La ebullición creativa de Pixar, con Ed Catmull

La ebullición creativa de Pixar, con Ed Catmull

En 1986, Ed Catmull, junto con Alvy Ray Smith y Steve Jobs, fundaron Pixar, una escisión de la división informática de Lucasfilm

Bajo la dirección de Catmull, la compañía creció rompiendo paradigmas técnicos –como la tecnología empleada en el lanzamiento de la taquillera Toy Story–, y también empresariales.

Pixar generó un ecosistema interno propio, marcado por la creatividad y movido por todos los empleados, donde el papel de los líderes consiste en hacer florecer lo mejor de sus equipos.

Tanto en Pixar como en Disney, estudio de animación que también presidió Ed Catmull, ha quedado impresa la huella de su liderazgo y su manera de entender la gestión de personas.

 Recogemos a modo de decálogo algunos puntos clave de ese management, germen de una ebullición creativa saludable y de un negocio de éxito.

  • La libertad para compartir las ideas es una característica distintiva. Las mejores decisiones se toman cuando se recurre al conocimiento colectivo.
  • Eliminar las jerarquías promueve la confianza. Cuando en una reunión todos los presentes pueden hablar, empezando por los trabajadores de menor nivel jerárquico, se elimina la sensación de inferioridad y las ideas fluyen con libertad.
  • Conseguir ese estado permite que las personas no se sientan ignoradas y no se tomen las críticas a nivel personal.
  • Abrir la mente a aquellas cosas que no podemos ver, y ponerlas en práctica dentro de nuestras organizaciones, hace que nos transformemos en profesionales mejores y más creativos. Muchas empresas acaban transformándose en organizaciones muy conservadoras por infravalorar lo que no pueden ver y sobrevalorar los peligros que sí se pueden ver.
  • Cuando todos los empleados tienen un interés personal en el éxito de sus compañeros, se acaba impactando positivamente al conjunto y a la empresa.
  • El sentido de propiedad hace que las personas se sientan responsables de su trabajo y busquen soluciones a los problemas, sin pasárselos a otros compañeros ni esperar que sean resueltos por el líder.
  • En lugar de respuestas, los líderes deben aprender a hacerse las preguntas adecuadas. 
  • El fracaso no es un mal necesario sino una consecuencia necesaria cuando se aspira a hacer algo grande. El error y el fracaso son excelentes oportunidades para madurar.

    Muchas empresas acaban transformándose en organizaciones conservadoras por infravalorar lo que no pueden ver y sobrevalorar los peligros que sí se pueden ver


  • No confundir el proceso con el objetivo. Hacer que el proceso sea mejor, más económico y eficiente es algo en lo que se debe trabajar continuamente, pero no es el objetivo. Hacer algo grandioso es el objetivo.
  • El feedback sincero es la única forma de garantizar la excelencia. Al ofrecer una valoración, hay que asegurarse de indicar lo que está mal, lo que falta, lo que no está claro y lo que no tiene sentido. Una buena nota debe ser específica y sobre todo inspiradora.

    Artículo publicado en agosto de 2021.

    Fuente: Pixar, el paradigma de la cultura creativa sana / Creativity, Inc.

    Imágenes: © Pixar (https://www.pixar.com/our-story-pixar).