Volvo: referente en la motorización eléctrica

Volvo: referente en la motorización eléctrica

En Volvo Cars llevan años trabajando en la redefinición de la movilidad personal, y esta pasa también por una movilidad más sostenible y respetuosa con el entorno. Conscientes de que el cambio climático es una realidad y que las ciudades cada vez alcanzan mayores niveles de contaminación, en su fuerte compromiso con la reducción del impacto medioambiental de sus productos y servicios, Volvo decidió ya hace años buscar tecnologías alternativas que permitieran contribuir a una mejora de esta situación. En aquel momento tuvieron claro que la apuesta ganadora era la electrificación.

Tanto es así, que cuando prácticamente en la industria del automóvil ningún fabricante se planteaba las motorizaciones eléctricas, Volvo ya estaba trabajando en ello. En el año 2011 lanzaron el Volvo V60 Híbrido enchufable combinando un motor diésel con uno eléctrico y, en el año 2012, llegó al mercado el Volvo C30 con una versión completamente eléctrica.

La primera flota del C30 eléctrico estaba compuesta por 250 unidades en su mayoría destinadas a empresas e instituciones, y sirvió para analizar el uso y desempeño de este modelo, algo que proporcionó un gran aprendizaje. El vehículo ofrecía una autonomía de 150 kilómetros, considerablemente mayor a la que cubrían cada día el 90% de quienes se desplazan por trabajo en todo el mundo, lo que hacía del C30 el coche ideal para usarse en los desplazamientos diarios.

Una de las novedades de este modelo eléctrico con respecto a otros del mercado era su sistema de climatización, ya que calentar el habitáculo del coche es un proceso que suele consumir mucha energía y, por tanto, puede reducir la autonomía. Para solucionarlo, el C30 incorporaba un depósito de 12 litros de bioetanol que servía para mantener una temperatura agradable en el habitáculo sin perder autonomía.

Cinco años después de este lanzamiento, Volvo Cars decidió ir más allá y, en el año 2017 hizo público un compromiso que tuvo un gran impacto en el sector del automóvil al ser la primera compañía que decidía prepararse de forma efectiva para una era que dejaría atrás los motores de combustión interna. Aquel año, la compañía sueca anunció que, a partir de 2019, todos sus nuevos modelos que se lanzaran al mercado estarían electrificados (semihíbridos o Mild Hybrid, híbridos enchufables o eléctricos puros), lo que marcaría el final histórico de los vehículos que únicamente llevan un motor de combustión.

Poco después, ampliaron su compromiso al anunciar su intención de que en 2025 los vehículos totalmente eléctricos supondrían el 50% de sus ventas. Además de calcular tener más de un 1.000.000 de coches electrificados circulando por las carreteras ese mismo año.

Esta revolucionaria estrategia de electrificación, que no es más que una muestra de su compromiso con el medio ambiente, recibió en 2017 el reconocimiento de las Naciones Unidas en su informe del Pacto Mundial de la ONU (UN’s Global Compact), la mayor iniciativa de sostenibilidad empresarial del mundo. En este informe, se destacaba el trabajo de 10 directores ejecutivos que habían tomado medidas especialmente audaces e innovadoras, entre ellos el presidente ejecutivo de Volvo Cars, Håkan Samuelsson, quien aseguraba que la compañía tomaba esta decisión con el convencimiento de ser el mejor escenario de futuro para Volvo Cars y una estrategia que haría a la empresa más fuerte y sostenible a largo plazo.

Y los datos les han respaldado, ya que ejercicio tras ejercicio, han visto cómo el porcentaje de ventas de diésel va disminuyendo, a favor de la gasolina, lo que vaticina que la vida del aquel combustible llegará a su fin y que, sin duda, el futuro es el vehículo eléctrico. En la actualidad, más del 10% de las ventas mundiales de Volvo provienen ya de los híbridos enchufables, gracias a los modelos que actualmente ofrecen con esta tecnología: los SUV XC60 y XC90, las berlinas S60 y S90 y sus versiones Station Wagon V60 y V90.

Una amplia oferta de electrificación

Dentro de la variedad de electrificación, la compañía cuenta hoy con tres tipos de motores: los semihíbridos, actualmente en desarrollo y que buscarán ofrecer una experiencia de conducción más fluida y eficiente; los híbridos enchufables, con sus motores Twin Engine, por los que la marca ha recibido múltiples reconocimientos y que ofrecen un gran rendimiento junto con la capacidad de circular con cero emisiones; y los eléctricos puros, sin duda, la conducción del futuro, silenciosa y con cero emisiones que ya están en camino.

Semihíbridos

En este caso, se trata de una solución de motorización muy eficaz que reduce activamente la contaminación y las emisiones, mejorando en torno a un 15% el consumo de combustible. El vehículo semihíbrido combina un motor eléctrico, una batería de 48 voltios y un convertidor de 12 voltios/48 voltios con un motor de combustión interna. El motor eléctrico se utiliza como motor de arranque para revolucionar la máquina suavemente. También funciona como generador, recuperando la energía de frenado, que se almacena en la batería de 48 voltios. Esto consigue energía eléctrica suficiente para ofrecer una mejor aceleración.

