Reflexiones frente a la jubilación

Hace unos 12 años, en 1995 y tras cumplir los 70, reflexioné sobre la jubilación. Hasta escribí un artículo y di una conferencia sobre el tema. Hoy siento aún más pasión, si cabe, sobre este tema  ya que muchos líderes de la generación posterior a la mía se acercan a la jubilación, enfrentándose a opciones y decisiones.

En el mundo actual donde “70 is the new 50” (Los 70 son los nuevos 50), la palabra jubilación tiene una connotación peyorativa. Mi diccionario de la herencia Norteamericana (American Heritage) confirma la causa: “A pesar de todos los libros positivos sobre la jubilación, pocos encuentran este hecho como un acaecer agradable.”

La etimología de la palabra retirarse nos da pistas del “porqué”; EL origen proviene de la palabra Francesa retirer. El prefijo “re” significa atrás y ”tirer” significa sacar. El primer uso de la palabra en ingles data de 1553, en referencia a una fuerza militar que se repliega y retrocede.  El origen de tirer viene de la palabra francesa martir (o del inglés martyr) ya que los mártires tenían que sufrir la tortura de la dislocación.

Aparte de la etimología, no estoy contento con lo eufemismos para los jubilados- Senior o seasoned citizens. He tenido que trabajar mi resistencia frente a la jubilación antes de poder hablar sobre el tema. Podría pensarse que es arrogante, por mi parte, hablar de un tópico tan nuevo en mi pensamiento. Cuando uso la palabra Arrogante, recuerdo el principio de mis estudios sobre el liderazgo hace más de 20 años. Consulté a muchas personas, incluido un viejo amigo que aún trabaja en la Harvard Business School. Le dije que quería pasar la próxima década estudiando e identificando las características de líderes ejemplares. Mi amigo se rió y me dijo: “Sólo podemos decir del liderazgo que como la pornografía no lo puedes definir (o describir), pero lo reconoces cuando lo ves”. Añadió: “Creo que es arrogante por tu parte decir que vas a hacer eso”. Cuando utilizó la palabra arrogante, le recordé la oración del profesor de la universidad de Harvard: “Querido Dios, líbranos del terrible pecado que es la arrogancia intelectual, que para tu información significa….” 

Habiendo llegado a los 70, me pregunte si no sería una forma de negación- ¿No son los Grateful Dead (grupo de rock) quienes tiene una canción en la que dicen “Denial is not just a river”, (N.d R..: juego de palabras donde se mezcla denial (negación) con The Nile (Río Nilo)). Por fortuna, fui sacudido fuera de mi estado de negación en una conferencia a la cual asistí en Monterrey. Alguien se me acercó y me dijo: “¿No solía usted ser Warren Bennis?”. 

Las cuatro señales de envejecer bien

Mis reflexiones sobre el envejecimiento nacieron a raíz de una pregunta que me fue hecha por el editor de una revista: “¿A quién respeta más por haber envejecido bien?”. Solté varios nombre: Winston Spencer Churchill, Bertrand Russell, Clint Eastwood, Colin Powell, Kay Graham…. Comencé entonces a pensar en lo que tenían en común. 

Descubrí 4 factores comunes:

1-. Nunca dejan de vivir. Piensen en Churchill, cuya carrera no comenzó realmente hasta que tenía 66 años. Se decía que hasta entonces su vida había discurrido contracorriente. O en Bertrand Russell, que a medida envejecía tomaba mayores riesgos al escribir filosofía. O en el cantante Tony Bennet, que continúo cantando y creciendo. Estas personas nunca paran, siguen adelante.

2-. Nunca piensan sobre logros pasados o sobre la jubilación. 

De hecho una mejor descripción seria “transicionar” ya que siempre están en transición. Para mí, el poder es la capacidad de moverse de una posición A a B; de continuar y hacer algo diferente. Estas personas están siempre en transición. No hablan de jubilarse o de sus éxitos pasados. Están siempre rediseñando, recomponiendo y reinventando sus vidas. Por ejemplo, Colin Powell; fue subteniente en el paso de Fulda (paso fronterizo de tremenda importancia, entre las dos alemanias, durante la guerra fría) nada mas graduarse del ROTC (curso de liderazgo de ejercito de Estados Unidos). Treinta años más tarde era el comandante supremo de las fuerzas Americanas en Alemania. Después pasó al Consejo de Seguridad Nacional. Hoy es autor, conferenciante y empresario. Quién sabe qué será lo próximo que haga, pero seguro que seguiremos oyendo cosas sobre él. Los lideres nunca miran atrás pensando sobre consecuciones pasadas, sino que siempre rediseñan, recomponen y reinventan.

3-. Dejan de intentar probarse, en un momento dado de sus vidas,  y comienzan a expresarse.

