Blockchain en acción

Blockchain en acción

Nathana O’Brien Sharma es una de las directoras del programa Blockchain, ley y gobernanza de Singularity University, el proyecto de educación superior impulsado por Google y la NASA. Licenciada en Derecho por la Universidad de Yale, Sharma también dirige Crypto-Lotus, un fondo de inversión en activos digitales, y asesora a varias compañías y gobiernos en asuntos relacionados con tecnología blockchain e Inteligencia Artificial. Ha ocupado diferentes cargos de responsabilidad en la Corte Suprema de Israel, el Centro para Tecnologías Creativas o la firma de abogados especializada en propiedad intelectual Gunderson Dettmer.

Está considerada como una de las principales expertas del mundo en criptomonedas y en la aplicación de la cadena de bloques a diferentes segmentos de actividad, especialmente en todo lo relacionado con componentes éticos, utilidad práctica e implicaciones que esta tecnología puede traer a nuestras vidas.

Aplicaciones con valor añadido

Blockchain es una tecnología que permite mantener un registro compartido de transacciones en millones de ordenadores. Este sistema ha hecho surgir las criptomonedas, un activo digital y descentralizado -no ligado a ningún gobierno o entidad- y dio lugar al bitcoin, el primer ejemplo de la cadena de bloques.

Hoy en día los investigadores estudian cómo esta tecnología se puede implementar en entornos empresariales, y también están surgiendo ejemplos de aplicación en entornos poco desarrollados como los campos de refugiados sirios, en Jordania. Por ejemplo, el Programa Mundial de Alimentos ha obtenido resultados muy positivos al utilizar tecnología blockchain en el proceso de distribución de alimentos. A través de este sistema, los refugiados pueden acercarse hasta un almacén habilitado donde les escanean el iris para acceder a su identidad y les proporcionan diferentes productos como aceite, harina o azúcar. Esto evita problemas y riesgos administrativos como el robo o la pérdida de las tarjetas identificativas que permiten obtener los alimentos. Además, el proceso de gestión ha reducido los costes en un 90%, lo que permite dedicar todos estos recursos a alimentar a más personas. Resulta muy llamativo que, además de utilizarse en Silicon Valley, la tecnología blockchain se pueda emplear en entornos con importante repercusión, como es el caso del Programa Mundial de Alimentos.

Predicciones millonarias 

A principios de 2018, se produjo una importante revolución informativa relacionada con el valor del bitcoin que poco a poco va perdiendo empuje, pero las predicciones de Forrester señalan que en el año 2030 la tecnología blockchain generará 40 trillones de dólares. Y esta cantidad ni siquiera incluye activos digitales como, por ejemplo, bitcoin. Se trata de cifras astronómicas y los pronósticos auguran que tendrá lugar dentro de solo ¡12 años! 

Pero, ¿cómo funciona realmente la tecnología blockchain? Todos nosotros utilizamos a diario el mail, pero en realidad muy pocos entienden el protocolo TCP/IP, que sirve para enlazar ordenadores con diferentes sistemas operativos. Por eso, voy a intentar proporcionar una explicación conceptual que nos permita entender el funcionamiento básico de blockchain. 

Si conseguimos trasladar a nuestro correo en forma de unos y ceros un determinado objeto individual procedente del mundo físico, será muy fácil copiarlo. La esencia de la tecnología blockchain permite asegurar y compartir información, ya que imprime a los objetos digitales una huella digital única y especifica.

Por ejemplo, todos aquellos que utilizan habitualmente el programa Excel saben lo difícil que es seguirle la pista a una tabla que está siendo utilizada por un grupo de personas. Lo mismo ocurre cuando queremos mantener copias originales y oficiales sobre transacciones. Internet permite compartir información y copias de transacciones a través de múltiples grupos en cualquier momento. Además, es posible trasladar la información de Excel a Google sheets, un programa similar que permite a varias personas trabajar a la vez desde diferentes sitios. El principal problema es que se pueden eliminar los registros y si, por ejemplo, hay un grupo de personas trabajando en un proyecto, una de ellas puede borrar el historial de edición y eliminar a los demás autores para llevarse todo el mérito. Esta práctica, que puede resultar incluso graciosa en algunas ocasiones, es realmente conflictiva en circunstancias en las que es imprescindible saber quién utilizó una cantidad concreta de dinero, o quién realizó una determinada acción en una cadena de suministro, objeto o servicio.

