El futuro de la distribución urbana será autónomo y eléctrico

La revolución tecnológica y el desarrollo del comercio electrónico han dado paso a un nuevo modelo de negocio para las empresas. Comprar en Internet un producto supondrá en el futuro que lo recibamos en minutos, llegue a través de un dron o por el contrario, pasemos a recogerlo a una tienda de proximidad donde vivir una auténtica experiencia de cliente que haya diseñado la marca. A su vez, el creciente uso de apps de compras a través de dispositivos móviles también ha obligado a las empresas a desarrollar una entrega tan inmediata como la adquisición. 

Como consecuencia, el sector logístico ha cambiado las reglas del juego con nuevos retos y un futuro (muy presente) lleno de oportunidades. Uno de los caminos más explorados es el del reparto aéreo. Los drones han abierto un nuevo horizonte al que se suman otras soluciones urbanas como la conducción autónoma. 

En lo que respecta al mercado de las entregas de última milla, su crecimiento va en aumento y se espera que continúe haciéndolo exponencialmente. Para 2025 el volumen total de paquetes entregados se duplicará en Europa: se entregarán casi 15.000 millones de paquetes al año, principalmente en las ciudades. 

En la actualidad, uno de los principales condicionantes a los que se enfrentan los operadores logísticos está relacionado con la implementación de iniciativas en los núcleos urbanos para reducir drásticamente la congestión del tráfico a través de la restricción progresiva de la entrada de vehículos por motivos de contaminación y saturación.

En este contexto, el reto para DPDgroup, la segunda red internacional de paquetería más grande de Europa y a la que pertenece SEUR, es el de contribuir a una movilidad más sostenible en las ciudades. 

Para ello está desarrollando nuevas medidas, como el proyecto puesto en marcha de la mano de Renault con el objetivo de innovar permanentemente y ofrecer por un lado, un servicio de reparto mejor y más inteligente a los clientes, optimizar los procesos de reparto en el centro de la ciudad y por último, desarrollar vehículos de reparto urbanos cada vez más ágiles. 

Los nuevos modelos de entrega se están materializando en el Renault EZ-PRO, un concept car autónomo, conectado y eléctrico. Estas pequeñas furgonetas-almacenes autónomos se cargarán en un centro de clasificación de DPDgroup en las afueras de la ciudad y después viajarán por su cuenta a un punto de encuentro determinado en el centro urbano. 

Además se utilizarán como una taquilla móvil que permitirá a DPDgroup programar los puntos de entrega y enviar notificaciones a los destinatarios finales, que podrán recoger o devolver su paquete ellos mismos desde un lugar determinado.

Este nuevo escenario de distribución urbana responderá por tanto a las expectativas de los clientes de comercio electrónico que demandan rapidez y entregas en una franja horaria ilimitada y también beneficiará a las autoridades locales, comunidades urbanas y de los ciudadanos creando un ecosistema sostenible y de cero emisiones. 

El sector avanza rápido hacia nuevos conceptos que cambiarán la propia fisonomía de la compra y la entrega. Desde plataformas logísticas multimodales y drones, hasta la entrega por medios de transporte alternativos, autónomos y eléctricos. La tecnología está facilitando dar un giro 360° al mayor reto del sector en la próxima década: la logística urbana y de última milla.


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