Grupo Farmasierra, supervivencia a largo plazo

El Grupo Farmasierra desarrolla su actividad en el marco de un Plan Estratégico que le permite hacer rentables las áreas de negocio y enfocar éstas hacia una competitividad a largo plazo.

Desde sus inicios, el Grupo Farmasierra estableció las áreas de Fabricación a Terceros, Distribución y Comercialización de Medicamentos. En el transcurso de estos años, el sector farmacéutico ha evolucionado por sí mismo hacia su consolidación en circunstancias muy complejas, donde la profusión de los genéricos por pérdida de patente de los productos originales, la escasez de productos de grandes ventas, los denominados blockbusters, el excesivo encarecimiento de los ensayos clínicos a realizar con nuevas moléculas y la gran presión sanitaria sobre los precios de los medicamentos han modificado totalmente el ambiente donde se tiene que desenvolver su mercado. Todo tipo de compañías farmacéuticas se han visto afectadas, desde las grandes corporaciones farmacéuticas hasta compañías medias especializadas y compañías de servicios. En estas circunstancias el Grupo Farmasierra ha sido fiel a su Plan Estratégico a pesar de un mundo tan cambiante haciendo crecer su capacidad industrial de producción de medicamentos para terceras compañías con destino a más de 30 países, y aumentando su volumen de distribución para posicionarse entre los primeros operadores logísticos farmacéuticos de suministro a mayoristas de farmacia. En el área comercial ha ido creciendo a la vez de ir transformando costes fijos en costes variables. Todo ello ha redundado en la consecución del objetivo primordial de conseguir la rentabilidad en sus tres áreas de negocio. La calidad, el servicio y la innovación tecnológica han sido las bases de su estrategia durante los dos primeros quincenios. En su tercera etapa de cinco años, el Grupo Farmasierra ha basado su estrategia de competitividad en la calidad y la innovación para así hacer frente a las consecuencias de los drásticos cambios que se están operando en el sector.

De hecho, la Fabricación a Terceros está sufriendo la presión sobre los costes debido a los recortes sanitarios en materia de precios. Esta situación, no coyuntural, junto con la presencia de genéricos que imponen una drástica rebaja de precios, a veces por debajo del umbral de la rentabilidad, hizo al Grupo Farmasierra buscar su propia oportunidad haciendo realidad el área de Investigación y Desarrollo (I+D), fruto de un trabajo constante desde el comienzo de la compañía hace ya catorce años.

Para ello, el Grupo Farmasierra tuvo que poner en marcha el motor del cambio cuando todavía no era patente la enorme transformación que iba a sufrir el sector farmacéutico, con las consiguientes consecuencias económicas. A raíz de esta reorientación del negocio; la calidad, el servicio y la innovación tecnológica se han integrado completamente, como parte consubstancial, en la forma de hacer, distribuir y comercializar medicamentos para llevar a cabo una innovación farmacéutica de excelencia, y poner en el mercado productos novedosos de eficacia y seguridad conocidos, y así competir en condiciones distintivas, además de licenciar a nivel internacional los nuevos medicamentos; mejorando las economías de escala, reduciendo por tanto los costes de producción y materializando el retorno a la inversión, necesario para seguir invirtiendo en nuevos proyectos. 

SIMPLIFICAR ANTE LA COMPLEJIDAD

La I+D del Grupo Farmasierra pudo también haber derivado hacia los servicios a Terceros, por la buena aceptación por parte de nuestros clientes; sin embargo el Plan Estratégico definía con claridad que la I+D llevaría a cabo su actividad como Área Estratégica exclusivamente de generación de productos propios y no como área de negocio de servicio a terceros. Esto no parecía obvio en un primer momento, puesto que así se perdían ingresos en el corto plazo; sin embargo, fue creando un conocimiento, una cultura innovadora de productos novedosos y con ellos una búsqueda de la competitividad, independencia y supervivencia a largo plazo.

Hoy es una realidad en el Grupo Farmasierra la generación de productos innovadores, basados en la combinación de fármacos conocidos, para aumentar la eficacia mediante la sinergia, reduciendo los efectos secundarios. Otro área con resultados también tangibles es la de formas novedosas de administración de fármacos que al facilitar la dosificación, mejora extraordinariamente la cumplimentación de la pauta posológica requerida.

Muchos son los hitos que ha tenido que superar el Grupo Farmasierra desde sus comienzos y para ello ha sido necesario ceñirse a un Plan Estratégico concreto que estableciera las áreas estratégicas, las de negocio y los correspondientes modelos que dieran margen financiero para crecer, diversificar y generar propiedad industrial, evitando una dependencia acomodaticia basada exclusivamente en los Servicios a otras compañías. A futuro no es menor, sin embargo, el enorme reto al que se enfrenta el Grupo Farmasierra, precisamente por el endurecimiento de las circunstancias del mercado comentadas. Así, una vez más la compañía debe gestionar el cambio y establecer su próximo Plan Estratégico sin perder la esencia de su negocio de Manufactura, Distribución y Comercialización y sin perder sus valores de calidad, servicio e innovación tecnológica, para seguir su camino por la senda de investigación y desarrollo de nuevos productos y, por medio de ellos, de la internacionalización. 


Tomás Olleros, presidente del Grupo Farmasierra

Artículo de opinión publicado en Executive Excellence nº72 jul10 


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