Fondos UE y sector bancario

Fondos UE  y sector bancario

La pandemia nos ha transportado a una nueva realidad inimaginable hace meses, enfrentándonos a retos e incertidumbres desconocidos. También, por supuesto, para el sector financiero, donde más allá de otros impactos, hemos visto cómo sus planes de transformación digital se han acelerado de golpe.

Durante este periodo, las entidades financieras han puesto en marcha nuevos modelos de trabajo y de relación con sus grupos de interés de una cadena de valor cada vez más amplia, apalancándose en el uso intensivo de tecnologías de última generación.

Un buen ejemplo de ello es el paso a la nube. Según nuestros últimos estudios, el 80% de los directivos espera que la nube ayude a mitigar la incertidumbre y reducir el riesgo, con un coste entre un 20% y un 30% menor, al mejorar la eficiencia de muchos procesos. Además, permitirá seguir desarrollando experiencias hiperpersonalizadas que mejoren la satisfacción de los clientes. Como muestra, solo el 56% de los clientes de banca en España se ha sentido respaldado por su entidad durante la crisis de la COVID-19 (vs. 64% a nivel global – Banking consumer survey 2020).

Por otro lado, los bancos se enfrentan a la necesidad estructural de operar a ratios de eficiencia por debajo del 40% para ser capaces de generar un retorno al capital atractivo para sus inversores, en un escenario macro donde no se espera que los ingresos arrimen mucho el hombro para mejorar la ecuación en el corto plazo. Por tanto, la agenda de competitividad en costes se convierte en una clara prioridad estratégica. Según nuestros estudios, las entidades disponen aún de un potencial de eficiencia de más de 5.000 millones de euros anuales generados mediante la consolidación o compartición de los servicios no básicos en España.


Ha llegado el momento de completar la ‘revolución digital’


Ha llegado el momento de que el sector bancario complete su “revolución digital”. Y en este contexto, los 140.000 millones de euros dotados en el Programa de Fondos Europeos –72.700 de ellos en forma de subvenciones–, podrán ayudar a catalizar esta transformación.

Para aprovechar al máximo estas ayudas, se requiere de una colaboración público-privada y multisectorial sin precedentes que haga posible la ejecución de los proyectos seleccionados en el tiempo establecido. En el pasado, España tan solo ha ejecutado el 30% de los fondos del presupuesto 2014-2020 de la UE, diez puntos por debajo de la media europea.

En este sentido, las cinco claves para la banca a la hora de idear y priorizar grandes proyectos digitales para maximizar las posibilidades de capturar estas ayudas son: “pensar en grande” potenciando cambios estructurales sin perder visión multisectorial, tener un componente relevante de transformación tecnológica y digital, alinearse con los objetivos del “Plan España Puede”, enfocarse en la productividad y competitividad, y seguir un enfoque de “cuantos más, mejor”, integrándose en el ecosistema de grandes compañías-asociaciones sectoriales-administración pública-socios tecnológicos.

A modo de ejemplo, iniciativas que fomenten la confianza digital como palanca para impulsar la economía digital y la administración del siglo XXI, los pagos digitales universales que consoliden las infraestructuras actuales y creando nuevos negocios basados en el uso de los datos y la convergencia entre industrias, la mejora de la competitividad a través de la mutualización a escala en el sector, la generación de centros de excelencia, o la creación de plataformas para promover la digitalización y la sostenibilidad de las pymes, un medio rural más eficiente y la transición energética.

Los Fondos Europeos deben alimentar proyectos ambiciosos, integrales, en un entorno ágil y respaldados por socios tecnológicos que aporten credibilidad y solvencia. Solo así se podrán diseñar y acometer planes de transformación que garanticen la reducción de costes requerida, con modelos de distribución más rentables, y centrados en una experiencia con el cliente más personalizada, cercana y empática. 


Diego López Abellán, managing director de Servicios Financieros de Accenture en España, Portugal e Israel

Texto publicado en Executive Excellence nº172, dic.2020/ene.2021