Esta alterabilidad ha evitado que cierto tipo de negocios accedieran a Internet como medio para realizar algunas operaciones, pero gracias al blockchain ya es posible automatizar determinadas áreas que hasta ahora necesitaban contar con pruebas físicas en papel. Así, en vez de tener una única copia central, la información se encuentra distribuida entre diferentes ordenadores y un gran grupo de personas tiene copia de las transacciones. Cuando se produce una nueva transacción, todas las copias se actualizan al mismo tiempo y de la misma manera de forma segura.

Menos riesgo de manipulación 

Técnicamente es un sistema muy complejo que no consiguió solventarse hasta el año 2009 con la creación de bitcoin, el primer ejemplo del sistema blockchain. Este procedimiento utiliza la criptografía, porque la tecnología de las redes que actualiza todas las copias a la vez evoluciona a una velocidad tremenda. Si en alguna ocasión han oído que la red bitcoin es lenta y que utiliza mucha energía, es importante recordar que el anterior sistema criptográfico ha quedado obsoleto y que la actual tecnología ha conseguido mejorar mucho todo el sistema.

Cuando se actualiza la red, cada uno de los nodos añade un nuevo bloque de transacciones a la cadena blockchain, lo que significa que todas las copias registrarán esa transacción, ya que cada uno de los bloques está conectado criptográficamente. No hay ninguna tecnología perfecta, y blockchain tampoco lo es, pero dificulta mucho la manipulación. Así, si alguien decide eliminar un registro o realizar un cambio que nadie pueda detectar en una cadena de bloques conectados criptográficamente, deberá hacer la modificación en al menos el 50% de los nodos. Y aun así, alguien se dará cuenta de que se ha producido una manipulación. 

Hacer el cambio únicamente en un bloque no sirve de nada, hay que hacerlo en todos y cada uno de los bloques, porque todos están criptográficamente conectados. Por tanto, vamos a pasar de un entorno donde se podían realizar modificaciones a escondidas en copias centralizadas sin que fuera detectado, a un sistema en el que habrá que modificar al menos el 50% de las copias que se encuentran distribuidas en nodos. Y no solo en una hoja de Excel, sino en todas y cada una de las celdas de la tabla al mismo tiempo y de la misma forma. 

En definitiva, se trata de una base de datos cifrada e inmutable, mantenida no solo por un ordenador sino por miles, donde cualquier cosa queda registrada y, por tanto, aunque la manipulación informática no es imposible, es realmente difícil de conseguir. 

IBM y Maersk, unidos por blockchain 

El entorno de blockchain está en parte basado en los contratos inteligentes (smart contracts). Estos documentos se generan sin intervención humana, no están escritos en lenguaje natural, sino en código virtual, y tienen la capacidad de cumplirse de forma automática una vez que las partes han acordado los términos.

Uno de los proyectos más excitantes en los que se está utilizando la tecnología blockchain actualmente es el creado por IBM y la compañía de transporte marítimo Maersk. En enero de 2018 se anunció la formación de una joint venture entre ambas compañías, y a día de hoy ya se ha producido más de un millón de transacciones en la cadena de suministros de todo el proceso de transporte. De esta manera es fácil saber qué mercancía lleva cada barco, en qué contenedor se encuentra cada uno de los productos o cuál es el destino final de un determinado género. El proyecto ha tenido tanto éxito que ha conseguido reunir a 94 socios en solo un año. 

IBM y Maersk anunciaron un proyecto piloto para utilizar blockchain y poder gestionar los envíos marítimos internacionales desde el punto de vista administrativo. Hasta entonces, el 20% de los costes, según estimaciones del World Economic Forum, estaban destinados a procesos de documentación, pero gracias a la tecnología blockchain, Maersk podía ahorrar 38 billones de dólares solo en trámites administrativos. 

