TED: El poder transformador de las ideas

TED: El poder transformador de las ideas

Lisa Choi es responsable de garantizar el crecimiento, alcance e impacto de TED, la mayor organización sin ánimo de lucro comprometida con la difusión de las mejores ideas de cualquier rincón del planeta. Como su Chief Revenue Officer y Head of Global Partnerships, parte de su trabajo consiste en relacionarse con el entorno empresarial, con el objetivo de descubrir y organizar primero, y compartir después –tanto dentro como fuera de las organizaciones– las ideas más poderosas.

Lo que comenzó en 1984 como una conferencia donde la Tecnología, el Entretenimiento y el Diseño convergían, en la actualidad cubre casi todos los campos temáticos –desde la ciencia a los negocios pasando por los problemas globales–, en más de 100 idiomas. TED ha ido ampliando y diversificando sus líneas de actuación y se ha convertido en una comunidad global sin precedentes, que acoge a personas de todas las disciplinas y culturas que buscan una comprensión más profunda del mundo.

“Creemos apasionadamente en el poder de las ideas para cambiar actitudes, vidas y, en última instancia, el mundo. En TED.com, estamos construyendo un centro de intercambio de conocimiento gratuito de los pensadores más inspiradores del mundo, y una comunidad de almas curiosas para interactuar con las ideas, tanto online como en los eventos de TED y TEDx en todo el mundo, durante todo el año”, reza su misión corporativa.

El entramado actual de TED es amplio, pero sobre todo riguroso y profesionalizado. Tras décadas de trabajo han conseguido granjearse una reputación e imagen de marca que hace que los conferenciantes más prestigiosos quieran tener presencia en esta plataforma única, y que algunos de sus eventos congreguen a una audiencia exclusiva, difícil –por no decir imposible– de concitar en ningún otro lugar; y reservándose la organización el codiciado derecho de admisión. Ese fue el caso de TED2019, celebrado recientemente en Vancouver (donde Executive Excellence tuvo el gran honor de asistir).

Un objetivo bien definido y un equipo talentoso y cualificado son dos de las claves del éxito de TED. Antes de su incorporación, Lisa Choi fue cofundadora y COO de Ulive, start-up financiada internamente dentro de Scripps Networks Interactive, donde Lisa se había unido en 2008 como Senior Vice President y General Manager of Digital Media. Sus responsabilidades incluían sitios web líderes en su categoría, como FoodNetwork.com, HGTV.com y TravelChannel.com, así como otras iniciativas digitales en redes sociales, móviles, vídeos y otros medios emergentes. Asimismo, se encargó de establecer la estrategia digital e identificar y aumentar las oportunidades de ingresos en todas las plataformas. Previamente, desempeñó diversos cargos de responsabilidad en AMC Networks, Aether Systems y XO Group Inc (anteriormente conocida como TheKnot.com).

Licenciada por la University of California, Berkeley, y MBA por Harvard Business School, su conocimiento y experiencia en las organizaciones con ánimo de lucro le han proporcionado “los fundamentos para desarrollar una perspectiva única de la generación de ingresos”, nos explica. “Ahora en TED soy capaz de mantener el foco en las prioridades del negocio y, a la vez, combinarlas con la misión de impulsar la humanidad mediante la compartición de ideas, algo que me permite preservar lo mejor de ambos mundos”. Una dualidad que también comparte Chris Anderson, actual director de la organización.

De la mano de Lisa Choi, a quien agradecemos esta entrevista, descubrimos los entresijos de una entidad que ha conseguido reorientar y mejorar el destino de miles de personas mediante la difusión de las ideas más poderosas.

FEDERICO FERNÁNDEZ DE SANTOS: Que la ignorancia es atrevida es algo sabido por todos, y he de confesar la mía respecto de TED. Haber podido asistir en Vancouver a TED2019 ha sido la experiencia congresual más impactante que he tenido. Parafraseando unas declaraciones suyas: “People think they know what TED is, but the truth this most don’t”; ¿qué es hoy TED?

LISA CHOI: Creo que se tiende a subestimar la amplitud, la escala y el alcance de TED. Quienes lo conocen aprecian realmente la marca y todo lo que ella representa. No es sorprendente que el principal punto de referencia para la gente sean las charlas online, aunque luego haya otro entorno de personas, más reducido, conscientes de las conferencias que producimos. Desafortunadamente, muchos piensan que esto es todo lo que TED ofrece, lo cual está muy alejado de la realidad.

