Executive Excellence n160

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Ver Executive Excellence nº160 septiembre 2019

 

EDITORIAL 

Lillian Bader nació en 1893 en Viena, donde su madre dirigió en 1903 la primera escuela europea en proporcionar educación superior para niñas. Lillian estudió allí, para luego ser la primera doctorada en Química de Europa en 1919. En 1938 emigró con su familia a Inglaterra, donde trabajó como empleada doméstica, y en 1940 de allí a EE.UU.

Bader ha pasado a la posteridad no como la primera mujer licenciada en Química de Europa, sino como la abuela de Ray Kurzweil, con quien acabamos de tener el placer de charlar en San Francisco con motivo del undécimo Global Summit de Singularity University. 

En 1979 Thuan Pham salió de Vietnam dentro un pequeño bote con su madre y su hermano menor, huyendo de la invasión china. Tras licenciarse en Ingeniería Informática por el MIT, hoy dirige el desarrollo tecnológico de Uber. Tuvimos la oportunidad de hablar con Thuan este pasado mes de julio en Hong Kong, con motivo de la conferencia RISE, e impresiona la claridad de sus respuestas.

El talento no tiene fronteras y, aunque atenazado por barreras, afortunadamente estas van cayendo gracias a la tecnología. Un claro ejemplo es el de Telefónica en Perú donde, liderado por Bernardo Quinn, se está llevando a cabo un ambicioso proyecto que ya está permitiendo conectar con Internet a alta velocidad a zonas montañosas y de la selva amazónica peruana. ¿Cuántos nuevos Rays o Thuans florecerán gracias a esta iniciativa?

RISE fue una caja de sorpresas, y entre ellas podemos destacar a Marta Plana, la primera española a quien hemos tenido el placer de escuchar en los años que llevamos asistiendo a congresos internacionales; estoy seguro de que su exposición en Hong Kong sobre Barça Innovation Hub les va a interesar. 

El máximo común denominador de los eventos que visitamos es la interrelación entre nuevas tecnologías. Creemos que, como consecuencia, las telecos ocuparán una posición clave por la demanda en transmisión de datos. Sólo la movilidad autónoma requerirá capacidades de 50 terabytes por vehículo y el Internet of Things incrementará la demanda, que aumentará gracias al machine learning... ¿Tendremos cuellos de botella?

Ray Kurzweil piensa que no, pues la exponencialidad afecta a todo: hace 18 meses se alcanzó el suficiente poder computacional como para poder operar redes neurales de 21 capas, cada 80 días se duplica el conocimiento médico, y la IA de redes neurales de 21 capas es ya una realidad viable. Por ejemplo, Flinders University (Australia) ha comenzado los ensayos clínicos en EE.UU. de una vacuna contra la gripe estacional desarrollada con Inteligencia Artificial que ofrecerá más efectividad, pues utiliza adyuvantes que estimulan la respuesta inmune del cuerpo. Ha sido diseñada por el "Algoritmo de Búsqueda de Ligandos" (o SAM), un programa desarrollado por el equipo universitario. Según Nikolai Petrovsky, quien coordinó el estudio: "Esto representa el comienzo de una nueva era en la que la IA desempeñará un papel cada vez más dominante en el descubrimiento y diseño de fármacos".

Estamos ya en una nueva era...

Federico Fernández de Santos, editor de Executive Excellence