Humanizar las estructuras impulsa la innovación

Humanizar las estructuras impulsa la innovación

Vlatka Hlupic es una reconocida líder del pensamiento internacional que defiende los beneficios empresariales derivados de humanizar la gestión. Su experiencia en este ámbito la llevó a escribir The Management Shift, nombrado por la revista Forbes como uno de los ocho mejores libros de negocios de 2014.

Nuevos dogmas de gestión

Hoy en día muchas organizaciones actúan como una rana que se encuentra dentro de un cazo de agua que se va calentando. No son conscientes del peligro que les acecha y no están dispuestas a saltar fuera del cazo y trasladarse a un sitio mejor.

Los análisis dibujan un panorama desalentador, y señalan que menos del 25% de los trabajadores están realmente apasionados con lo que hacen. Por tanto, la gran mayoría de la fuerza laboral del mundo está desvinculada y poco comprometida, además de insatisfecha con el trabajo que realiza.

Los dogmas sobre gestión empresarial que eran eficientes ayer han quedado obsoletos, y necesitamos adoptar una nueva forma de pensar con respecto al management para que las organizaciones se humanicen.

A lo largo de mi carrera profesional he trabajado con multitud de organizaciones, y la experiencia me ha llevado a dictaminar un modelo de cambio organizacional basado en diferentes niveles que se corresponden con el tipo de cultura que impera en una determinada compañía.

Cada uno de estos niveles se caracteriza por una forma de pensar específica marcada por unas actitudes mentales determinadas, un uso del lenguaje concreto y un estilo de liderazgo que da lugar a una serie de resultados dentro de la organización:

l Nivel uno. Definido por una cultura tóxica donde apenas se realizan cosas y la gente está demasiado deprimida para ser productiva.

l Nivel dos. Los empleados hacen lo mínimo indispensable para salir adelante. Llevan cada día su cuerpo al trabajo, pero sus corazones y mentes se quedan en casa.

l Nivel tres. Se caracteriza por un estilo de gestión basado en el control y el orden. Las personas sufren micro-management estando en sus “cubículos”, y son conducidas por líderes carismáticos con grandes egos.

La mayoría de las organizaciones actuales se encuentran en estos tres niveles de “gestión taylorística”, lo que les impide tener grandes niveles de rendimiento, y sólo ocasionalmente se alcanza el quinto nivel. Pero aquellas compañías que consiguen pasar a un nivel cuatro obtienen un resultado mágico. Las organizaciones se humanizan generando beneficios, innovación, compromiso y pasión.

Sobrevivir o florecer

En las organizaciones humanizadas, las personas son más resilientes, tienen un sentido del propósito, y todo su potencial se ve liberado. Estos entornos hacen que los empleados tengan la sensación de trabajar para algo más importante que ellos mismos, para hacer que el mundo sea mejor. Y los resultados son realmente transformadores, porque demuestran la diferencia que existe entre sobrevivir y florecer. Todos tenemos la capacidad de crear hondas de compasión, y los efectos en los entornos empresariales son muy llamativos.

Sin embargo, es importante señalar que no todas las organizaciones tienen que desarrollar su modelo de gestión en el nivel cuatro; únicamente deben aspirar a este estadio aquellas compañías que se basan en el conocimiento. Los trabajadores del conocimiento ignoran la jerarquía corporativa y necesitan ser tratados como asociados y no subordinados. Pero otras organizaciones necesitan ciertos niveles de jerarquía. No podría, por ejemplo, pedir a los controladores aéreos que actuasen con independencia y autonomía y que tuviesen una aproximación al trabajo de prueba y error. En cambio, las organizaciones innovadoras necesitan aplicar este tipo de planteamientos que generan creatividad. 


Vlatka Hlupic, profesora de la Universidad de Westminster y CEO de The Management Shift Consulting. 

Entrevista publicada en Executive Excellence nº158, junio 19.