¿Cómo serán las tendencias en retail en 2019?

En el sector del retail la velocidad del cambio está siendo de vértigo. Llegan otros formatos, con otros modelos de negocio, o los mismos formatos se han reinventado. El fenómeno del e-commerce es el que más está redibujando este sector como lo conocíamos hasta ahora.

La facturación del comercio electrónico en España aumentó en el cuarto trimestre de 2017 un 28,1% interanual hasta alcanzar los 8.526 millones de euros, así lo revelan los últimos datos publicados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Tras varios años hablando de crecimiento del sector, 2018 parece ser el año en el que el comercio electrónico ha llegado a un punto de madurez y su avance es imparable.

Ante este contexto, los retailers están implantando estrategias de omnicanalidad que les permitan aprovechar las sinergias entre las visitas online y las físicas. La experiencia de cliente ya es el tercer factor más importante a la hora de tomar una decisión de compra, después del precio y de la calidad del producto. Por lo tanto, con el propósito de atraer a un comprador cada vez más digital, las tiendas incorporan más servicios y experiencias diferenciadoras apoyadas en las nuevas tecnologías.

Asimismo, en esta reinvención del modelo retail, la cadena de suministro tiene también un papel importante priorizando la última milla y centrándose en las necesidades del consumidor final. Este año, las tendencias apuntaron al desarrollo de más canales de compra, comunicación y distribución para asegurar que el consumidor tuviera una experiencia de compra sin interrupciones.

Para 2019 también se espera que los minoristas destinen más recursos para la captación de nuevos clientes y, sobre todo, competir contra retailers que están ganando cada vez un mayor posicionamiento tanto en la venta física como en la online.

La búsqueda de reducción del grado de contaminación será otro de los principales temas que marcarán al retail en 2019 y que además será extensible a toda la cadena de valor de la distribución. En este sentido, SEUR ha convertido en una prioridad estratégica la disminución de su impacto medioambiental  gracias a su estrategia DrivingChangeTM a través de distintas iniciativas para lograr un reparto urbano inteligente y responsable con el medio ambiente.

El año pasado SEUR realizó 170.000 envíos mensuales mediante vehículos alternativos, reduciendo sus emisiones de CO₂ en un 10,7% por paquete entregado. Los responsables de este hito son desde las bicicletas y triciclos eléctricos, vehículos de GNC y GLP, hasta los llamados “andarines”, repartidores a pie en los núcleos urbanos que permiten acortar las rutas y respetar las restricciones de tráfico, además de ser 100% limpios.

Por otro lado, la Inteligencia Artificial también está conquistando el retail, a través de tendencias como el A-Commerce, basado en la automatización de procesos en este canal de venta, entre los que se encuentran la gestión de pedidos, logística, expediciones o atención al cliente. El objetivo con la implantación de esta tecnología es detectar problemas y anticipar oportunidades. Sin embargo, la automatización no sería posible sin su conexión con el Big Data, que permite asegurar una respuesta efectiva en tiempo real para los consumidores.

En SEUR están implantando esta técnica y el Machine Learning para la generación de modelos de previsión de producción y de planificación de los recursos. Los avances de analítica predictiva como PiperLab permiten seguir ofreciendo la mejor experiencia y la calidad del servicio.

La personalización a través de estrategias de CRM (Customer Relationship Management) es otro de los nuevos factores que marcarán las decisiones de compra. El objetivo es adaptarse a cada consumidor, reconociéndole cuando interactúe con la marca en redes sociales, en la tienda online y en los establecimientos físicos.

En definitiva, el nuevo orden en el retail mundial supone ya un protagonismo casi absoluto de la experiencia de cliente, convertido en un elemento más importante que el producto. Por lo tanto, es tarea de toda la cadena de suministro, y en especial de la logística, invertir para  llegar a los clientes de manera personalizada y a través de experiencias de compra que consigan fidelizarles.