SpaceX revoluciona la reutilización espacial y la industria de los lanzamientos

SpaceX revoluciona la reutilización espacial y la industria de los lanzamientos

Es obvio que afrontar un proyecto como privado difiere mucho de hacerlo como público; pero cuando se mide la creación de valor, lo conseguido por SpaceX debería ser suficiente para hacernos reflexionar, especialmente a los españoles, respecto de lo público y lo privado. Peter Diamandis aparecerá en el próximo número entrevistando a Elon Musk, un tándem excepcional; pero, por si todavía no despierta su curiosidad, confiamos en que este artículo de Singularity Hub resulte lo bastante provocativo, mientras espera poder leer la entrevista.

La reutilización se ha vuelto sorprendentemente rutinaria; tanto que una etapa del cohete de SpaceX ya ha hecho su décimo viaje espacial. La base de los recientes éxitos de esta empresa ha sido su capacidad de reutilizar los vehículos de lanzamiento, y parece que otros, como China, ya están empezando a tomar nota.


La reutilización se ha vuelto sorprendentemente rutinaria; tanto que una etapa del cohete de SpaceX ya ha hecho su décimo viaje espacial


Desde su origen, los cohetes han tenido una sola utilización, desintegrándose después en su reentrada en la atmósfera. Antes, la tecnología a disposición de los ingenieros no permitía otras alternativas, pero con la actual, un enfoque de un solo uso puede tener sentido para el embalaje de material, lo que retrospectivamente parece una propuesta descabellada de un equipo multimillonario de alta ingeniería.

Uno de los pilares de la misión de SpaceX es la reducción de los costes de vuelos espaciales y, desde el primer día, han trabajado para alcanzar un equilibrio que genere valor.

Los comienzos fueron difíciles, y con unos cuantos fracasos, hasta que finalmente consiguieron hacer aterrizar una fase del cohete en 2015. Dos años después, lanzaron al espacio un cohete reutilizado… Y el resto ya lo conocen. 

En 2018 Musk fija un objetivo aún más ambicioso: que cada cohete pueda volar 10 veces antes de que sea necesario realizar un mantenimiento a fondo. El B1051 aterrizó de forma segura, tras completar su décimo vuelo, el pasado 9 de mayo. ¡Solo los antiguos trasbordadores han realizado más vuelos espaciales que B1051! Lo que quizás no sepan es que la nave Discovery realizó 39 misiones en 27 años, mientras que el cohete de SpaceX ha hecho 10 en 26 meses… Y con un solo lanzamiento más, SpaceX habrá lanzado en esos 26 meses más misiones que su mayor competidor privado, United Launch Alliance.


En 2018 Musk fija un objetivo aún más ambicioso: que cada cohete pueda volar 10 veces antes de que sea necesario realizar un mantenimiento a fondo


Para salvar cualquier escepticismo, cabe decir que el cohete B1051 solo lleva un lanzamiento más que el B1049 y entre los dos han puesto en órbita a casi la mitad de la constelación de satélites Starlink de SpaceX. 

Hasta dónde podría llegar esta reutilización es una incógnita y solo probando algunos de los cohetes hasta su destrucción se podrá ver cuál es el límite de los mismos. El pasado año Musk declaraba que sería posible utilizarlos en al menos 100 misiones si se substituyen o reemplazan piezas.

Lo realmente significativo es que no solo hablamos del Falcon 9. SpaceX está haciendo de la reutilización un componente básico de su cultura empresarial y parte del ADN de todo lo que construya. 

De hecho, el cohete Starship ha completado ya su primer aterrizaje con éxito y se está considerando hacerlo volar por segunda vez. El pasado abril, astronautas a bordo de una cápsula Dragon reutilizada despegaron gracias a cohetes Falcon reutilizados; y Dragon está concebida para ser usada hasta en 5 lanzamientos… por ahora.


La nave Discovery realizó 39 misiones en 27 años, mientras que el cohete de SpaceX ha hecho 10 en 26 meses…


El concepto de reutilización no solo lo aplica SpaceX. Blue Origin, un proyecto de Jeff Bezos, ha sido diseñado de manera que todos sus vehículos sean, al menos parcialmente, reutilizables desde que son concebidos; así lo demostraron en 2016 con la primera reutilización de su cohete New Shepard. 

También Rocket Lab, dedicada con bastante éxito al lanzamiento de pequeñas cargas en órbitas bajas, utiliza cohetes Electron de un solo uso, pero… acaba de llevar a cabo su segundo intento de recuperar uno de sus cohetes. A pesar de que la segunda etapa de Electron no alcanzó la órbita, perdiéndose la carga útil, la recuperación de la primera etapa sí progresó. Gracias a paracaídas, se lograron amerizajes suaves para una posterior recogida en barco. Recientemente, Rocket Lab confirmaba que la primera etapa había caído en el Océano Pacífico y que una tripulación estaba en camino para recogerla.


Hasta dónde podría llegar esta reutilización es una incógnita y solo probando algunos de los cohetes hasta su destrucción se podrá ver cuál es el límite de los mismos


En general, la industria espacial está adoptando esta filosofía y aproximándose a este tipo de conceptos. En los últimos seis meses, agencias espaciales de todo el mundo han anunciado sus planes de desarrollo de vehículos de lanzamiento reutilizables. Rusia, Europa, India y Japón ya han comenzado a desarrollar nuevos cohetes, y avanzan rápidamente en sus proyectos. De hecho, China afirma que intentará aterrizar uno de sus cohetes Long March-8 este año. 


Es innegable es que Elon Musk y SpaceX han cumplido sus objetivos de reinventar la industria de los lanzamientos y facilitar drásticamente el acceso al espacio


SpaceX lleva bastante delantera a sus competidores, y es de esperar que tarden en ponerse al día; algo que dará una importante ventaja de costes a la compañía durante cierto tiempo, que sin duda invertirá en nuevas innovaciones. Lo que es innegable es que Elon Musk y SpaceX han cumplido sus objetivos de reinventar la industria de los lanzamientos y facilitar drásticamente el acceso al espacio.


Fuente: Singularity Hub.

Fotos: © Official SpaceX Photos.

Artículo publicado en mayo de 2021.