Actualmente, la compañía ya está ofreciendo el XC60 y el XC90 con esta tecnología, que consiste en una hibridación que permite recuperar energía de las frenadas para ser después empleada como asistencia al motor de combustión interna. Este nuevo motor permitirá a los conductores disfrutar de un ahorro de combustible y de reducción de las emisiones de hasta el 15%.

Híbridos enchufables

Con respecto a la tecnología de híbridos enchufables, Volvo ofrece lo mejor de dos mundos, ya que combina un motor eléctrico de 90 CV, con motores gasolina de diferentes potencias (desde 190 CV hasta 300 CV). Los modelos híbridos son idóneos para cubrir los desplazamientos cotidianos en modo eléctrico, con una autonomía de más de 45 Kilómetros, y el motor de gasolina para los desplazamientos más largos sin tener que preocuparse por los puntos de recarga, ya que en nuestro país la red todavía es bastante limitada.

Además, los sistemas de propulsión eléctricos ofrecen una serie de beneficios, desde la reducción de emisiones y los gastos de combustible hasta una sensación de aceleración mayor en el arranque. Se trata de una combinación perfecta entre potencia y eficiencia que dan un nuevo significado a la palabra flexibilidad y cuyo principal beneficio es la disponibilidad permanente del motor de gasolina como reserva entre cargas, por lo que la autonomía nunca es un problema.

Volvo Cars utiliza además baterías de iones de litio en sus vehículos Twin Engine, que han sido diseñadas para durar toda la vida útil del vehículo. Esta tecnología ha sido introducida en cada nuevo modelo que Volvo Cars ha lanzado al mercado desde 2014 por lo que, actualmente los modelos disponibles son: XC60/XC90/V60/V90/S60/S90 T8 Twin Engine y XC40 T5 Twin Engine. Además, cuentan con la etiqueta 0 (Cero Emisiones) de la DGT, con todas la ventajas que ello conlleva, entre las más destacadas: aparcamiento gratis en las zonas azul y verde, circulación por el carril bus-VAO con un solo ocupante y libre circulación en ciudades como Madrid, o cualquier otra que disponga de protocolos de alta contaminación.

Eléctricos puros

Por último, los vehículos 100% eléctricos, que están a punto de llegar. La autonomía y costes de las baterías, así como una red de recargas aún escasa en muchos países, ha hecho que no hayan tenido tanto protagonismo hasta el momento. Sin embargo, la marca considera que son una alternativa viable e inteligente con respecto a los motores de combustión, dado que la tecnología de baterías avanza con rapidez. Es por ello que ya han anunciado el lanzamiento al mercado, entre el año 2019 y el año 2021, de cinco modelos completamente eléctricos, tres bajo la marca Volvo, y dos modelos de la marca Polestar.

El primero de ellos se presentó el pasado mes de marzo en el Salón de Ginebra. Se trata del Polestar 2, que comenzará a fabricarse a principios de 2020 para iniciar su comercialización en los países con mayor penetración en ventas de vehículos eléctricos. Y antes de que finalice el año está previsto que se presente la primera versión 100% eléctrica de un modelo marca Volvo, en concreto del XC40, un modelo que es uno de los pilares fundamentales dentro del plan de electrificación de la marca sueca y el segundo más vendido por Volvo tras el XC60. Ambos modelos (Polestar 2 y XC40) utilizarán la arquitectura modular compacta (CMA: Compact Modular Architecture) que Volvo ha desarrollado desde cero en colaboración con la marca china Geely para albergar sistemas eléctricos.

El primer Volvo totalmente eléctrico se construirá en Gante (Bélgica), donde actualmente ya se fabrican las variantes híbridas enchufables. 

Garantizando el futuro

Además, y con el objetivo de asegurar el futuro, Volvo Cars firmó el pasado mes de mayo dos acuerdos a largo plazo con los proveedores asiáticos –CATL, de China, y LG Chem, de Corea del Sur– para suministrar baterías de iones de litio durante la siguiente década, tanto para los modelos de Volvo como de su filial Polestar.

Con esta alianza, la marca se garantiza el suministro para todos los módulos de batería para vehículos basados en la próxima arquitectura SPA2 (Scalable Product Architecture) y la actual plataforma modular de vehículos CMA. Durante la firma del acuerdo, Martina Buchhauser, vicepresidenta senior de Adquisiciones en Volvo Cars, afirmó que “al tener dos proveedores disponibles en cada región, también nos aseguramos de tener flexibilidad en nuestra cadena de suministro en el futuro”.

La arquitectura SPA2 es la generación sucesora de la Arquitectura de Producto Escalable, desarrollada internamente por Volvo, y verá la luz a partir de 2020. SPA es una de las plataformas de vehículos más avanzadas en la industria automotriz y actualmente sustenta todos los modelos de Volvo en las series 90 y 60. El primer Volvo que se lanzará en SPA2 será la próxima generación del SUV XC90.

Todos estos avances son una muestra del intenso trabajo que se está llevando a cabo para generar vehículos que permitan cumplir con el objetivo marcado: la creación de coches más sostenibles y respetuosos con el entorno. Gracias a este esfuerzo, Volvo Cars ha logrado alcanzar una gran oferta de modelos y motorizaciones que demuestran su apuesta por la electrificación del sector como la mejor solución para reducir emisiones, sin renunciar a todo el confort, la seguridad y la experiencia de conducir un Volvo. 


Texto publicado en Executive Excellence. sept. 2019.