Paradores de turismo, paraísos

Paradores de Turismo siempre pendiente de potenciar el turismo de calidad, la recuperación de edificios con larga historia o el desarrollo de zonas de la geografía española desde el punto de vista turístico. 

El 9 de Octubre 1928, gracias a la iniciativa de D. Benigno de la Vega Inclán Marqués de la Vega Inclán, y con el apoyo de S.M. el Rey Alfonso XIII, se inauguró el primer establecimiento de la Red de Paradores de Turismo, en plena sierra de Gredos.

De esta inauguración dijo el Doctor Don Gregorio Marañón: “La admirable institución del Marqués de la Vega Inclán, que ha sido el Colón Turístico en España, que acaba de inaugurar el Parador del Puerto del Pico, situado en uno de los más bellos lugares montañosos del mundo: Si los madrileños tuvieran conciencia de lo que vale el dar al pulmón aire fino y puro, más que dar oro al bolsillo, irían allí, en masa, durante toda la estación invernal”.

El objetivo de Alfonso XIII cuando aprobó la puesta en marcha de este proyecto, era el de aprovechar los numerosos monumentos históricos y artísticos así como los parajes de gran belleza que posee España, para situar unos establecimientos que permitiesen conocer la variada riqueza cultural, artística, histórica y paisajística española.

Hoy, 81 años después, Paradores de Turismo conserva sus principios fundacionales, aunque adaptados a las necesidades del cliente actual. De este modo, Paradores aplica las más novedosas tecnologías, se sensibiliza con el cuidado y respeto del medio ambiente, y traslada más allá de nuestras fronteras la mejor imagen del turismo, la gastronomía, la historia y la cultura españolas. En estos años, Paradores se ha convertido en líder indiscutible del turismo cultural, gracias al intento de la empresa de potenciar y revalorizar el patrimonio histórico y cultural del país. De este modo, además de disponer de establecimientos en nueve ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad, más de la mitad de los paradores de la Red se encuentran ubicados en un entorno monumental.

Sociedad Anónima y de capital público, Paradores de Turismo es un instrumento de la política turística del Estado, así como una empresa líder en el sector turístico español y allí donde está ubicada no sólo goza de tradición y arraigo sino que en ocasiones es la principal industria de la zona en los primeros dos años, y bajo la influencia de la inminente feria Ibero Americana, Paradores recibió gran apoyo bajo la presidencia del Conde de Gamazo contruyendose en sólo 3 años 16 establecimientos (5 paradores, 1 hotel y 9 albergues). Las dotaciones de algunos de ellos eran un verdadero lijo para aquellos tiempos: El albergue de Manzanares (1932), era de verdadero lujo: los colchones de muelles se importaban de Inglaterra, entre los electrodomésticos se contaba con un frigorífico General Electric y una radio pick-up americana, además la instalación se completaba con dos baños completos. La Guerra Civil significó un gran  retroceso donde algunas de las infraestructuras fueron dañadas o utilizadas como hospitales.

Creada la Dirección General de Turismo, dependiente del ministerio de Gobernación (1939-1951) no se puede decir que existiera en la época una demanda de hospedaje tal como sucede ahora aunque se crearon varios Paradores como el de Andujar o el de San Francisco de Granada en el recinto de la Alhambra y hasta hoy uno de los Paradores más atractivos. A esta época corresponde también la hostería de Torremolinos, pensada para dar servicio al campo de golf donde se instituye a partir del 1941 la Copa Iberia de Golf.

La década del despegue 1951-1962

La  continuada mejora económica de la población, supuso un fomento de turismo de interior y, la creación de más y mejores carreteras fomentó el turismo internacional hacia destinos de importante carga histórica, como Santiago, Ávila, Segovia, Sevilla, etc. A partir de 1951 el crecimiento de la capacidad hotelera española comienza a despegar. En once años pasa de 78.711 a 192.000 plazas. En este periodo se abren 15 paradores llegando la cifra a 40.

