¿Para cuándo una conducción autónoma?

¿Para cuándo una conducción autónoma?

La movilidad es una necesidad fundamental de los seres humanos, pero hasta el momento no se ha logrado crear un sistema eficiente para que las personas puedan trasladarse de un lugar a otro. Sin embargo, el desarrollo tecnológico coloca al sector en uno de los momentos más excitantes de su historia, ya que debe hacer frente a una reinvención no sólo de los vehículos y la conducción, sino también de los servicios, que ofrecen opciones de movilidad novedosas y adaptadas a las necesidades de los nuevos usuarios.

Todo ello fue objeto de debate durante la celebración de Collision Conference, donde expertos de diferentes industrias compartieron su punto de vista sobre el futuro de una nueva movilidad, cuyos parámetros se basan en la seguridad y comodidad de los usuarios.

TIM STEVENS: Llevamos años hablando de la automatización del transporte, pero ¿cuánto falta para encontrar vehículos completamente autónomos circulando por ciudades y carreteras?

DON BURNETTE: Existen numerosas operaciones en el ámbito de la autonomía. Las más populares son las aplicaciones para compartir vehículo, pero se están desarrollando varios proyectos en entornos cerrados y a poca velocidad, como aeropuertos, y también en el transporte de mercancías a larga distancia.

T.S.: ¿Por qué se invierte tanto en entornos limitados y a baja velocidad?

ZAKI FASIHUDDIN: Tal y como lo vemos en Volvo, todo lo relacionado con la seguridad tiene justificación económica, y estamos convencidos de que esta tecnología puede llegar a salvar vidas.

Las primeras aplicaciones comerciales se están desarrollando en el terreno del taxi y los desplazamientos compartidos, porque el vehículo autónomo tiene –y tendrá durante un largo periodo de tiempo- un precio prohibitivo para el consumidor individual. En cambio, los servicios compartidos reducen considerablemente los costes.

T.S.: Volvo también construye camiones. ¿Qué importancia tienen las flotas automatizadas para el transporte de mercancías en largas distancias?

Z.F.: La industria del transporte de mercancías por carretera es muy importante y factura más de 700 billones de dólares al año. Cada vez es más difícil encontrar conductores para realizar largos recorridos, pero el auge del comercio electrónico está incrementando la demanda de este tipo de servicios. Por eso, creo que existe una importante oportunidad para el impulso de la conducción autónoma en el ámbito del transporte de mercancías por carretera.

T.S.: ¿Qué sectores económicos pueden verse beneficiados por la popularización del vehículo autónomo? 

SCOTT HEMPY: Hay aspectos como el repostaje o el mantenimiento de los vehículos que deberán transformarse y automatizarse para ofrecer mayor funcionalidad. No tiene sentido que un vehículo con un nivel de autonomía cinco tenga que parar para repostar cuando lleva pasajeros. Hay piezas de ese rompecabezas que estamos intentado encajar para que toda la experiencia de la conducción autónoma sea más fluida. 

T.S.: ¿Se está planteando Volvo la posibilidad de ofrecer servicios para compartir vehículo?

Z.F.: Queremos que nuestros clientes puedan elegir entre las diferentes posibilidades que ofrece el nuevo modelo de movilidad. Hoy en día pocos pueden imaginar un mundo donde no exista la posibilidad de compartir vehículo, y continuamente aparecen nuevas fórmulas con servicios que se adaptan a las necesidades particulares de los usuarios.

Estoy convencido de que dentro de poco un automóvil autónomo será una alternativa muy eficiente para sustituir los trayectos cortos en avión. También hemos iniciado una importante apuesta hacia la electrificación de nuestros vehículos.

T.S.: Entonces, ¿conducción autónoma y electrificación son dos procesos complementarios?

Z.F.: En principio son dos conceptos independientes, pero se están desarrollando al mismo tiempo. Esto nos coloca en un momento apasionante desde el punto de vista empresarial.

T.S.: ¿La electrificación contribuye a simplificar la gestión de las flotas?

S.H.: Actualmente el proceso de carga de los vehículos eléctricos es lo que más está complicando la movilidad autónoma, porque el coche necesita estar parado durante varias horas para recargar la batería completamente. Es importante reducir los tiempos de carga de los vehículos eléctricos para poder utilizarlos a lo largo de todo el día.

T.S.: ¿La autonomía en las autopistas se producirá mucho antes que en las ciudades?

S.H.: Algunos vehículos de producción en cadena ya pueden circular de forma autónoma en autopistas. Se trata de entornos mucho más sencillos para comenzar a aplicar esta tecnología, porque hay que tomar menos decisiones y existen menos factores de riesgo. Si no hay ningún obstáculo por delante, el vehículo únicamente debe seguir el carril. Por eso, en este tipo de vías la conducción autónoma va a tener un gran impacto en un breve periodo de tiempo.

