¿Un futuro bebé CRISPR?

¿Un futuro bebé  CRISPR?

En el año 2011, un equipo de científicos de la Clínica Mayo consiguió crear gatos que brillaban en la oscuridad insertando en los óvulos sin fertilizar de los felinos el gen de una medusa brillante. Este llamativo experimento, sin embargo, tenía un fin mucho mayor: hacer a los animales inmunes al Virus de Inmunodeficiencia Felina (VIF), similar al VIH en los humanos, mediante la manipulación de su ADN.

Teniendo en cuenta que los gatos comparten cerca del 90% del ADN con los humanos, ¿es posible aplicar este mismo método a las personas para conseguir que sean resistentes a las enfermedades? Desde el punto de vista técnico podría hacerse utilizando las CRISPR, acrónimo en inglés de Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats o Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Espaciadas. Se trata de familias de secuencias de ADN en bacterias que contienen fragmentos de ADN de virus que han atacado a estas bacterias. Estos pedazos son utilizados por la bacteria para detectar y destruir el ADN de virus similares, y así poder defenderse de ellos.

Desde 2013 el sistema CRISPR se utiliza para la edición genética a modo de “tijeras moleculares”, capaces de cortar, editar o corregir en una célula el ADN asociado a una enfermedad. Un ARN guía dirige estas tijeras moleculares al lugar exacto de la mutación para realizar el corte y reparar el gen con un ADN nuevo.

En la teoría, la tecnología CRISPR ofrece la capacidad de modificar o corregir directamente los cambios asociados a la enfermedad subyacente en el genoma, pero en la práctica la realización de estas modificaciones puede tener consecuencias negativas, en especial si se edita el ADN de un embrión, ya que las células alteradas pueden transmitirse de generación en generación.

De hecho, la Comisión Internacional de la Utilización Clínica de Edición del Genoma en Línea Germinal señala en un reciente informe que todavía es pronto para utilizar embriones humanos modificados genéticamente con la intención de establecer un embarazo.

Aunque los expertos estiman que el conocimiento científico actual no es suficiente para garantizar que se realicen cambios precisos de forma segura, reconocen el potencial terapéutico de la edición del genoma en línea germinal, y por ello han elaborado un plan de actuación con los pasos necesarios para pasar de una investigación preclínica llevada a cabo en estrictas condiciones a las primeras aplicaciones clínicas.

La neurocientífica Shelly Xuelai Fan desgrana en el siguiente artículo los detalles de este novedoso informe que pretende depurar criterios científicos, médicos y éticos para el uso clínico de la edición de la línea germinal humana.

El camino hacia la edición de la línea germinal humana 

¿Qué se necesita para que los bebés CRISPR sean médicamente aceptados? A principios de septiembre, una comisión internacional de científicos publicó un informe que detalla los pasos necesarios para convertir la edición genética de seres humanos en una poderosa herramienta que podría acabar con las enfermedades genéticas en las próximas generaciones.

La conclusión: editar el genoma de embriones humanos para producir bebés CRISPR aún no es fiable. Pero a medida que la tecnología madure, el procedimiento adquirirá seguridad y habrá países que lo permitan. Los primeros experimentos con bebés aprobados por CRISPR deberían dirigirse únicamente a parejas que de otro modo no podrían tener hijos sanos (un grupo relativamente raro de personas) y probablemente necesiten supervisión y colaboración internacional.

El informe destaca porque no entra explícitamente en asuntos morales ni éticos relacionadas con los bebés CRISPR. Tampoco señala las virtudes de esta tecnología ni cuestiona si debería haber o no una moratoria global. Únicamente describe un mundo en el que los bebés CRISPR podrían ser aceptados eventualmente y profundiza en los requisitos técnicos y de supervisión para que el procedimiento sea admitido médicamente.

Según el Dr. Richard Lifton, copresidente de la comisión, el informe actúa como un manual para un “lanzamiento por etapas” de bebés CRISPR, poniendo especial atención en la seguridad.

El documento recomienda crear un sistema de denuncia de irregularidades para cortar de raíz los experimentos no autorizados con bebés CRISPR. Siempre habrá científicos deshonestos, afirma el Dr. Kay Davies. En el futuro, “la cooperación internacional y la discusión abierta sobre todos los aspectos relativos a la edición del genoma serán esenciales”.

