¿Baterías revolucionarias?

¿Baterías revolucionarias?

Uno de los objetivos más buscados por la industria de la automoción es el de ampliar los límites actuales de los vehículos eléctricos, incrementando la autonomía y la velocidad de recarga de los mismos. Los precios de las baterías de iones de litio han caído un 88% en la última década. 

Los sistemas de acumulación de energía, y principalmente las baterías en el mundo de la automoción, serán las que eliminen nuestra dependencia de los combustibles fósiles. Ahora bien, para que algo tan establecido como es el motor de combustión interna pierda la dominancia en el transporte, la alternativa que se plantee ha de aportar mucho valor añadido, y la actual tecnología tiene limitaciones evidentes: los costes de las baterías son un lastre que, junto a la limitada autonomía y tiempo de recarga, actúan como cuello de botella para que la implantación del vehículo eléctrico sea una realidad.


Los costes de las baterías son un lastre que, junto a la limitada autonomía y tiempo de recarga, actúan como cuello de botella para que la implantación del vehículo eléctrico sea una realidad


A día de hoy, y a pesar de las mejoras constantes, los vehículos eléctricos en su mayoría siguen teniendo un rendimiento inferior que los de combustión interna. Una solución, conocida a nivel teórico desde hace décadas, consiste en pasar de los más convencionales electrolíticos líquidos a otros sólidos, algo que QuantumSpace está implementando.

Recientemente el cofundador y CEO de QuantumScape, Jagdeep Singh, hacía públicos los test de la nueva batería sólida de la compañía y estos eran impresionantes: un 80% de capacidad de carga en 15 minutos y el 80% de rendimiento después de 800 ciclos de carga. Es una batería que tiene una densidad energética superior a 1000 Vatios/hora por litro, casi el doble de las actuales baterías comerciales de iones de litio. Además, no arden.

"Creemos que los datos de rendimiento que hemos revelado hoy muestran que las baterías de estado sólido tienen el potencial de reducir la brecha entre los vehículos eléctricos y los de combustión interna y ayudar a que los vehículos eléctricos se conviertan en la forma de transporte dominante en el mundo", afirmó Jagdeep Singh, fundador y CEO de QuantumScape.


Las baterías de estado sólido tienen el potencial de reducir la brecha entre los vehículos eléctricos y los de combustión interna


Los resultados recibieron algunos apoyos impresionantes, entre ellos el del coinventor de la batería de iones de litio, Stan Whittingham. Además, han conseguido un billón de dólares para pasar a la fase de producción en parte gracias a la inversión de 300 millones de dólares de Volkswagen, quienes quisieran utilizar estas futuras baterías a partir de 2025.

El potencial que representa poder duplicar la actual autonomía de los vehículos eléctricos hace que otras marcas como Toyota también estén desarrollando sus propias baterías sólidas. Otras empresas y start-ups que parecen haber encontrado el camino son: Solid Power y XNRGI.

Queda trecho por recorrer, pues lo anteriormente expuesto son solo los resultados obtenidos con una célula, y para que una batería pueda funcionar deberán apilarse cientos de células e integrar múltiples celdas resulta muy complejo en su diseño y, más aún en su fabricación. Una batería que funcione plenamente tendría que apilar cientos de ellas, y no es un proceso trivial.

Sin embargo, como señaló Singh a Wired, la empresa ha demostrado que las baterías de metal de litio pueden funcionar; ahora lo que queda es un reto para la ingeniería, pero resulta evidente que estamos frente a un cambio de escenarios y un ejemplo es el precio al que ya se pueden adquirir vehículos eléctricos… En California hay ayudas que permiten adquirir vehículos como este: el modelo K27 de KANDI por 9.999 dólares.


Fotos © QuantumScape / Fuente: Singularity Hub