El milagro español y el desarrollo del turismo “Spain is diferent” 1962-1972

El despertar de muchas economías individuales tras superar los efectos de la Segunda Guerra Mundial, y la puesta en marcha del Plan de Estabilización Económica, en nuestro país además de la apertura hacia el exterior superándose la época de aislamiento internacional supuso el pistoletazo de salida del milagro turístico español. La emigración y el turismo se convirtieron en las principales fuentes de divisas.

Los nombramientos de Gregorio López Bravo en Industria y Manuel Fraga en Información y Turismo hacen entrar a paradores en un periodo de definitiva consolidación.  Con el nombramiento de Fraga se elaboraba el nuevo marco legislativo destinado a reglamentar el desarrollo turístico, de acuerdo con lo que serían las bases del Plan de  esarrollo Económico y Social. Para alcanzar el objetivo fijado para 1967 (1.000 millones de dólares por ingresos turísticos) se emprendieron una serie de acciones, como la presentación en los Consejos de Ministros de un informe mensual sobre la coyuntura turística, la celebración de congresos como la I Asamblea del Turismo celebrada en 1964 o la mejora de las comunicaciones, destinada a facilitar la afluencia de turistas a zonas de especial interés. Es llamativo el interés preferencial que se dio a paradores y sólo en 1966 se inauguraron 16 paradores. Sólo en armaduras se gastó mas de dos millones de pesetas de la época. Este periodo fue el de mayor crecimiento de Paradores llegándose a 83 instalaciones, cifra muy aproximada a la actual.

En cuanto a los Paradores, y como respuesta a los planes de ordenación turística y a los acuerdos de cooperación firmados con los Estados Unidos, que permitieron realizar obras de mejora en la Red de Paradores y Albergues Nacionales, pasaron de 40 a 83, casi el número que ostentan en la actualidad. España recibía en el 1962 dos millones de visitas anuales, siete años después, cuando Don Manuel Fraga Iribarne y  León Herrera, responsable directo de Paradores, abandonaron el Ministerio, la cifra superaba los 20, en cuanto a los Paradores, a su llegada el número era de 40, y al dejar el cargo había 83. Curiosamente, León Herrera, uno de los grandes impulsores del turismo en nuestro país, ha pasado a la historia por ser quien anunció, el 20 de noviembre del 1975, a través de Radio Nacional, la muerte de Francisco Franco.

Dando un poco de marcha atrás, en diciembre del 73 Pio Cabanillas (antiguo sub secretario de estado de Turismo con Fraga) fue nombrado Ministro de Información y Turismo. Decide Pio Cabanillas recuperar una figura muy ligada con paradores: Comisario de Turismo; El marqués de la Vega Inclán fue Comisario Regio hasta 1928 fecha en que desaparece el cargo como tal.

1974 es un año de crisis mundial (agravada por la crisis interna causada por el asesinato de Carrero Blanco) que golpea al turismo español, el cual desciende alarmantemente en cifras; de 35 a 30 millones de turistas.

En este periodo se crea la Asamblea Nacional del Turismo, iniciándose el proceso de modernización y cambio del sector turístico acuñándose un nuevo término: Industria turística. Es en esta época donde se creó la OMT con sede en Madrid.

Estos años fueron de estancamiento para Paradores, siendo 1976 el punto álgido de la crisis internacional. La gestión de paradores sufrió entonces una auditoria de  hacienda cambiándose a todo el equipo y nombrándose a un funcionario técnico, un comercial del estado, Ignacio Fuejo, como director general. Del 77 al 79 las tasas de inflación fueron del 17% afectando al desarrollo de la red de Paradores (y al sector hotelero en general). En este periodo se produjo una de las más graves situaciones  a las que se ha enfrentado es sector ante la negativa de los tour operadores a subir los precios previamente pactados. Gracias a Ignacio Aguirre se desbloqueo esta gravísima situación, ya que obligó a los tour operadores a revisar los precios salvando el sector, paradores incluidos.

