Claves 'ganadoras' para empezar el curso empresarial

Claves 'ganadoras' para empezar el curso empresarial

Acaba de comenzar el curso escolar y es un buen momento para reflexionar sobre algunas ideas que conviene interiorizar para que no queden en nada:

1. ENSANCHA TU MENTE

Los únicos límites a la hora de conseguir algo son los límites de tu mente. Pregúntate siempre: ¿Cómo puedo conseguir lo que quiero conseguir? Siempre hay un camino, siempre, es cuestión de encontrarlo. Si una y otra vez te haces la misma pregunta, no cabe duda de que terminas encontrando una respuesta. Los únicos límites están en la creatividad, y la creatividad no tiene límites. Para triunfar tienes que ver cosas que otros no ven, y para ver cosas que otros no ven tienes que ensanchar tu mente y estar dispuesto a contemplar la realidad de manera desacostumbrada. Tu realidad no es la realidad, tu realidad son tus creencias, la mayoría de las cuales son producto de la tradición, la rutina y la costumbre. Una creencia es una idea que domina nuestra mente, que damos por cierta, pero que muchas veces es falsa. Expande tu realidad y descubrirás nuevas posibilidades.

2. EMPIEZA PEQUEÑO

No tengas miedo de ser modesto al principio. Los comienzos son siempre discretos. No pasa nada por no tener la mejor web, ni el mejor local, ni las tarjetas de visita más cool. Empieza con lo que tienes desde donde estés y más adelante tendrás mejores herramientas y recursos a tu disposición. Toda gran marcha comienza con un primer paso: Poco + Poco = Mucho. Un poco sin importancia, más otro poco sin importancia, más otro poco sin importancia... acaban haciendo una gran diferencia con el paso del tiempo. Es la constancia no la velocidad lo que te hará llegar lejos.

3. COMIENZA PRONTO

Cuanto antes empieces, antes te equivocarás y antes aprenderás. El precio del éxito es el precio del aprendizaje, y el precio del aprendizaje es el precio del error. Hay que besar muchas ranas para encontrar al príncipe. La receta está clara: fracasa pronto para tener éxito rápido. La calidad es hija de la cantidad. Cada día no aprovechado es un día perdido. Dentro de un año te arrepentirás de no haber empezado hoy. Si evitas el fracaso también evitas el éxito.

4. COMPROMÉTETE CON LA EXCELENCIA

A la gente excelente le ofrecen oportunidades brillantes; a la gente normal, oportunidades normales; y a la gente mala, ninguna oportunidad. Aparca para siempre la mediocridad de tu vida. Pregúntate siempre cómo aportar más valor a lo que haces: más rápido, a mejor precio, con mejor calidad. No hagas las cosas para cumplir. Se nota, se siente... y se vuelve en tu contra. Sé tan bueno en lo tuyo que los demás no puedan ignorarte. Cuando hagas algo (conferencia, post, taller, clase), dalo todo. La vida te devuelve lo que tú le entregas: qué y cuánto das, determina qué y cuánto recibes.

5. NO PUEDES GANAR ‘MÁS’ DANDO LO ‘MISMO’

Si quieres que tu vida mejore, tú tienes que mejorar. Nunca dejes de invertir en ti mismo y en tu negocio. Dedica recursos a tu desarrollo personal (libros, seminarios, audiolibros, comidas con gente interesante) y a aquello a lo que haces: mejorar la web, los canales de comercialización, las relaciones, la publicidad, lo que sea. Quien no avanza, retrocede; quien no mejora, empeora. ¿Quieres ser una persona que genera más ingresos que la media? Conviértete en una persona superior a la media. Tu desarrollo personal es tu destino. Tu nivel de ingresos sólo puede crecer hasta el nivel que crezcas tú.

6. NO DIVERSIFIQUES

¿En qué quieres ser un referente? Pon ahí todas tus energías. La dispersión es aliada de la mediocridad. El éxito es una cuestión de FOCO. Personas de éxito, personas de foco. Mucha gente con talento ha fracasado por no haber sabido mantenerse enfocada. Descubre aquello en lo que eres mejor, echa el resto ahí y ponlo en valor. Entonces, puedes marcar diferencia. Céntrate en tus fortalezas y olvídate del resto. Las cosas en las que no eres bueno no interesan a la gente.

