Tu red de contactos es la mejor expresión de quién eres

Tu red de contactos es la mejor expresión de quién eres

El networking no es otra cosa que la capacidad de crear, mantener y expandir nuestra red de contactos en base a relaciones de valor y confianza. El networking no es una posibilidad, sino una necesidad si quieres avanzar en la vida. Para conseguir tus metas necesitas conocimientos, habilidades, herramientas y personas que te ayuden.

Construir una red de relaciones no es lo único que hay que hacer para triunfar, pero lo que sí es seguro, es que sin una red de relaciones es difícil triunfar. Nuestra red de contactos es, sin duda, uno de los mejores indicadores sobre quiénes somos y a qué podemos aspirar en la vida. Para triunfar no es suficiente el talento o el trabajo duro, también es necesario aprender a establecer y estrechar relaciones.

¿Y de qué depende el valor de una red de contactos? Apuntamos algunas ideas:

1. CANTIDAD [Volumen]

El volumen es importante, tener masa crítica. Cuanta más gente conozcas, más posibilidades de generar negocio, más posibilidades de que te ayuden y más probabilidades de impactar a gente con tus mensajes. Una red de contactos es más atractiva cuanto más grande es.

2. CALIDAD [Influencia]

Más importante que la cantidad es la calidad, a quién tienes en tu red de contactos, su nivel de influencia. A quién conoces determina la efectividad de tus acciones. Hay muchas cosas que se resuelven con una simple llamada, si la persona que llama es la adecuada y tiene autoridad.

3. DIVERSIDAD [Extensión]

Una red de contactos es más potente cuanto más heterogénea es, porque muchas oportunidades no vienen de los lazos fuertes de nuestra red de contactos, sino de los lazos débiles. Los lazos fuertes son aquellas personas más cercanas a nosotros (familia, amigos y compañeros de trabajo), y habitualmente se mueven en contextos similares a los nuestros; por tanto, tienen la misma información y suelen conocer a gente parecida. Por el contrario, los lazos débiles, personas de segundo o tercer nivel de nuestra red, personas diferentes a nuestro ámbito de trabajo o no tan cercanas, se mueven en otros contextos, manejan información diferente y conocen a gente distinta, y esa diversidad aporta valor a nuestra red. Hay estudios que dicen que el 50% de los trabajos se encuentran a través de contactos personales, pero lo más importante es que de esa cifra, más del 60% de los trabajos se encuentran a través de los lazos débiles de nuestra red.

4. FRECUENCIA [Tiempo]

Para que haya conexión emocional tiene que haber roce. El roce hace el cariño. La frecuencia de contacto es lo que hace que las relaciones se consoliden. Es difícil conectar con alguien con el que no hay interacción o hay muy poca; y es difícil que una relación así vaya para delante. Networking no es conocer gente (todos conocemos mucha gente todos los días), networking es conectar y estrechar relaciones. ¿Para qué te vas a preocupar de conocer gente si luego no vas a interactuar y conectar con ella? Eso no sirve para nada. Las relaciones son como un jardín: si no se riega se seca. Mantente en contacto. La calidad de la red de contactos depende de la habilidad necesaria para conservarla fresca.

5. CERCANÍA [Simpatía]

Los mayores enemigos de las relaciones personales son el ego, la soberbia, la prepotencia, la bordería, la indiferencia o la formalidad. Por el contrario, la simpatía, el buen humor, la humildad, la informalidad o la atención, tienen una fuerza enorme en las relaciones personales. El afecto siempre genera proyecto. Caer bien a la gente siempre es rentable.

6. VALOR [Solución]

No se trata de ir saltando de evento en evento sin más. No se trata de irse de cañas. No se trata de acumular tarjetas de visita. Todo eso está bien y es necesario, pero a la hora de relacionarse siempre hay que preguntarse: ¿qué puedo ofrecer yo? Y si no tienes nada valioso que aportar no podrás construir relaciones, simplemente sumar momentos de ocio y esparcimiento en compañía. Pregúntate siempre qué puedes hacer por los demás para que les vaya mejor. Aporta valor siempre.

7. CONFIANZA [Ética]

La confianza es la materia prima de la que están hechas las relaciones personales y los negocios. Si la confianza desaparece, la relación está terminada y el negocio se acabó. La confianza es el lubricante de las relaciones. En igualdad de condiciones, a la gente le gusta hacer negocios con la gente que conoce y tiene confianza; y en desigualdad de condiciones a la gente le sigue gustando hacer negocios con la gente que conoce y tiene confianza. Tu reputación precede a todo lo que te ocurre en la vida. Jamás dejes por el camino tus valores, te arrepentirás.

8. GENEROSIDAD [Dar]

El verdadero networking consiste en ayudar a que otros tengan éxito. Si quieres construir relaciones fuertes ayuda a los demás a conseguir sus objetivos y ellos te ayudarán cuando tú lo necesites. Hacer un favor no es una obligación, sino una oportunidad. Y cuando lo hagas, no lleves la cuenta. No mires el marcador. No esperes nada a cambio. Contribuye: ofrece tu tiempo, experiencia y contactos a los demás. Si te guías por la generosidad, te ocurrirán cosas buenas. Una red de relaciones es como un músculo, cuanto más se usa y se pone a disposición de los demás, más grande y fuerte se hace.

9. INVERSIÓN [Medio y largo plazo]

El networking se trabaja cuando no hace falta, para que cuando haga falta esté trabajando para ti. La mayoría de personas comienza a entablar relaciones cuando necesitan algo, pero el peor momento para crear una red de relaciones es cuando estamos desesperados. El networking se trabaja cuando no necesitamos nada. Lo contrario no es lo más aconsejable: primero, porque se da la sensación de ser una persona que se mueve exclusivamente por el interés; segundo, porque nos lleva a actuar movidos por la ansiedad para recuperar el tiempo perdido; y tercero, porque las prisas nos pueden llevar a veces a poner en compromiso a otras personas forzando que se rompan las relaciones.

10. INTERESES COMUNES [Pasión]

La pasión compartida une a la gente. Por eso es bueno cultivar relaciones no sólo a nivel profesional sino también personal, porque fuera de la oficina todos nos relajamos y eso permite que la gente se muestre más. El networking tiene que ser algo divertido. Si no te gusta la gente ni pasar tiempo con ella es difícil que conectes. Cada persona que conoces es una oportunidad para ayudar y ser ayudado. Para ser interesante, interésate por los demás.

En definitiva, no hay nada como las relaciones. Como apunta la consultora Margaret J. Wheatley: “En el universo cada cosa está relacionada con las demás. Nada existe de forma aislada. No podemos pensar que somos individuos que pueden hacerse a sí mismos sin ayuda de nadie”; algo parecido a lo que decía el historiador George Burton Adams: “El hombre hecho a sí mismo no existe. Estamos hechos de miles otros. Cualquier persona que haya tenido un gesto amable con nosotros alguna vez, o que nos haya animado verbalmente, ha participado en la construcción de nuestro carácter, nuestras ideas así como de nuestro éxito”. 


Francisco Alcaide Hernández, conferenciante, escritor y formador en liderazgo y motivación. Autor del bestseller Aprendiendo de los mejores (15ª edición)

www.franciscoalcaide.com / www.conferenciasfranciscoalcaide.com

Texto publicado en Executive Excellence nº 157, mayo 2019