Se plantea entonces una amplia reestructuración, cerrándose algunas instalaciones obsoletas, o muy alejadas de las rutas habituales y por tanto muy deficitarias, y  se revisan los criterios de explotación, para mantener la  rentabilidad turística y mejorar la económica.

Desarrollo y transformación 1982 –1991

En 1981 España había alcanzado la mítica cifra de 40 millones de turistas,  aunque la estacionalidad seguía siendo el gran problema, se empiezan a formular soluciones. Acontecimientos como la EXPO y las Olimpiadas del 92 proyectan al mundo una imagen de España moderna y dinámica. La conversión en Sociedad Anónima experimentada en este periodo por Paradores de Turismo requirió un importante esfuerzo. Durante 1977 se presenta por los responsables de Paradores una memoria donde se indican los problemas que afectaban a la red, y una serie de propuestas sobre el régimen de explotación, plan de reformas, innovaciones técnicas, sociales, oferta de restauración y promoción de la cadena.

En Paradores el hito más destacable es la incorporación de los Hoteles de Santiago, León y Ceuta a la Red, por motivos jurídicos y de prestigio los Hostales de Los Reyes Católicos y San Marcos y por razones militares el Hotel La Muralla de Ceuta. En 1983, dos de los cinco establecimientos que ostentaban la categoría de cinco estrellas gran lujo eran Paradores: Santiago y León.

Con la llegada de los 90 concluía un periodo expansivo, similar a los felices 20, en el cual tanto el consumo turístico como el resto de los recursos de la sociedad parecían inagotables. En Paradores se producía un cambio fundamental en la gestión, porque el 18 de enero de 1991 se constituía la sociedad anónima, “Paradores de Turismo de España, S.A.” por transformación del Organismo Autónomo “Administración Turística Española”. La actividad en ese momento se concretaba en la gestión y explotación de 85

establecimientos y dos hosterías localizados en la Península Ibérica, Canarias, Ceuta y Melilla. El año 1992 fue, para Paradores, un año de transición. Por una parte la empresa se consolidó como sociedad anónima, perfeccionando sus instrumentos internos de planificación, información y control. Por otra se confirmó el cambio de tendencia en la coyuntura económica, lo que no dejó de producir sus efectos en la situación y perspectivas de Paradores como empresa.

En esos momentos, el presente y el futuro de Paradores se planteaba de la siguiente forma: para empezar, la realidad que les rodeaba era la de una crisis económica internacional que se manifestaba sobre todo por el debilitamiento de la demanda, lo que, para el sector turístico-hotelero español, se superponía a una situación grave de exceso de oferta.

En el caso de Paradores, además, esta situación se presentó con una estructura productiva poco preparada para hacer frente a los principales problemas que la crisis planteaba. Altos costes unitarios, plantillas inadecuadas, rigidez de estructuras, etc…, derivadas de una larga existencia con planteamientos - hasta hace unos pocos años - nada acordes con las mínimas exigencias empresariales. Esta adaptación se tradujo en una nueva estructura organizativa, modificando el organigrama directivo de la empresa, con la creación de la Dirección de Planificación y Control Interno.

Paradores poseía los elementos fundamentales para superar esos momentos difíciles y salir reforzada hacia el futuro. En primer lugar el elemento humano, de profesionalidad acreditada y mejorada cada vez más, a través de una constante labor de formación y reciclaje. En segundo lugar, un producto perfectamente identificado con las exigencias de calidad que caracterizan al mercado turístico del futuro.

