Ignacio García de Vinuesa, al timón del Ayuntamiento de Alcobendas

Con una localización privilegiada, a tan sólo 15 kilómetros de Madrid, 7 del aeropuerto de Barajas y eje de una densa red de comunicaciones, Alcobendas es una de las ciudades con mayor atractivo empresarial que rodean a la capital de España.

Cuenta con una población de algo más de 110.000 habitantes, sociológicamente diversa y crecientemente preparada. Ofrece un alto nivel de equipamientos y servicios, en cantidad y calidad, y es muy valorada por su atractivo medioambiental y comportamiento sostenible.

Galardonado en 2008 con el premio Bandera Verde, por su alto nivel de compromiso y política respetuosa con el medio ambiente, el Ayuntamiento de Alcobendas se codea en ésta y otras materias al mismo nivel de excelencia que el aplicado en otros consistorios de ciudades más grandes. Tanto es así, que es el único ayuntamiento español con el Sello de Oro EFQM del Club Excelencia en Gestión, un reconocimiento otorgado a entidades públicas y privadas, como Telefónica, Red Eléctrica o Adif, por su gestión excelente y su modelo de calidad. 

Alcobendas es también el ayuntamiento más transparente de España en contratación de servicios, urbanismo y obras públicas, y materia económico-financiera, según el último Índice de Transparencia de los Ayuntamientos. Únicamente superado por Sant Cugat del Vallés en la clasificación general, que considera cinco materias (dos más de las anteriores), y adelanta al ayuntamiento de Madrid en ocho puestos. 

Como centro de actividad económica, Alcobendas es la segunda ciudad de España en facturación de empresas multinacionales, por encima incluso de Barcelona, concentrando muchas sedes de grandes compañías extranjeras. Alberga a más de 900 firmas de servicios, industria limpia y distribución. La implantación de empresas de alta tecnología en el sector Arroyo de la Vega, ha convertido este espacio de la ciudad en uno de los de mayor concentración empresarial de Nuevas Tecnologías. 

El esfuerzo del Ayuntamiento por implementar políticas de colaboración, no intervencionistas; las facilidades ofrecidas en el momento de la implantación o en el uso de los servicios o las dotaciones municipales convierten a Alcobendas en una ciudad de oportunidades para la instalación de nuevas compañías. En este sentido, cabe destacar el próximo parque empresarial Valdelacasa, de 850.000 metros cuadrados que acogerá a aproximadamente 300 empresas y generará 10.000 puestos de trabajo.

Su alcalde: Ignacio García de Vinuesa

Se define “de naturaleza optimista”, le gusta mirar los problemas de frente y “aprovechar la crisis para reflexionar sobre en qué pequeña parte de ella pudiéramos tener responsabilidad, para salir reforzados cuando termine”.

Apasionado del mar y de los relatos de navegación, alude a ellos con frecuencia, cuenta que “cuando estás envuelto en una tormenta, no vale con meterse en la cabina para lamentarse, sino que debes capear el temporal y saber cómo colocar las velas, qué rumbo poner y de qué manera afrontar las grandes olas”. Convencido de que el actual Gobierno no es el mejor patrón para salir de la tormenta, asume desde 2007 su responsabilidad como alcalde del Ayuntamiento de Alcobendas, “con la cabeza fría y buscando caminos que hagan la situación menos traumática”.

FEDERICO FERNÁNDEZ DE SANTOS/ALDARA BARRIENTOS: El Ayuntamiento de Alcobendas es el único consistorio español con el Sello de Oro EFQM por su gestión excelente y su modelo de calidad. ¿Qué supone este reconocimiento?
 
IGNACIO GARCÍA DE VINUESA: En política, nuestros vecinos nos examinan cada cuatro años y, cuando llega ese momento, si realmente no hemos trabajado lo suficiente, sólo cabe esperar el suspenso. El que una organización tan prestigiosa como el Club Excelencia en Gestión venga a reconocer que, durante ese período, se está desarrollando un trabajo técnico y de calidad en la gestión, que posteriormente tendrá un rendimiento político, no sólo es un aliciente para seguir con más impulso, sino un reconocimiento al compromiso que adquirimos. Más aún, cuando la valoración procede de una entidad neutral y ajena al objetivo de tu política, como es el Club Excelencia en Gestión.
 
F.F.S.O/A.B.: De todas las estrategias de esa gestión excelente, ¿cuáles son exclusivas del Ayuntamiento de Alcobendas? 
 