7. PERSEVERAR PARA ALCANZAR

Nunca vas a encontrar todas las respuestas de inmediato. Los periodos de sequía son normales. Lo pasarás mal, como todo aquel que ha llegado lejos. Cuando los resultados no acompañan siempre se pasa por momentos de duda y de bajón que ponen a prueba la confianza en uno mismo. Lo que tiene mérito es seguir adelante cuando no puedes más. La mayoría abandona. El éxito es una cuestión de perseverar cuando los demás han renunciado. El 90% del éxito consiste en insistir. Es increíble lo mucho que se puede conseguir simplemente perseverando. Como decía Jack Ma: ‘Siempre tendrás una oportunidad de triunfar si no te rindes’.

8. SI SABES VENDER NO TE PUEDE IR MAL

Todo es una venta: una entrevista de trabajo, la búsqueda de un socio, obtener financiación, hacer un evento y que te vaya la gente. Todo. La vida es una venta continua, tanto en lo personal como en lo profesional, y por tanto, saber vender es la habilidad más importante a desarrollar si uno quiere avanzar. Para tener éxito, aprende a vender; para tener mucho éxito, sé un gran vendedor. Y vender no es vender, vender es solucionar problemas; vender es hacer mejor o más fácil la vida a la gente. Piensa en ellos, no en ti.

9. SABER NEGOCIAR ES VIVIR MEJOR

En esta vida, no consigues lo que quieres, consigues lo que negocias. La vida es una negociación continua, en lo personal y en lo profesional. Existe negociación donde hay un conflicto (diferencia), y la vida es un conflicto continuo. Existen negociaciones formales (de despacho) y otras muchas a diario informales (de calle) donde estamos negociando sin darnos cuenta de que estamos negociando. Sabiendo negociar se pueden conseguir cosas que de otro modo no se conseguirían; sabiendo negociar siempre se mejora la calidad de vida.

10. SOLO ERES NADIE

Si vas de Robinson Crusoe por la vida, tus resultados serán ramplones. Necesitas de los demás para llegar lejos: alianzas, partners, colaboradores, amigos, familia. Son necesarios apoyos emocionales, logísticos, financieros, institucionales y de otro tipo. Solo uno está muy mermado. Además, del contacto y roce con otra gente siempre brotan nuevas ideas. Muchas cuestiones se resuelven gracias a conversaciones informales. Tienes que estar en contacto; aporta valor; pon en valor a la gente; mima tu jardín de contactos. Da para recibir.

11. TUS GANAS DE APRENDER DETERMINARÁN TU FUTURO

Entre tu estado ‘actual’ y tu estado ‘deseado’ sólo existe una palabra: aprendizaje. Todo se decide y todo se aprende. Igual que se aprende a cocinar, bailar, conducir o inglés, también se aprenden el resto de las cosas: vender, negociar, liderar o crear empresas. El éxito son dos cosas: saber lo que hay que hacer y hacerlo. Investiga, estudia, prueba, lee, ve vídeos y aprenderás. Y si aprendes, mejoras; y si mejoras, consigues. Como dice Rafa Nadal: «Si crees que no puedes mejorar, es que no sabes nada de la vida».

12. TU AUTORRESPONSABILIDAD ES TU PODER

El grado de responsabilidad que aceptes en tu vida es indicativo de tu grado de poder personal. De la autorresponsabilidad nace la grandeza. Las personas de éxito se sienten protagonistas de su vida y eso les da poder. Asumir los resultados de nuestra vida es la máxima expresión de liderazgo. Tal vez la culpa no es tuya, pero sí es tu responsabilidad encontrar una solución para tu vida. Tu mayor enemigo son las excusas, que además, si las buscas, siempre las encuentras.


Francisco Alcaide Hernández, conferenciante, escritor y formador en liderazgo y motivación. Autor del bestseller Aprendiendo de los mejores (17ª edición)

(www.franciscoalcaide.com / www.conferenciasfranciscoalcaide.com)

Texto publicado en Executive Excellence nº161, oct. 2019