Marca País, un País como Marca

Marca País, un País como Marca

Didier Lagae / LID Editorial

¿Cómo cambiar la percepción de un país para atraer negocio y turistas? ¿Qué factores dañan la reputación de la Marca España? MARCO de comunicación, la agencia de comunicación y relaciones públicas mejor valorada y más premiada por octavo año consecutivo, responde a estas y más preguntas con la presentación de Marca País, un País como Marca, escrito por el fundador y CEO de MARCO, Didier Lagae. Se trata del primer libro de referencia que plantea los desafíos más importantes en la gestión profesional de la Marca de un País ofreciendo nutridos ejemplos entre los que se encuentran casos de éxito. En el caso de España, la corrupción y el independentismo son los principales frenos que dañan la reputación de su Marca País.
 
Marca País, un País como Marca analiza los principales componentes del concepto Marca País. Estos consisten en los ejes Doing Business y Turismo; los cuales son claves para cambiar la percepción del país con el objetivo de fomentar negocios y atraer turistas. Para ello, el método de Lagae propone aprovechar la ventaja competitiva de un país atrayendo talento e inversiones y fomentando la exportación de productos y servicios. Además, señala los factores de influencia que pueden beneficiar, pero también perjudicar a su imagen.
 
Algunos de los principales factores son las consideraciones políticas y jurídicas. En el caso de España, la corrupción es la realidad que más está contaminando su imagen. Sin importar la región ni el color político, España necesita mejorar su programa a nivel de transparencia y aplicar un cambio real, de la misma manera que se ocupan de los temas de unidad del país.
 
El independentismo es el siguiente factor que más está perjudicando a su reputación. Según Lagae, el término nacionalismo se usa equivocadamente y se confunde con el de regionalismo. Frente a la división y la separación de los nacionalismos periféricos, España debe proyectar una imagen positiva de suma, que refleje el puzle y el crisol de culturas que contiene, sin renunciar a las diferentes personalidades de cada una de sus grandes ciudades. Su identidad continúa estando muy unida al factor clima o la geografía, y obvia otros atractivos que deberían formar parte de su Marca País y que podrían marcar la diferencia en cuanto a su posicionamiento internacional. A la hora de comunicar al mundo, se concentra demasiado en Madrid – y tradicionalmente en Barcelona-, y, por eso, es lógico que las diferentes regiones y ciudades quieran promocionar su propia Marca y ocupar un lugar en el mapa. No obstante, las “embajadas” abiertas por alguna Comunidad Autónoma no han aportado ningún valor y han restado el trabajo realizado por el País en su conjunto.
 
Lagae considera que nuestro país atraviesa un momento clave de su historia. “España dejó atrás un periodo nefasto marcado por el terrorismo, pero los conflictos territoriales y, en especial, el independentismo catalán y vasco continúan perjudicando su imagen. Si a esto añadimos que la corrupción sigue siendo uno de los principales temas que preocupan a los ciudadanos, obtenemos que la percepción de la Marca País sigue, desafortunadamente, centrada en su pasado y no en su futuro. El nuevo Gobierno de Pedro Sánchez tiene la oportunidad de invertir en comunicación, definiendo adecuadamente sus audiencias y reflejando el storytelling apropiado para cada una de ellas, y así: aumentar exportaciones e inversiones, atraer talento y fomentar el turismo", asegura.