Siguiendo esta línea, se elaboró el borrador de un Plan Estratégico para el futuro, en el que se proponían una serie de medidas para la mejora de la rentabilidad de los distintos establecimientos, Paradores era ya una empresa moderna. A mediados de 1994 se produjo un relevo en la cúpula directiva de la Sociedad que supuso un impulso al proyecto de reorientar la Empresa al mercado, homogeneizar su oferta y reposicionar los establecimientos, hacia los segmentos de turismo cultural y de naturaleza. Entre las actuaciones incluidas en los planes de futuro, cabe destacar la delimitación del objeto social, remarcando el concepto de empresa de gestión hotelera, la descentralización y profesionalización de la Sociedad y la clarificación de las competencias

Consolidación y crecimiento 1996-2008

La última década gira en torno a la participación española en una Europa más unida que nunca. En la era de la globalización, adquieren cada vez más importancia conceptos como el medio ambiente, el desarrollo sostenible y la identidad cultural. Paradores, como empresa del nuevo milenio, asume esos valores de tradición y vanguardia y desde la excelencia empresarial, consolida y crece desde la atención que presta a sus clientes.

Plan de Mejora de la planta Hotelera

En este periodo, Paradores realiza un gran esfuerzo inversor, que se prolongará hasta el año 2004. La empresa invirtió un total de 204 millones de euros en mejoras. A día de hoy, la inversión comprometida es de 135 millones de euros y el grado de ejecución del plan de modernización de la planta hotelera es de un 66%, habiéndose ya remodelado un total de 60 establecimientos, con una reforma integral en más de la mitad de ellos.

Política Medioambiental

Teniendo en cuenta que muchos de sus establecimientos se ubican en zonas de alto valor ecológico, paisajístico, monumental e histórico artístico, Paradores apostó firmemente por dar un espacio protagonista al desarrollo de la política medioambiental. En el 2000, la empresa dio un gran impulso a la gestión medioambiental con tres ejes: crear una Dirección de Gestión Medioambiental; aprobar el proyecto del Plan Estratégico Medioambiental e implantar un sistema de gestión medioambiental en todos los establecimientos según el Reglamento Europeo (EMAS). En estos momentos, Paradores de Turismo cuenta con un total de 63 establecimientos certificados por AENOR, lo que la sitúa como la cadena hotelera europea con más establecimientos verificados medioambientalmente por EMAs

Desarrollo de un departamento de I + D

Los planes de calidad asumidos por Paradores como estrategia de futuro durante el ejercicio 2001, dieron entre otros frutos, el desarrollo del departamento de I+D, un reto en pro de la calidad pretende renovar procesos, innovar tareas y desarrollar procedimientos que ayuden al trabajo diario,

incorporando tecnología de última generación. Se trata de un departamento que stiene como objetivo adelantarse a las demandas del mercado en el plano tanto de alojamiento como restauración y del que ya han surgido proyectos como el Parador Inteligente, el carro de limpieza multifunción o el plato emblemático de Paradores, entre otros.

Plan de Expansión

Paradores siempre está pendiente de la potenciación del turismo de calidad, la recuperación de edificios con larga historia o el desarrollo de zonas de la geografía española desde el punto de vista turístico. Por este motivo, la cadena está ampliando su Red con doce nuevos establecimientos, dos de ellos abiertos durante este año (Lerma y Monforte de Lemos). Ocho de ellos se construirán en edificios históricos, concretamente, tres de ellos se ubicarán en antiguos monasterios, es el caso de Nogueira de Ramuín (Orense), Morella (Castellón) y San Francisco (Santo Domingo de La Calzada); Limpias (Cantabria) se edificará en un palacio y el resto se localizarán en edificios históricos en Alcalá de Henares (Madrid) de recientísima inauguración, La Granja de San Ildefonso (Segovia) y en Lorca (Murcia). Mención aparte son el Parador de la Cruz de Tejeda y el de Cádiz. El primero, una antigua Hostería de la Red de las Palmas de Gran Canaria, se reconvertirá en Parador para poder integrarlo a la Red y el Parador de Cádiz será ampliado con un nuevo edificio que albergará alrededor de 100 habitaciones. Por lo que se refiere al Parador de Costa da Morte, se trata de una de las medidas turísticas del “Plan Galicia” y se tiene previsto destinar 24 millones de euros. 

