Cambiar o seguir sufriendo

Esto es un cambio de época: cambie o siga sufriendo. Usted elige. Pasados unos años desde el inicio de la crisis y asumido el shock inicial, el año 2010 ha comenzado con el convencimiento generalizado de que esto no se soluciona en breve y que hay que hacer más cosas y más diferentes de las que se hacían antes para poder progresar. 

Con esta actitud, las empresas comienzan a combinar el cortoplacismo necesario con la búsqueda de nuevas fórmulas que se ajusten a los nuevos tiempos y mercados actuales. Son las empresas que sí han asumido que esto no es una época de cambios; es un cambio de época con nuevos valores, nuevos códigos y con una revolución tecnológica continúa que no ha hecho más que empezar. Hay otras que todavía piensan que esto es únicamente una crisis más profunda de lo normal. Es cierto. Pero es sólo una parte de la situación y, si me permiten, la menos relevante para el futuro. Las crisis se pasan; pero los cambios de época son cambios socioeconómicos radicales que mutan el panorama futuro. Y el que no esté preparado para ello verá cómo su negocio o desaparece o es cambiado por esta nueva realidad. Y es que negar la evidencia no la cambia; sólo nos hace sentir menos vulnerables ante escenarios desconocidos y que no sabemos manejar hoy. Recuerde el axioma: El grado de dificultad de un problema es inversamente proporcional a nuestra capacidad para resolverlo. 

Y si no, responda a estas preguntas: ¿De verdad piensa que todos lo están pasando igual de mal? ¿Y que todos van a salir tocados de la misma manera? ¿O piensa que hay gente que está sabiendo moverse de manera diferente y que se llevará “el gato al agua”? La conclusión viene del propio Einstein: si sigue aplicando la lógica actual, obtendrá los mismos resultados. Por lo que la única solución es generar un cambio en su forma de operar. (Claro, ¿pero cuál?).

Hace ya casi un año que lanzamos Consumering®, desde el que hemos querido abordar este cambio y proponer un nuevo planteamiento empresarial que permita competir hoy y mañana de manera diferente dentro de su negocio o en el que tiene justo a su lado y que a lo mejor ni se había dado cuenta de que estaba allí. Aunque no podemos reproducir aquí las recetas que Consumering® propone, sí podemos decirle que el principio básico es simple: olvídese de tanta promoción, de tanto descuento, de tanta indiferenciación y entregue el poder de configurar la oferta final de su producto o empresa a su consumidor o cliente. Sí, como suena: producto, precio, distribución… Todo. Muchas empresas ya lo están haciendo desde hace tiempo: a lo mejor usted es cliente de una de ellas. Son empresas que tienen plantas y ven cómo brotan aunque estemos en crisis; puede que de momento den menos brotes; pero brotan. Y la sorpresa agradable ha sido comprobar que mes a mes son más las empresas que comienzan a aplicarlo. 

Por eso, dé una vuelta por Consumering® e intente ver sus propuestas y cómo otros lo hacen. No estamos para esperar los brotes de los demás, por eso le invito a que genere los suyos propios; a que cambie; a que no tenga miedo a lo desconocido y que viva esta crisis de otra manera. La otra alternativa ya sabe cuál es: seguir sufriendo esperando al brote. Ya sabe, usted elige.


 Javier Rovira

Profesor de Marketing Estratégico de ESIC y Socio Director de Know How Consulting

Artículo de opinión publicado por Executive Excellence nº68 mar10


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