TED es una organización con un alcance mayor y mucho más profundo de lo que se suele pensar. Para muchos de quienes nos ven, el único contacto es a través de sus redes sociales, cuando alguien les envía un TED Talk que, si bien disfrutan, puede ser el final de la interacción.

La realidad es que existen muchas iniciativas que han nacido de una misión generosa y preciosa por su sencillez. TED tiene un programa increíble destinado a becarios que realizan cosas excepcionales, tiene un programa de educación TED-Ed comprometido con hacer brotar la curiosidad entre sus alumnos, un programa de traductores voluntarios… y todos ellos, al contrario que en la mayoría de los negocios, nacieron por la demanda de la audiencia. Lo que hemos creado no surgió de una iniciativa empresarial, sino de usuarios que creyeron que estas ideas eran tan importantes que, por ejemplo, debían ser traducidas a otros idiomas, y se ofrecieron voluntarios para ello. Lo que comenzó como un pequeño movimiento se transformó en un efecto bola de nieve que ha logrado que hoy tengamos 50.000 traductores que, voluntariamente, ofrecen su tiempo para realizar la importante labor de traducir nuestros contenidos a 116 lenguas.

Además, a las personas les gustaban tanto las conferencias y el sentido de comunidad que ofrecen que se plantearon realizar más. Dado que somos una organización pequeña y con reducidos recursos, muchos se prestaron a ayudarnos, organizando eventos como los que desarrolla TED, y esta contribución ha evolucionado hasta convertirse en un programa que genera 4.000 eventos al año a través de lo que denominamos el TEDx Program.

Todos estos factores convierten a TED en algo singular, muy difícil de etiquetar. Si dijésemos que TED es una organización sin ánimo de lucro comprometida con las ideas, sólo estaríamos contando una parte de la historia. Para mí, que he podido tener experiencia en los entornos empresariales normales y en los sin ánimo de lucro, creo que la mejor forma de describir a TED es como una plataforma global de medios y de impacto. TED no se basa en obtener atracción e impresiones, sino en –con total honestidad– encontrar y compartir ideas entre personas y organizaciones de todo el mundo, sin ninguna otra agenda.

F.F.S.: TED presume de no ignorar ninguna idea, venga de donde venga. En un mundo con exceso de información, ¿cómo se puede gestionar tal volumen de ideas? ¿Cómo elegir aquellas que son dignas de diseminar?

L.C.: Tras asistir varias veces a TED o haber estado expuesto a su plataforma, uno se da cuenta de lo miope que resulta reducir el rango de tópicos sobre dónde buscar ideas. No se puede vivir en una burbuja, subsistiendo con ideas que sólo existen en el ámbito geográfico, empresarial o funcional propio. Cuanto más estudiamos y tratamos con ideas, más percibimos la interconexión entre ellas, y el crecimiento de la tecnología ha favorecido la percepción de esta interconexión. Ese tejido conectivo que existe entre las ideas expande las perspectivas, y nos permite aprender de lugares sorprendentes e inesperados.

Los paralelismos abundan en la naturaleza, en la ciencia, en las industrias…, y de todos ellos podemos aprender. Si no analizamos ideas, nuestra capacidad de aprendizaje y crecimiento será limitada. Por el contrario, si uno se expone a ellas, la consecuencia es que se descubren más ideas relacionadas y relevantes.

El proceso de localización de las mismas se realiza a través de la investigación de nuestra red de conferenciantes y, por supuesto, también mediante la aplicación de procesos en TED.com, donde se reciben más de 20.000 propuestas de charlas anualmente; aunque el ingrediente secreto de la organización es la curiosidad intelectual colectiva. Cuando tienes un grupo de personas que se han decantado por trabajar en TED por el compromiso que tienen con las ideas, y que además, previamente, han tenido la oportunidad de desarrollar un alto nivel profesional en sus respectivos campos, eres capaz de tener un éxito sorprendente encontrando ideas.

El toque final es la capacidad de crear un argumento o una temática para nuestras conferencias (este año en TED2019 fue “Bigger than us”) que, aunque amplio, esté dirigido y tenga un objetivo que inspire al equipo a tejer conjuntamente un programa potente, focalizado. Nuestras conferencias se programan y construyen a modo de un viaje que debe ser recorrido desde su inicio y, a través de esas más de 100 charlas, hasta su final. Analizar cómo se relacionan las ponencias entre sí nos ayuda a focalizarnos en el porqué de su elección y en su posicionamiento dentro del programa, cuya duración es de una semana.