FEDERICO FERNÁNDEZ DE SANTOS ORTIZ: ¿Cuál es la misión de Paradores?

MANUEL MARTÍNEZ FERNÁNDEZ: Paradores tiene varios objetivos o misiones. De entre todas, destacaría tres:

La primera es ser la imagen del turismo español fuera de nuestras fronteras y la punta de lanza de la política de promoción turística de nuestro país en el extranjero. Ello lleva aparejado, obviamente, ser una empresa con establecimientos hoteleros de primer nivel. En segundo lugar, pero no menos importante, destacaría nuestra  colaboración en el  mantenimiento de nuestro patrimonio histórico y artístico. Los dos objetivos anteriores confluyen en otro, de mayor impacto y significado social: el apoyo y la reactivación (en ciertos casos y desde la perspectiva turística) de zonas turística y económicamente deprimidas.

Por último, la localización geográfica de algunos los Paradores fomenta el conocimiento de la belleza de la naturaleza y los paisajes españoles mientras que a través de otros damos cauce a un segmento en alza con gran proyección Internacional: el turismo cultural.

F.F.S.O: Después de casi año y medio dirigiendo Paradores, ¿qué es lo que le ha resultado más complejo de su puesto de Presidente y Consejero Delegado?

M. M. F.: Ha pasado año y medio desde que llegué a Paradores, y no ha sido un año y medio cualquiera. Llegar en un momento de crisis nos ha obligado a trabajar todavía más. No sólo yo evidentemente, sino todo el equipo de dirección y los 4.500 trabajadores de la Red. Cuando elaboramos el plan estratégico enfaticé que, ante la crisis, no debíamos ser ni pesimistas ni optimistas, teníamos que movernos. Lo que debíamos hacer es ser una empresa con capacidad para adaptarse a la difícil situación del mercado. Trabajar más y poner todo nuestro esfuerzo para paliar los efectos de la crisis y también para situarnos en una posición de salida más competitiva para el momento en que llegue, que llegará, la deseada reactivación económica.

F.F.S.O: Lo cierto es que en un momento muy complejo las últimas cifras de Julio y Agosto han mejorado en ocupación a las precedentes. Ha ido en contra de una tendencia de caída general.

M. M. F.: La verdad es que estamos satisfechos porque hemos demostrado que en estos tiempos difíciles la marca Paradores no solo mantiene los resultados sino que incrementa su prestigio y solidez dentro y fuera de las fronteras de España. Hemos mejorado los datos de ocupación, restauración e ingresos y eso es un verdadero éxito en estos tiempos que corren.

F.F.S.O: En el plan estratégico de 2009-2112 declaraba que: “Apostamos por moderar la expansión e invertir en el mantenimiento de la calidad”. ¿Es la calidad el factor diferencial de Paradores?

M. M. F.: En estos momentos tenemos 93 establecimientos abiertos. Además hay otros siete en proceso de construcción con lo cual completaremos el centenar de Paradores en el periodo del plan estratégico. Ahí no queda todo, ya que existen otros proyectos aprobados por el Gobierno, por lo que antes de 2020 la Red contará con cerca de 115 establecimientos. Tengo que decir que, a partir de aquí, yo soy partidario de moderar la expansión porque nuestra prioridad debe ser el mantenimiento y la modernización de los Paradores que ya están operativos. En otras palabras, tenemos que estar permanentemente manteniendo, reformando, actualizando e innovando nuestra red de Paradores; es aquí donde tenemos que centrar nuestros mayores esfuerzos de manera que redunden en una mayor CALIDAD.

F.F.S.O: Los resultados de los últimos meses. A contracorriente, parece que certifican la fidelidad de sus clientes. ¿Porqué, y cómo gestionan esa fidelidad?

