Principales riesgos para la economía mundial

Principales riesgos para la economía mundial

La economía mundial se mantiene estable, pero se desacelera claramente. Así consta en la última actualización del informe “Panorama económico y sectorial 2019”, en la que el Servicio de Estudios de MAPFRE ha revisado a la baja sus expectativas de crecimiento para la economía mundial hasta un promedio del 3% para el periodo 2019-2020. Se trata de un parámetro que es ostensiblemente menor al registrado hace dos años, pero lejos todavía de la cifra que comúnmente se asimila a una recesión global (por debajo del 1%).

No obstante, aunque los economistas de MAPFRE descartan la recesión en su escenario base, esta mayor incertidumbre les ha hecho considerarla “como escenario alternativo”, ya que abundan las señales que lo harían más factible: la curva de rendimientos a 10 años de una gran mayoría de economías maduras permanece invertida, los beneficios corporativos en EE.UU. se deterioran desde hace más de 12 meses y la incertidumbre parece estar generando los primeros indicios de drenaje de liquidez en los mercados mayoristas. Los economistas incluyen, por ello, un balance de riesgos y vulnerabilidades que podrían transformar la desaceleración actual en una recesión: un shock de oferta en el mercado de materias primas (principalmente petróleo) o un shock con origen en los mercados financieros con impacto en la liquidez del sistema y/o en la estabilidad de los balances de los agentes. En el informe, se manejan estimaciones sobre la economía por regiones. Así, en la Eurozona, pone el acento en la recesión de la producción industrial, con una tendencia decreciente, y muestra preocupación por la debilidad de la inflación. Espera un crecimiento del 1,1% tanto para 2019 como para 2020, lo que supone una rebaja de dos y cuatro décimas, respectivamente. 

Esta debilidad de la economía mundial ha llevado, de nuevo, a los bancos centrales a tomar medidas extraordinarias. En este sentido, prevé que la Reserva Federal de EE.UU. acometerá dos nuevos recortes más que situarán los tipos en el rango de entre el 1,25% y el 1,5% a finales de 2019. Reconoce que la actividad económica en EE.UU. se desacelera con moderación (el PIB creció el 2,3% en el segundo trimestre). No obstante, el Servicio de Estudios de MAPFRE avisa de que la capacidad para revertir una desaceleración mediante las palancas monetarias y fiscales habituales podría resultar difícil. En este contexto, comienza a generalizarse el consenso de que la única salida de política económica viable es una expansión fiscal agresiva.

En el caso concreto de España, espera que la economía siga creciendo cerca de su potencial apoyada en la demanda doméstica y, especialmente, en el consumo. Pero el deterioro, en su opinión, se acentuará el año que viene, en línea con el resto de la Eurozona. Es por eso que los expertos han rebajado cuatro décimas su previsión para la economía española tanto para este año como para 2020, hasta el 2% y 1,7%, respectivamente. Del recorte de 2019, dos décimas se deben a la desaceleración en curso y otras dos, a la revisión metodológica del INE. Eso sí, reconocen que estas previsiones están sujetas a un amplio margen de incertidumbre en función del resultado de las elecciones generales de noviembre o la crisis en Cataluña. Respecto al primer riesgo, consideran que la falta de Gobierno no ha impactado de forma relevante en la actividad económica, pero si se mantiene este escenario pasado el 10 de noviembre, no descartan que esa falta de acuerdo político empiece a pasar factura vía creación de empleo, confianza del consumidor o incluso en la credibilidad ante los mercados de financiación soberana. 

El trabajo de análisis e investigación del Servicio de Estudios de MAPFRE se enfoca en temáticas vinculadas al seguro y la previsión social complementaria, las variables macroeconómicas y financieras y los marcos reguladores. En el último Panorama económico y sectorial 2019 añade, por este motivo, una parte sectorial. Esta ralentización del crecimiento económico, junto con la aplicación de políticas monetarias acomodaticias que están llevando a cabo la mayor parte de las autoridades monetarias, terminará trasladándose al crecimiento de las primas de seguros mundiales. En España, esta ralentización hace que empeoren las expectativas para el desarrollo de las líneas de negocio de No Vida y Vida riesgo del mercado asegurador, muy ligadas al comportamiento del ciclo económico. En cuanto a los seguros de Vida ahorro y de rentas vitalicias tradicionales, persiste el panorama de bajos tipos de interés que viene lastrando este negocio y que se va a prolongar conforme a las últimas medidas y mensajes de política monetaria del BCE. 



Texto publicado en Executive Excellence nº162, nov. 2019