F.F.S.: No es la única en decir que TED le da una razón para levantarse diariamente. Sin embargo, para poder apreciar una motivación así, es importante haber tenido una carrera de éxito como la suya. ¿Estoy en lo cierto?

L.C.: Si bien obviamente no puedo hablar por toda la organización, para mí aterrizar en TED no fue la consecuencia de un plan elaborado. Estoy contenta de haber desarrollado una carrera en el entorno empresarial antes de unirme a esta organización. Sin esa perspectiva, quizás no hubiese apreciado tanto la satisfacción que representa el haber introducido en mi trabajo el concepto de tener un propósito. Cuando se trabaja en una compañía con ánimo de lucro, la focalización en los ingresos y beneficios simplifica la toma decisiones. A pesar de ser un entorno directo y claro, puede acabar convirtiéndose en excesivamente unidimensional, ya que los resultados lo mueven todo: cómo priorizar, qué evitar, qué lanzar o, simplemente, dónde aplicar tu energía.

Podemos formar parte del mundo de los negocios pero, al final, somos personas, y tener un propósito nos ayuda a serlo. Los beneficios son los que mueven el mundo corporativo, pero siempre hay una forma de equilibrar las prioridades financieras con la humanidad. Mi carrera en el mundo de los negocios me proporcionó los fundamentos para desarrollar una perspectiva única de la generación de ingresos, y me hace feliz poder compartir esos conocimientos adquiridos con TED. Por ello, soy capaz de mantener el foco en las prioridades del negocio y, a la vez, combinarlas con la misión de impulsar la humanidad hacia delante mediante la compartición de ideas, que es la misión de TED; algo que me permite preservar lo mejor de ambos mundos. Además puedo comprobar la diferencia que marca TED en la vida de los demás. Cambia a las personas y abre su mente a ideas que desconocían que les iban a importar, lo cual representa poder hacer a los demás un regalo excepcional.

F.F.S.: Este contraste quizás no sea el único de TED con el mundo de las organizaciones sin ánimo de lucro, ya que no sigue los estándares habituales. No se observa en la organización la laxitud y permisividad habitual de esos entornos, incluso los trabajadores están orientados profesionalmente y tienen una alta cualificación; un enfoque que difiere mucho de los otros ámbitos. ¿Cómo se mantiene viva esta actitud?

L.C.: Estoy de acuerdo, y es algo que me hace reflexionar sobre las preguntas que me plantea. La razón por la cual defino a TED como una plataforma de impacto y como un medio global es porque no creo que sea preciso incluirnos en el entorno de las ONGs, y no sólo por las razones que alega en su pregunta.

El modelo de esos ámbitos se financia típicamente a través de donaciones y subvenciones. Todas ellas poseen causas nobles y el trabajo involucrado en obtener fondos para los proyectos requiere de una gran capacidad de esfuerzo y tenacidad, además de que frecuentemente las fuentes de financiación pueden ser hasta cierto punto impredecibles. Sin embargo, nuestro modelo de negocio es completamente diferente, e implica la división de las conferencias y un sistema de esponsorización. Si bien originalmente TED nació como una empresa con ánimo de lucro, Chris Anderson –que procede del mundo empresarial– lo trasformó a un modelo non-profit, y viniendo él de donde viene parece natural que aportase una perspectiva de negocio a la organización. De hecho, yo también procedo de un entorno empresarial y hemos descubierto que esta mezcla de ambos mundos es potente y tiene capacidad de impacto.

Otro factor interesante es que tener una misión tan amplia no nos posiciona como el candidato habitual para recibir donaciones o subvenciones, que normalmente tienden a apoyar causas más específicas, como fondos para el cambio climático, la educación o el agua limpia. Aunque ciertamente nosotros apoyamos estas causas, ninguna de ellas nos define.

Esto nos ha obligado a tener un modelo más amplio y abierto a un mundo de posibilidades. Cualquier organización, ya sea con o sin ánimo de lucro, se encuentra bajo el paraguas de las ideas. Además, nuestra misión no tiene ninguna agenda ni entra en conflicto con las organizaciones con las que trabajamos; es más, creo que la integridad que tenemos en relación a las ideas es lo que hace que resulte tan atractivo trabajar con nosotros.