Una línea en la arena 

La impactante noticia de las gemelas chinas que fueron modificadas genéticamente utilizando CRISPR a finales de 2018 llevó a la comunidad científica a realizar un profundo examen de conciencia.


Los primeros experimentos deberían dirigirse únicamente a parejas que de otro modo no podrían tener hijos sanos


Este hecho impulsó la creación de una comisión internacional integrada por miembros de la Academia Nacional de Medicina de EE.UU., la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU. y la Royal Society de Reino Unido, para llevar a cabo un objetivo espinoso pero práctico: trazar una hoja de ruta hacia las primeras aplicaciones; es decir, redactar unos principios que orienten la tecnología hacia un uso médico responsable y aceptable que permitan restaurar la dañada reputación de la edición de la línea germinal.

La edición de la línea germinal es mucho más controvertida que la edición de genes somáticos –donde se cambia el ADN de las células adultas–, porque las modificaciones se heredan. Las ediciones de la línea germinal se pueden realizar en esperma, en óvulos o, más comúnmente, en embriones tempranos durante la fertilización in vitro (FIV). Si los embriones editados dan como resultado un bebé, su descendencia también heredaría el ADN editado. Un error en las ediciones no afectaría solo a una persona; perseguiría a toda una línea familiar.

Estas altísimas estadísticas dejan claro que los primeros despliegues clínicos de la edición del genoma humano necesitan una abrumadora justificación. Un escenario aceptable, ha señalado la comisión, es que ambos padres porten la misma mutación de ADN, una característica que, de otra forma, les impediría tener un hijo sano.

Tomemos como ejemplo el caso de la anemia de células falciformes, causada por la mutación de un solo gen y que generalmente afecta a personas de ascendencia africana. Esta mutación genética da como resultado glóbulos rojos en forma de hoz. La afección causa un tremendo dolor, problemas de salud de por vida, y actualmente no tiene cura. En esta circunstancia, la edición de la línea germinal estaría justificada: solo hay un culpable genético, se ha identificado y presenta un objetivo claro, por lo que los intentos de corregir la mutación son relativamente fáciles de realizar y evaluar y tienen beneficios potencialmente masivos para las siguientes generaciones.

La futura guía es un claro intento de disuadir las justificaciones médicas frívolas para los bebés CRISPR que enmascararon falsamente el escándalo original con un aura de rectitud. El objetivo inicial de esta manipulación era que los niños fueran inmunes al virus del sida, pero la justificación era muy frágil, porque existen otros métodos preventivos más simples para que los hijos de padres con VIH nazcan libres del virus. La comisión tampoco aprueba los recientes intentos de un científico ruso de revertir la sordera genética.


A pesar de ser mucho más preciso que sus predecesores, el método CRISPR puede causar defectos genéticos irreparables


“El informe señala que el hecho de que las personas realmente necesiten acceder a la edición hereditaria del genoma humano será algo excepcional”, señala Jackie Leach Scully, de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sydney, Australia.

Según los cálculos de la comisión, solo unas 80 parejas en EE.UU. son portadoras de mutaciones de la anemia de células falciformes. Existe una probabilidad igualmente baja de otras enfermedades, como la fibrosis quística, que cumplen los criterios del informe. “Entendemos que no muchas parejas entrarían en estas categorías”, agrega Davies, quien también resalta que la cooperación internacional es fundamental para “hacer estas primeras pruebas porque habría muy pocos en todo el mundo” bajo la estricta pauta.

Seguridad de por vida 

La seguridad es la recomendación que más destaca de entre las 11 pautas que recoge el informe. A pesar de ser mucho más preciso que sus predecesores, el método CRISPR a menudo genera cambios de ADN no deseados. Los datos de las gemelas CRISPR, por ejemplo, muestran que el experimento llenó sus genomas de ediciones no relacionadas con el objetivo inicial. 


Shelly Xuelai Fan, neurocientífica y escritora  

Fuente: Singularity Hub

Texto publicado en Executive Excellence n170, octubre 2020