5G: ha llegado el momento de actuar

5G: ha llegado el momento de actuar

Por todos es sabido que la revolución 5G va a jugar un papel fundamental que transformará tanto a los operadores de telecomunicaciones, como a todas las industrias. Pero lo que resulta clave es que para que las compañías tengan una posición de liderazgo en el futuro, deben actuar ya. Para ello, es fundamental que tomen las medidas adecuadas para diseñar un enfoque de despliegue de red 5G, con la suficiente aceleración, y que reúnan el conjunto de herramientas apropiadas cuanto antes. El momento de actuar es ahora.

Billones de dispositivos 5G, desde teléfonos hasta microsensores IoT, pasando por todo tipo de equipos, generarán cantidades ingentes de datos. Estos permitirán encontrar nuevas soluciones a los desafíos a los que nos enfrentamos actualmente y servirán de catalizador para un desarrollo empresarial inimaginable. Estamos en el inicio del cambio en términos de servicio B2B, modelos operativos e innovación industrial. También nos facilitarán desarrollar nuevas formas de abordar los retos futuros y diseñar nuevos productos, servicios e incluso experiencias, todavía inimaginables.

Actuar ahora puede poner a España en primera línea y situar a las compañías de telecomunicaciones como líderes y tractores del cambio. Aplicando la extremada baja latencia del 5G, la conectividad en tiempo real –de verdad–, el incremento de la capacidad, bajo consumo energético y la increíble ultra rápida velocidad, se permitirá a los operadores dar un salto hacia adelante y liberar el potencial de la omnipresente infraestructura de red. Tendremos la oportunidad de conectarnos al instante a una red que soporta más dispositivos, donde ya existe, y abarcar nuevas áreas geográficas allí donde nunca habían recibido cobertura.

2020 ha visto el inicio del lanzamiento comercial del 5G, quizás con un enfoque más “marquetiniano” que real, en un modo que todavía no permite utilizar el verdadero potencial de las redes del futuro, pero que es un primer paso en el largo camino que queda por delante. Ahora aplica, más que nunca, aquella frase de Antonio Machado: “Se hace camino al andar.”

Haciendo las inversiones, además, con una planificación adaptada al nuevo estado del arte de la tecnología y al contexto, e ir aprendiendo a cómo capitalizarlas será esencial para capturar el valor aportado, y así crear la base de la transformación industrial. Pero, será complejo y llevará tiempo.

Aquí el regulador también juega un papel muy importante. Tomar las decisiones ordenadas permitirá crear las bases para el desarrollo adecuado de la red y capturar la ola en el momento apropiado. Errar en las mismas podría suponer un déficit de rendimiento que aumentaría con el tiempo.

Por lo tanto, hay muchas decisiones que tomar. Desde la planificación y asignación del espectro, establecer la viabilidad de los requisitos para priorizar casos de uso, definir la estrategia de dispositivos y los modelos de negocio… y, en este contexto, las compañías de telecomunicaciones deben estar preparadas para gestionar un entorno operacional cada vez más complejo con una tecnología en continuo desarrollo, mientras mantienen los costes bajo control.

Son muchos los retos que se presentan para los diferentes actores, pero me atrevería a destacar principalmente seis:

  • Acceso al espectro/viabilidad del despliegue de la red a la velocidad adecuada.
  • Casos de uso con impacto, y modelos de negocio asociados.
  • Dispositivos innovadores y nuevos avances tecnológicos.
  • Enfoque regulatorio y de despliegue.
  • Plataformas y arquitecturas tecnológicas innovadoras.
  • Complejidad operacional, con cambios disruptivos en el sistema de soporte, los procesos asociados y los conocimientos de los equipos necesarios.

La carrera ha empezado y la aceleración es crítica pero el momento de actuar es ahora.


Julio Juan Prieto, managing director de Comunicaciones & Medios, Aeroespacial & Defensa, y Alta Tecnología Accenture

Artículo publicado en Executive Excellence n170, octubre 2020