F.F.S.: Otro aspecto admirable y que, además, creo que es tremendamente potente es la capacidad de TED como organización para imponerse a los egos, y gestionarlos. Es tal la imagen de marca que tiene que los conferenciantes se aproximan a TED con un nivel de humildad muy superior al que emplearían con cualquier otra plataforma. ¿Por qué ocurre esto?

L.C.: A veces puede parecer poco sincero utilizar las mismas palabras una y otra vez, pero realmente conceptos como compromiso e integridad, junto con trabajo duro, marcan la diferencia. Siempre hemos demandado una preparación rigurosa a cada conferenciante, independientemente de su entorno o procedencia. Apoyamos a cada ponente sabiendo que esa persona es el individuo absolutamente acertado y con las credenciales adecuadas para compartir esa idea en particular. Esto requiere un nivel de disciplina que ha sido exhibida miles de veces. Comprobar este grado de calidad y compromiso a través de toda la estructura hace que sea fácil comprender por qué las personas respetan tanto la organización. Esa es la razón y la manera con la que TED ha creado este círculo virtuoso.

F.F.S.: La idea sobre la que TED Institute basa sus cimientos es impresionante. Habiendo tenido la oportunidad de escuchar a los mayores gurús del mundo enfatizar la necesidad de liberar las ideas innovadoras dentro de las empresas, conocer cómo TED se aproxima a este problema nos plantea lo exclusivo y único de su forma de actuar. ¿Podría explicar a nuestros lectores cómo liberan este potencial interno?

L.C.: Este fue uno de los aspectos más intrigantes que descubrí antes de incorporarme a TED, y una de las razones por las que decidí unirme al equipo. Que una organización como TED haya decidido compartir sus procesos con otras organizaciones ha tenido como resultado un impacto increíble.

Frecuentemente, el liderazgo sólo se focaliza en métricas financieras: resultados trimestrales, valor de las acciones, rentabilidad, cuota de mercado, etc. Si bien es cierto que todos estos indicadores son críticos a la hora de analizar la salud de una empresa, suelen evitar que los líderes se centren en problemas más complejos y atrincherados, relacionados con hacer evolucionar o pivotar modelos de negocio, motivar y reclutar talento o incorporar liderazgo con pensamiento innovador en la empresa.

En mi experiencia, existen pocas organizaciones que tengan el respeto y la neutralidad que tiene TED. Esto, junto con la autoridad que se ha ganado, nos hace capaces de compartir ideas con organizaciones, animándolas a que piensen de forma diferente. Las retamos a que salgan de su zona de confort, y aunque no es un proceso idéntico para todos, los socios de nuestro Instituto han tenido experiencias transformadoras. Esencialmente, esto es lo que hace TED Institute. Empleamos el mismo rigor y disciplina que nos exigimos a nosotros y a nuestros conferenciantes, y pedimos lo mismo a las compañías socias. Que miren dentro de sí: ¿de dónde provienen internamente los pensamientos e ideas más provocadores? ¿quiénes de entre sus empleados están alterando los indicadores y merecen una plataforma?

Logramos entonces que se quiten las anteojeras. Les explicamos que no deben usar la misma estructura y paradigmas de siempre. Proveemos a las organizaciones de una oportunidad excepcional: conseguir que sus empleados se esfuercen y piensen más allá del día a día. Nos comprometemos a indagar en la organización para encontrar dentro de ella las mejores ideas y a las mejores personas. He intentado intensamente encontrar comparaciones a esto, pero no he sido capaz. Se pueden contratar consultoras, pero es sólo una relación comercial donde se paga a alguien para dar una respuesta. La versión de TED es la de un proceso orgánico.

TED Institute es un vehículo capaz de aportar un cambio real a las organizaciones, de la forma más potente. Es lo que TED hace para todo el planeta, pero a un nivel más íntimo y en los puestos de trabajo individuales. Esto es una oportunidad poco frecuente y nunca he visto nada tan transformador e inspirador. Los equipos de liderazgo y los empleados de todos los niveles de la organización se sienten más orgullosos de trabajar en una compañía que se asocia con TED y que además les da voz. Sienten que se les escucha, valora y se invierte en ellos. Es una de las cosas más satisfactorias de formar parte de TED. No había vivido ningún precedente similar, donde fuese capaz de comprometerme con organizaciones a un nivel tan profundo y con tanto significado. 


Lisa Choi Owens, Chief Revenue Officer y Head of Global Partnerships de TED.

Entrevista publicada en Executive Excellence nº159, jul/ag 2019.