Hay una gran diferencia entre tener que probarte a ti mismo y utilizar esa energía para expresarte. Por ejemplo, Bill Bradley, el senador de Nueva Jersey. En un momento dado se dio cuenta que estaba perdiendo su campaña y que en sus discursos comenzaba a intentar complacer a su audiencia, mas que otra cosa. No se expresaba, sino que buscaba la aprobación intentando probarse. Me dijo que se recordaba a cuando jugaba a baloncesto en Princeton: “Aún entonces jugaba para los fans, y no conseguía se la mitad de efectivo que cuando jugaba para el equipo.” Sus dos últimos años con los New York Nicks los pasó casi todo el tiempo en el banquillo. “Fue como si participase de mi propia muerte”. Fue de Bradley de quién obtuve la inspiración de expresarme versus probarme.

4-. Tuvieron éxito tanto en su carrera como en sus transiciones vitales.

 Quienes no han tenido éxito en su carrera y/o en su vida, no se adaptan bien a las transiciones. Para ellos-y para mí-la muerte es simplemente un plazo en su plan de amortización. Mis estudios sobre lideres sobresalientes me han hecho darme cuenta que estas cinco características, demostradas en su trabajo,  serán ciertas y validas para el éxito de su transición o jubilación.

Cinco características distintivas para transiciones en la vida

He aquí cinco características de líderes que demostraron excelencia en sus transiciones: 

Primero. Tienen un profundo sentido del propósito; una pasión, convicción o sentido de deseo por hacer algo importante y marcar la diferencia. 

Eso es cierto de cada líder. Recuerdo hablar con Michael Eisner (primer ejecutivo de Walt Disney) sobre sus propósitos. Me decía: “No se si tengo un propósito, pero si que tengo un claro punto de vista. En las reuniones de mi staff, en las cuales se toman importantes decisiones sobre proyectos y películas, la persona que se lleva el agua a su molino es aquella que tiene un fuerte punto de vista. Aquí, un punto de vista sólido vale como 80 puntos de coeficiente intelectual.”  

Cuando Jack Welch pasóa un nuevo trabajo en GE dijo: “Siempre quiero revolucionar el lugar”. Otro ejemplo de un fuerte sentido de propósito. Max De Pree, Consejero delegado retirado de Herman Miller hablaba de crear una visión como un “proyecto espiritual”. Nuestros propósitos en la vida, esos proyectos espirituales, son una manera de trascender a la muerte.

Segundo. Desarrollan y mantienen profundas relaciones basadas en la confianza.

Parecen constantes y auténticos, además de preocuparse  por otras personas. Un propósito en la vida, junto con relaciones humanas íntimas, profundas y sólidas constituyen dos de los mayores secretos de transiciones con éxito.

Tercero. Son proveedores de esperanza.

Tiene ilusiones positivas sobre la realidad, Un sentido hasta casi irreal sobre “podemos hacerlo” y “puedo hacerlo”. Un líder fue diagnosticado de un tumor cerebral inoperable, quedándole solo unos 3 años de vida. Gracias a su optimismo y esperanza, se retiró 15 años más tarde. Además. Ahí está el presidente Reagan. Inmediatamente tras el atentado que sufrió, sus índices de aprobación públicos subieron hasta el 90%, los más altos nunca registrados. Un año más tarde habían descendido al 30%. Reagan dijo a su equipo: “No os preocupéis. Ahora salgo ahí fuera e intento que me peguen otro tiro”.

Cuarto. Mantienen un equilibrio entre el trabajo, el poder y la familia u otras relaciones.

No centran toda su apreciación personal en su posición. Eso en muy peligroso. Mi predecesor en la Universidad de Cincinnatti estuvo 20 años allí. Durante los disturbios de los estudiantes, una piedra rompió una ventana del departamento de administración. Fue como si le hubiese dado la pedrada a él mismo. Lo tomó como un ataque personal. Su jubilación no fue fácil y tras un año, había fallecido. Cuando un buen amigo del Washington Post se jubiló, me comentó que fue como si hubiese perdido parte de su identidad. Así que mantén el equilibrio.

Quinto. Tienen tendencia a la acción.

Son personas que toman riesgos, y aún no siendo irresponsables, hacen cosas. Aman la aventura, el riesgo y las perspectivas. Me gusta reflexionar sobre la vida J. Paul Getty y sus tres reglas para el éxito: “Levántate temprano, trabaja duro y encuentra petróleo”. Mi filósofo favorito del management, el gran Wayne Gretzky (un grandísimo jugador de Jockey sobre hielo), dijo una vez: “Fallas el 100% de los tiros que no haces. En eso se basa el éxito de la transición”.


 

 

Warren Bennis, founding chairman The Leadership Institute at the Universtiy of Southern California

Artículo de opinión publicado por Executive Excellence nº47 feb08 

 

 

 


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