I.G.V.: Para implementar una política de excelencia en la gestión, se tienen que dar una serie de condiciones. En primer lugar, debe existir una decisión interna, es decir, una voluntad de querer llevarla a cabo, seguida de un profundo análisis de fortalezas y debilidades. Para poder empezar a trabajar con las debilidades, es obligatorio conseguir la complicidad de los agentes que harán posible que la organización funcione de una manera coordinada en busca de la excelencia. Hay que convencerles con argumentos que desprendan el mismo entusiasmo que uno mismo tiene por desarrollar esta gestión por la excelencia. 
Posteriormente, con cierta periodicidad, hay que ir midiendo los resultados, tomarse la tensión y saber cuáles son las constantes vitales. No es suficiente con intuir que se están haciendo las cosas. 
En el caso del Ayuntamiento de Alcobendas, nunca olvidamos que nosotros somos administradores de recursos y de confianza ajenos. Estamos aquí, más que en ninguna otra organización, de una manera temporal, y sometidos permanentemente al compromiso que adquirimos con los ciudadanos y, por lo tanto, a los resultados finales. 
Nuestro objetivo es dirigir esta organización para conseguir dar mejores servicios por menor precio, y eso pasa por diferentes acciones: hacer una política de austeridad, aplicar el sentido común, huir de personalismos y pensar siempre que el fin último de nuestra gestión es que el vecino se sienta mejor, porque la ciudad en la que vive también es cada día mejor.
 
F.F.S.O/A.B.: ¿Qué papel han jugado los ciudadanos en la consecución de este Sello de Oro? 
 
I.G.V.: Sin duda, ellos son el motor. Yo no concibo trabajar de una manera abstracta, simplemente porque quiera llevar a cabo una labor de servicio público y sea mi vocación, lo cual es cierto en una base; porque, al final, lo importante es trabajar para logros concretos: que haya más viviendas para los jóvenes, que los mayores se encuentren mejor, que existan más zonas ajardinadas…  Una de las ventajas de la política local es que tú te relacionas de manera directa con los ciudadanos, que unas veces te saludan y aplauden, y otras te recuerdan que hay cosas pendientes.
Los vecinos son los faros que nos iluminan por el buen camino; por eso, no concibo una gestión política que no tenga como objetivo personas con cara y nombre. 
 
F.F.S.O/A.B.: ¿Cuáles son las líneas maestras de su Plan de Calidad 2009-2011? 
 
I. G. V.: El Plan se basa en el estudio de nuestras debilidades. Hay que tener en cuenta que, en el caso de las entidades públicas, necesariamente te mueves en un entorno que tú no has diseñado al 100% y, particularmente en este caso, heredamos una administración que había estado gobernada durante más de un cuarto de siglo por el mismo partido.
Si nosotros planteásemos de cero esta organización, nos haríamos varias preguntas: “¿Sería necesario que en Alcobendas trabajaran 1.800 funcionarios públicos para dar servicio a la ciudad, y que a todos se les pagara directamente desde el Ayuntamiento?, ¿sería lo correcto que determinados servicios tuviesen como gestor directo al consistorio?”. Como digo, hay cosas que no se pueden cambiar de un día para otro.
Con este entorno, que en parte viene dado, el Plan de Calidad pretende articular los recursos de una manera más eficaz y eficiente, planteándonos incluso alternar políticas heredadas con otras nuevas y revolucionarias, como por ejemplo la externalización de varios servicios para conseguir mejor calidad y menor coste. Hay mucho trabajo de aquí al 2011.
 
F.F.S.O/A.B.: El pasado mes de septiembre organizaron, junto con el CEG, la jornada ‘Abiertos a la Calidad, gestionando la Excelencia’, ¿con qué finalidad?, ¿qué destacaría del evento?
 
I. G. V.: Yo lo compararía con la preparación de una obra de teatro que se organiza durante largo tiempo, que implica a mucha gente: actores, equipo directivo, técnicos, tramoyistas…, que se desarrolla con mucho esfuerzo, horas de ensayo y cambios, pero que, el día del estreno, se convierte en un momento mágico donde confiamos en que el público asistente se vaya con la sensación de que la obra ha merecido la pena. 
Sabemos que una jornada de estas características, organizada mano a mano con el Club Excelencia en Gestión, que cree en su trabajo, en la calidad y con el que venimos trabajando silenciosamente desde hace tiempo, no tiene un rendimiento inmediato, pero nos sirve de estreno ante nuestro público. Lo importante es que nos gusta enseñar lo que hacemos y estrenarlo en jornadas como ésta. 
 
F.F.S.O/A.B.: Una de las ponencias de la jornada versaba sobre el liderazgo excelente. A su juicio, ¿cuáles deben ser las características de un líder de la Administración Pública en tiempos de crisis? 
 
