Apostar por la eficiencia energética

La Directiva 27/2012/UE de eficiencia energética busca reconducir las políticas energéticas europeas y acercarnos al objetivo de consumir, en 2020, el 20% de la energía que consumíamos en 1990. Para alcanzar esta meta, todavía lejana, la norma obliga a las grandes empresas a realizar auditorías energéticas cada cuatro años.

La apuesta europea por la eficiencia energética ha crecido sustancialmente en los últimos años. Incentivados por la necesidad de aumentar la competitividad de la economía y luchar contra el cambio climático, los países de la UE han ido multiplicando progresivamente las medidas para vivir y producir gastando menos energía. 

Auditorías energéticas obligatorias

La Directiva 2012/27/UE es la norma europea de referencia en esta materia. Redactada en plena crisis, no solo promueve la lucha contra el cambio climático y las emisiones de CO2; también busca superar el estancamiento de la economía y ayudar a nuestro tejido productivo a recuperar competitividad. Para lograrlo, la Directiva concede una gran relevancia a la obligación, para grandes empresas, de realizar auditorías energéticas al menos cada cuatro años o, en su defecto, de implantar un Sistema de Gestión Energética (ISO 50001) que monitorice el consumo de las instalaciones y facilite la obtención de ahorros.

Las auditorías constituyen el primer paso para posteriormente poder implantar las medidas de ahorro y eficiencia energética más adecuadas. Para hacerse una idea del impacto económico que se puede generar, solo teniendo en cuenta las auditorías que realizarán las grandes empresas (sin sumar el efecto multiplicador en pymes), el MINETUR calcula un ahorro energético superior a los 1.000 millones €/año. 

5 de diciembre, fecha límite fijada por Europa

Según exige la norma europea, los Estados miembros deben velar porque todas sus grandes empresas hayan realizado la primera auditoría energética antes del 5 de diciembre de 2015. Desgraciadamente, a escasos dos meses de que venza el plazo dado por Europa, el Gobierno español todavía no ha traspuesto el Artículo 8 de la Directiva, que regula todo lo relacionado con “auditorías energéticas, acreditación de proveedores de servicios y auditores energéticos, promoción de la eficiencia energética y contabilización de consumos energéticos”. 

Este enorme retraso, que supera los 16 meses con respecto a la fecha fijada por Europa, está causando un malestar generalizado y una preocupante incertidumbre en el sector de la eficiencia energética y en las grandes empresas afectadas por la norma. Aunque, según la Directiva, estas empresas deberán haber realizado su primera auditoría antes del 5 de diciembre de 2015, todavía no se conocen los pormenores de la obligación en ciernes, lo que ocasiona graves trastornos a nivel organizativo, presupuestario, etc.

Para agravar la situación, y por extraño que pueda parecer, lo que sí se ha transpuesto en España es el régimen sancionador: el hecho de “no realizar la auditoría energética en el plazo legal o reglamentariamente establecido” se considera una infracción muy grave que acarrea sanciones económicas que pueden alcanzar los 60.000 euros. 

I Foro Nacional de Gestión Energética – FOROGEn

Ayudar a mejorar la gestión energética es el objetivo de la gran mayoría de empresas de la Asociación A3e, que el próximo 17 de noviembre organiza en Madrid el I Foro Nacional de Gestión Energética (FOROGEn). El evento busca facilitar que empresas con interés en reducir sus consumos energéticos conozcan de primera mano las experiencias de empresas líderes que, desde distintos sectores, llevan años apostando por la eficiencia energética.


 Antonio López-Nava, gerente de la Asociación de Empresas de Eficiencia Energética–A3e.

Artículo publicado en Executive Excellence nº124 octubre 2015


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