M. M. F.: Aparte de la fortaleza de nuestra imagen de marca, dentro y fuera de nuestras fronteras tenemos una índice de fidelidad fuera de lo corriente: un 80%. Una de las claves de este dato es el trato cordial y próximo que reciben nuestros clientes. No es el hotel al uso, son establecimientos donde la calidez y la calidad son esenciales. La proximidad y cercanía de los grandes profesionales de nuestra red hacia los clientes es un factor definitivo en la consecución de esos elevados índices de fidelidad. Además, podría decir que jugamos con la ventaja del lugar en que se enclavan nuestros paradores; porque esos edificios emblemáticos son parte de nuestro patrimonio artístico y cultural, y esos enclaves maravillosos en plena naturaleza, ya sea costa o montaña, hace que sean incomparables. Toda esta calidez y calidad hace que mantengamos esa fidelidad y que contemos en nuestro Club de Amigos de Paradores con más de 350.000 miembros.

F.F.S.O: En contra de la tendencia de reducción de puestos de trabajo y costes de formación, ustedes están contratando a personas e invirtiendo. ¿Es tan importante incrementar esta partida?

M. M. F.: Importante no, VITAL. Nuestro capital humano, esos grandes profesionales que tenemos en la red son los pilares de Paradores. Tenemos hombres y mujeres que llevan más de 20 y 30 años en la empresa. Contamos con familias que cuentan con varias generaciones de trabajadores. Todos ellos tienen una gran implicación profesional y emocional con Paradores. Estos profesionales son quienes trasmiten esos valores de los que hemos hablado antes: calidez y calidad. Por ello apostamos por mantener y potenciar el empleo de calidad. En este momento estamos acometiendo un ambicioso plan de formación dirigido a todos nuestros trabajadores. También tenemos ultimado un plan de igualdad que estamos elaborando con la colaboración con el Ministerio que dirige Bibiana Aído.

Y junto a estas iniciativas, seguimos creando empleo de calidad. Los nuevos Paradores que se están abriendo y los nuevos servicios con que estamos dotando a los establecimientos que ya estaban operativos (Spas, centros de convenciones etc.) requieren un mayor número de trabajadores especializados.  Trabajadores  que tienen que gozar de estabilidad laboral para poder dedicar todo su esfuerzo, exclusivamente, a atender a nuestros clientes como se merecen. Le daré un dato significativo: más del 85% de nuestra plantilla tiene contratos indefinidos, lo cual ayuda a mejorar la imagen y la calidad del servicio.

F.F.S.O: Vivimos la era de la individualización donde los gustos y necesidades de los clientes son cada vez más diversos. Paradores está invirtiendo en nuevos servicios ya sean centros de congresos o alternativas de ocio. ¿Cómo ve la hotelería en general, y los paradores en particular, dentro de unos años?

M. M. F.: Paradores, como cualquier otra empresa de hotelería ha de adaptarse a la demanda. El eje principal de nuestro plan estratégico es la modernización e innovación de nuestra red. Eso se plasma en que vamos a realizar obras de modernización en 19 Paradores durante los próximos cuatro años. Queremos con ello que el Parador de la segunda década del Siglo XXI explote aún más la historia, el arte y la naturaleza del lugar en que está enclavado, pero también que sea un establecimiento moderno, accesible y verde, medioambientalmente sostenible. Pero además, como usted apuntaba, Paradores está dotando a los establecimientos de infraestructuras que le permitan afrontar nuevas líneas de negocio.  Si reformamos un Parador construido en 1960, lógicamente hemos de adaptarlo a las nuevas exigencias del turismo. Es por ello que añadimos, en el proceso de reforma nuevas formas de ocio (spas, gimnasios etc.), salones para  convenciones y reuniones de empresa u otros tipos de eventos sociales, políticos etc. Servicios que previamente no existían y que, por tanto, mejoran su capacidad de negocio.