La conducción urbana, sin embargo, es mucho más compleja, porque debemos interactuar con peatones, tráfico, cruces y ambientes muy complejos donde existen muchos factores desconocidos e inciertos.

Z.F.: Si consiguiéramos automatizar la conducción de mercancías por carretera en autopistas y autovías, podríamos concentrar a los conductores de camiones en los alrededores de las ciudades para que únicamente tengan que coger el vehículo cuando este se aproxime al núcleo urbano.

T.S.: ¿Qué sistemas de asistencia a la conducción está desarrollando Volvo actualmente?

Z.F.: En Volvo somos muy responsables a la hora de implementar este tipo de tecnología en nuestros vehículos. Ya contamos con una función denominada Pilot Assist capaz de mantener el vehículo en el carril, que simplifica mucho la conducción, disminuye el estrés y crea un entorno mucho más sencillo de controlar.

También hemos incluido sensores en la carrocería para controlar el exterior y estamos analizando cómo podemos insertar tecnología que nos permita crear una experiencia más gratificante y segura como, por ejemplo, cámaras de reconocimiento facial para detectar la distracción, el sueño, el cansancio o, incluso, si se ha bebido demasiado.

Asimismo, estamos trabajando en mecanismos para controlar la velocidad, porque todos los estudios aseguran que no se debe conducir a más de 180 km/h, a no ser que estemos circulando en una pista de carreras.

En definitiva, desarrollamos tecnología que nos permita ayudar al conductor en caso de que este no pueda controlar su vehículo.

T.S.: ¿Cómo impactará la conducción autónoma en la propiedad de los vehículos?

S.H.: Hay una amplia variedad de servicios que se están empezando a desarrollar en el ámbito de la movilidad –repostaje, lavado, mantenimiento…-. A medida que la conducción autónoma se vaya implantando, los servicios serán cada vez más eficientes.

También van a aparecer nuevos planteamientos sobre la propiedad de los vehículos, ya que cada vez se tiende más a considerar la movilidad como un servicio centrado en el desplazamiento del usuario. Algunas empresas tienen los recursos necesarios para ocuparse de ello, y ya están empezando a construir redes alrededor de este potencial modelo.

Z.F.: Tener un coche propio no es algo que se adecúe a las necesidades de todo el mundo, porque muchas personas únicamente lo utilizan de forma puntual. En Volvo estamos estudiando diversas fórmulas para dar respuesta a este problema y, en este sentido, hemos lanzado una aplicación que pretende ofrecer un servicio de utilización intermitente; también hemos empezado a desarrollar un programa a través del cual un usuario puede suscribirse a un coche y utilizarlo sin necesidad de comprarlo. Queremos que la propiedad de un vehículo sea algo fácil, cómodo y accesible.

D.B.: Si lo pensamos bien, no es necesario ser propietario de un coche que está aparcado 23 horas al día. De hecho, los menores de 25 años cada vez piensan menos en comprarse un vehículo. Las costumbres están cambiando.

T.S.: ¿Cuándo estará listo y funcionando el nivel cinco en el que los vehículos circulen de forma totalmente autónoma y ni siquiera incluyan volante?

D.B.: El nivel cinco todavía tardará un par de décadas en ser una realidad, pero en dos o tres años experimentaremos un importante avance del nivel cuatro en zonas restringidas donde la autonomía funcione sin riesgo a través de infraestructuras cableadas.

Z.F.: Por ahora no queda más remedio que esperar a que la tecnología sea lo suficientemente buena como para garantizar la seguridad. Sin embargo, estoy convencido de que todos los que estamos aquí presentes podremos ver un vehículo funcionando con un nivel cinco de autonomía, ni siquiera habrá que esperar una generación. A nosotros como empresa nos preocupa más acertar en la implementación; no podemos permitirnos cometer errores, porque está en juego la seguridad de las personas.

S.H.: Para que el nivel cinco funcione correctamente es necesario desarrollar un mapeado adecuado, pero la implantación tecnológica está siendo tan rápida que dentro de poco los vehículos van a poder realizar ellos mismos los mapas a medida que se mueven y enviar los datos directamente al cloud para desarrollar una completa infraestructura. Por tanto, si somos capaces de perfeccionar el nivel cuatro en zonas restringidas y bien mapeadas con la suficiente infraestructura tecnológica, veremos cómo rápidamente el nivel cinco empezará a implementarse. 


Zaki Fasihuddin, CEO de Volvo Cars Technology USA; Don Burnette, CEO de Kodiak Robotics; Scott Hempy, CRO de Filld; y Tim Stevens, editor de CNET. 

Texto publicado en Executive Excellence nº158, junio 19.