El sector de transporte de contenedores requiere gran cantidad de papeleo y cuenta con numerosos documentos que deben ser sellados y entregados físicamente en los puertos y aduanas para su inspección. Para el experimento piloto, las compañías utilizaron un envío de aguacates entre Kenia y Rotterdam, un producto muy sensible porque era perecedero, y el retraso en las gestiones de documentación hubiera supuesto que se estropearan los aguacates. En Kenia la documentación se enviaba a través de mensajero en moto, y Maersk tenía que pagar grandes sumas de dinero a las shipping companies (empresas locales de envíos marítimos) para asegurar el correcto desarrollo del proceso. Todo esto reducía considerablemente el margen de beneficios de Maersk, mientras que las shipping companies obtenían unas ganancias de entre el 15 y el 20%. El proyecto ha tenido tanto éxito que las autoridades portuarias de todo el planeta han pedido información sobre la forma de implementar este sistema. Si esta tecnología se implantase de forma global, solo en Asia se ahorrarían 250 billones de dólares en gastos producidos por trámites de documentación.

Si el número de casos continúa creciendo, no será difícil alcanzar las previsiones Forrester según las cuales en el año 2030 la tecnología blockchain generará 40 trillones de dólares. La innovación se encuentra en una curva exponencial, y por eso hay que prestar atención a los procesos que se están generando en la actualidad. 

Propy, transacciones inmobiliarias seguras

El sector inmobiliario también se va a ver impactado por la tecnología blockchain. En Estados Unidos, uno puede creer que ha comprado una propiedad, incluso puede tener las escrituras en su poder, pero si el registro no acepta la titularidad se produce un importante problema y, por eso, existe un seguro de transacciones. En las áreas rurales de Latinoamérica, el 70% de los propietarios no están completamente seguros de que la casa sea suya y, por tanto, no puede utilizarse el inmueble como garantía para créditos. Además, en estos países el control no es siempre transparente, por lo que cualquier persona puede cambiar una titularidad y ponerla a otro nombre. Por tanto, ¿hasta qué punto es posible garantizar la veracidad de una compra venta? La start-up californiana Propy Inc ha creado una cadena de blockchain que recoge todos los detalles de las compras inmobiliarias, de forma que el comprador y el vendedor puedan realizar la gestión mediante un contrato inteligente que contemple las características, las cláusulas y los impagos para asegurar que esa transacción sea segura para ambas partes. Esta tecnología supone una gran ayuda para todos aquellos que participan en las transacciones inmobiliarias, porque facilita el proceso, automatiza y asegura las transacciones y supone un importante ahorro económico, además de generar un registro seguro para todas las operaciones. 

Igual que Propy ha creado un nuevo entorno para las transacciones inmobiliarias, cualquier negocio que necesite realizar operaciones seguras y confirmación multilateral (commodities, seguros de petróleo, derechos musicales, películas…) tiene una gran oportunidad con la aplicación de tecnología blockchain. 

Generalmente nos preocupamos de cómo esta tecnología puede impactar en nuestros entornos empresariales, pero el verdadero reto radica en analizar cómo podemos utilizar esta tecnología en nuestros entornos para sacarle provecho. 

Blockchain proporciona vías mucho más seguras para trasladar información a la red mediante fórmulas que parecían imposibles. Los dueños de la naviera Maersk han invertido cientos de millones de dólares en la implantación de esta tecnología, pero son conscientes del retorno que van a obtener, porque si mandan aguacates en sus barcos y llega polvo blanco, la tecnología blockchain permite conocer en qué punto exacto del proceso se ha intercambiado la mercancía, y esto les evita muchos disgustos y también supone un importante ahorro de costes. 


Nathana Sharma, co-directora del programa Blockchain, ley y gobernanza de Singularity University, y directora de Crypto-Lotus, en el Singularity University Global Summit.

Texto publicado en Executive Excellence nº152, octubre 2018.


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