Como le decía también apostamos por la sostenibilidad. Como me gusta siempre decir, tendemos hacia el Parador “verde”. Cualquier país –no ya la empresa hotelera- donde no se tenga en mente los aspectos de cambio climático, la sostenibilidad y la ecología competirá en inferioridad de condiciones frente a naciones emergentes que están mejorando mucho en este aspecto. En mi modesta opinión el modelo turístico español debe explotar lo que nos diferencia del resto de países emergentes: nuestra cultura, historia, arte, gentes y naturaleza. Y todo ello desde una visión de respeto al medio ambiente. Esta es una línea de trabajo que estamos siguiendo desde Paradores y que debería ser secundada por todo el sector en general. En España se han realizado, en los últimos años, grandes cosas en turismo pero también hemos sufrido la especulación y el deterioro de nuestra naturaleza y, muy especialmente, de nuestras costas. Creo sinceramente que si no evolucionamos, podemos tener dificultades que nos hagan perder el puesto de privilegio que ocupa nuestro país, a nivel internacional, en el sector del turismo. Es importante que Paradores, como empresa pública que es, abra el camino a este tiempo nuevo.

F.F.S.O: Analizando su Currículo descubrimos un perfil poco frecuente. Combina una formación tecnológica con facetas de responsabilidad en áreas comerciales de IT. Con posteridad ha demostrado su capacidad de comunicación en diversos medios. Además tiene experiencia en los sectores financieros donde ha ejercido puestos de consejero. Ha sido alcalde durante 17 años y con posterioridad ha sido senador ocupando puestos sensibles (Presidente de la Comisión de Interior del Senado durante 4 años) que le han hecho vivir experiencias intensas y complejas. ¿De qué manera le ha servido esa amplia experiencia para su cargo actual?

M. M. F.: A lo largo de toda una vida,  las experiencias se acumulan y aportan. Esa experiencia que se va adquiriendo a lo largo del camino es siempre útil y te va formando. Contribuye a hacernos mejores y más capaces. Hay una frase que suscribo: “Para ser director de un hospital, no hace falta ser médico”. De la misma manera diría que para ser presidente de Paradores no hace falta haber vivido siempre en el mundo del turismo; lo que hace falta es saber gestionar, trabajar mucho y rodearse de un buen equipo. Todas las experiencias vividas en mi carrera como profesional en el mundo de la informática, luego como político y en mi relación con los medios de comunicación y entidades financieras me han dotado de gran experiencia. Igualmente mis 17 años como alcalde me han aportado calidez y cercanía por el necesario trato con mis convecinos y una enorme capacidad de gestión. Ahora estoy aprovechando toda esa experiencia y volcándola en mi trabajo al tiempo que aprendo, y mucho, de un sector que desconocía. Otro factor que me aporta mucho es el gran equipo de dirección de Paradores. Cuando una persona dirige una entidad como paradores el mérito no es de él, sino de todo el equipo que le acompaña. He de resaltar que el capital  humano de Paradores es excelente.

F.F.S.O: Es de las dificultades y situaciones complejas de las que más se aprende. ¿Podría describirnos alguna de ellas y comentarnos las lecciones que aprendió?

M. M. F.: No me atrevería a señalar un único momento. Durante mi trabajo como alcalde de una ciudad como es San Andrés de Rabanedo, he vivido todo tipo de situaciones. Desde problemas con la gestión diaria a inundaciones o incendios. Desde problemas de seguridad ciudadana a problemas de urbanismo. Todas estas vivencias hacen de ti una persona templada y tranquila. Todas estas experiencias ayudan. Incluso el hecho de haber ganado 5 elecciones seguidas te ayuda a ver dónde has cometido un error, donde lo has hecho bien... si tuviese que elegir la actividad que más ha contribuido a capacitarme diría, sin lugar a dudas, que mi paso por la alcaldía de una ciudad leonesa que supera ya los 33.000 habitantes.



Entrevista publicada por Executive Excellence nº62 sep09

 

 


Imprimir   Correo electrónico