I.G.V.: Un líder tiene que ser capaz de hacer que todo un equipo multidisciplinar funcione de una forma coordinada. Debe ser una persona que inspire confianza, ilusión, y que pueda ser considerada un referente, tanto en el desempeño de su cargo, como en su ejemplo de vida. Debe relacionarse con todos los miembros de la organización, desde los mandos más inferiores hasta la gente que en la escala social, política y económica está en el nivel más alto.
Estableciendo un símil con una gran regata que exige dar la vuelta al mundo en unas condiciones durísimas, como es la World Ocean Race, si no existiese un líder capaz de coordinar todo el trabajo, dar ejemplo, involucrarse en la tarea de todos los miembros del equipo, escuchar y valorar las ideas de los demás, y contagiar ilusión, la nave nunca llegaría a buen puerto. 
 
F.F.S.O/A.B.: La falta de transparencia personal y profesional, tanto por parte de las Administraciones Públicas como de entidades privadas, se ha convertido en uno de los errores más castigados por la opinión pública. En este período de crisis, ¿se ha adoptado alguna medida adicional para prevenir y controlar la  transparencia por parte del Ayuntamiento de Alcobendas?
 
I.G.V.: Siempre nos ha iluminado el mismo principio: estamos aquí como administradores de nuestros vecinos y, por supuesto, ellos tienen derecho a conocer todo lo que estamos haciendo. Esto es una organización pública y, como tal, debemos tener paredes y puertas de cristal. Para esto, cada vez más estamos poniendo en manos de nuestros ciudadanos herramientas efectivas para que no sólo puedan conocer lo que está pasando, sino incluso participar. Al final, el Ayuntamiento se traslada a toda la ciudad, y viceversa.
En estos momentos en que la actividad de los políticos está tan cuestionada, me parece especialmente relevante trabajar por la transparencia y revitalizar nuestra imagen.
 
F.F.S.O/A.B.: Según los resultados del último Índice de Transparencia de los Ayuntamientos, Alcobendas es el consistorio más transparente de España en contratación de servicios, urbanismo y obras públicas, y en materia económico-financiera. ¿Cómo se consigue? 
 
I.G.V.: Es necesario que los ayuntamientos se sometan a un proceso de evaluación de la transparencia. A través de este índice, queda registrada la manera en la que hacemos público todo nuestro trabajo y cómo éste llega a los vecinos. Ellos deben saber cuál es nuestra política fiscal, por qué decimos que el próximo año vamos a congelar los impuestos, cuáles son nuestros ingresos, cuánto dinero ganan los políticos y el resto del personal, cuáles son los gastos del Ayuntamiento, cuánto cuesta una licencia y a quién se le entrega… Todo debe quedar reflejado. 
Sin embargo, todavía tenemos una asignatura pendiente: ser los primeros, pues aunque destacamos en cierta materias, en el ránking nacional aún estamos en el segundo puesto. Ése es nuestro próximo reto, ser los primeros.
 
F.F.S.O/A.B.: Comentaba la presidenta Aguirre en la segunda edición del Congreso Internacional de Excelencia que los gobiernos no deben innovar, sino propiciar un entorno favorable para la innovación y ayudar a los emprendedores. En este sentido, ¿qué herramientas ofrece el Ayuntamiento de Alcobendas para el fomento de la innovación?
 
I.G.V.: Yo no creo en la intervención de la Administración en la vida de las empresas privadas. Pero debemos crear ese caldo de cultivo y, por supuesto, hacer que Alcobendas sea una ciudad objetivo para los inversores, que aumente la actividad económica y se asienten compañías que, con su actividad económica, generen ingresos para el Ayuntamiento, los cuales podamos traducir en servicios y, muy importante, en la creación de puestos trabajo en nuestro municipio. 
En este momento, Alcobendas es la segunda ciudad de España en facturación de empresas multinacionales, por encima incluso de Barcelona. Aquí se concentran muchas sedes de grandes compañías extranjeras. Para nosotros es vital que las empresas se encuentren a gusto. 
Del mismo modo que un vecino se plantea vivir en una determinada ciudad, porque proyecta una imagen positiva y acogedora, es necesario considerar a las empresas como otro tipo de vecinos. Por este motivo, estas tienen ventajas a la hora de usar los servicios municipales, casi al mismo nivel que los ciudadanos, y tratamos de sellar alianzas que nos permitan colaborar con ellas, en un sentido amplio, pero nunca intervencionista. Por ejemplo, cuando una empresa decide asentarse en un término municipal, normalmente el período de maduración del proyecto es de dos a tres años. Si el Ayuntamiento llega a un acuerdo con dicha empresa para implementar cursos de formación específica para los vecinos de Alcobendas, que cumplan con los requerimientos de la empresa cuando ésta comience su actividad, habremos cerrado el círculo, pues además de haber una parte de trabajadores que lleguen de fuera, habrá otra parte preparada en Alcobendas.
En este sentido, cabe destacar el próximo parque empresarial Valdelacasa, con 850.000 metros cuadrados donde se van a instalar aproximadamente 300 empresas, que generarán 10.000 puestos de trabajo.
 
Entrevista publicada en Executive Excellence nº64 nov09
 

 


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