Gemelo digital, clave para ser exponencial (parte II)

Gemelo digital, clave para ser exponencial (parte II)

Los avances en big data, cloud computing o el Internet de las cosas (IoT) han facilitado la expansión de los gemelos digitales en todo tipo de organizaciones y sectores. El impacto de este sistema es tan fuerte que ha catapultado al éxito a aquellas empresas que han conseguido reproducirlo.

“El gemelo digital se ha convertido en el máximo común denominador de los Modelos de Negocio Exponenciales (EBM)”, concluye Amin Toufani, CEO de TLabs, tras analizar 300 empresas de crecimiento exponencial. El empresario afgano presentó los resultados de su estudio en la última edición del SU Global Summit aportando ejemplos de compañías que, aplicando el gemelo digital, han conseguido crear un modelo exponencial de gran valor y que recogimos en el último número de Executive Excellence.

Hacia la convergencia empresarial

Las barreras de entrada al mercado están desapareciendo, y la convergencia que está experimentando el entorno empresarial permitirá que dentro de poco tiempo dejemos de pensar en compañías bancarias, aseguradoras o de salud, para hablar de organizaciones tecnológicas que se dedican a hacer banca, seguros o salud.

Es vital que las empresas se centren en el análisis y gestión de los gemelos digitales, porque si son capaces de dominar su sector utilizando este sistema podrán crear un nuevo modelo en cualquier industria adyacente.

Durante cientos de años todo el mundo pensaba que el sistema solar se basaba en el geocentrismo; es decir, que los planetas y el sol daban vueltas alrededor de la tierra. Sin embargo, esta teoría no era correcta, y cuando pasamos al heliocentrismo, el modelo se transformó adquiriendo una simplicidad y una lógica incuestionable.

La mayoría de las empresas consideran que son el centro del universo, una creencia que las hace susceptibles de sufrir una disrupción, pues constantemente se topan con compañías “cliente céntricas”. El modelo predominante en la próxima revolución será aquel que coloque al cliente en el centro. Un claro ejemplo de este proceso de “re-orbitación” es lo que está ocurriendo en la industria bancaria.

¿Han oído hablar de Ant Financial? Es una start-up derivada de Alibaba que se fundó hace 15 años y se ha convertido en la mayor fintech del mundo. Su capitalización duplica a Airbnb y está casi a la altura de Uber.

Si comparamos el tipo de negocio que hace esta empresa con el Banco de América, vemos que este último tarda 20 días en aprobar un pequeño préstamo, mientras que Ant Financial lo consigue en sólo dos segundos.

Pero hay más. El Banco de América no recoloca el capital inactivo si el cliente no lo solicita, y Ant Financial dispone de un sistema de colocación automática. En el primero el nivel de capital mínimo para activar esta gestión es de, al menos, tres millones de dólares, pero Ant Financial lo hace por 14 centavos.

El modelo de negocio del Banco de América son los productos, y por ello necesitan más de 4.000 oficinas. Ant Financial es una plataforma que no dispone de ninguna sucursal. BOA gestiona 70 millones de clientes, Ant Financial cuenta con 700 millones, y sólo tiene 15 años.

Estos datos demuestran el potencial y el poder que están adquiriendo los modelos de negocio digitales. Las plataformas están consiguiendo una importancia realmente notable, y en el libro Exonomics las definimos como un puente que agrega valor, ya que conecta múltiples puntos del mercado.

Hoy en día cualquier plataforma persigue alcanzar el activo con más valor que existe en un negocio: los efectos de la red.

En T-Labs hemos identificado diferentes tipos de plataforma:

Plataforma multilateral típica, como Tinder o Airbnb, que opera conectando múltiples puntos del mercado. Este modelo es especialmente beneficioso, porque las diferentes plataformas se pueden relacionar entre sí creando lo que llamamos un ecosistema, como Amazon o Wechat. En Amazon puedes comprar productos, ver vídeos o películas a través de Prime, hacer que funcione tu website bajo sus motores… como todas sus plataformas están interconectadas, este modelo se denomina ecosistema.

El siguiente modelo de plataforma será el sistema operativo que está a punto de ser desarrollado. Todavía no existen ejemplos, pero en la próxima década todo girará alrededor de este sistema que dará lugar a modelos de negocio tremendamente potentes.

Un sistema operativo para una nueva era

Todos hemos visto la versión 1.0 de Microsoft Windows, pero cuando hablo del “sistema operativo” me refiero a un segundo nivel, un proceso más avanzado que alberga múltiples tecnologías que se conectan con diferentes puntos del mercado. Se trata de una plataforma que se encuentra desplazada, es completamente invisible y permitirá operar, en la próxima década, hasta 27 dominios que sí serán visibles.

El Proyecto Libra, de Facebook, es uno de los primeros intentos reales de crear un sistema operativo. Independientemente del formato que adopte y de cuál sea su funcionamiento, este proyecto sembrará las bases de un nuevo tipo de plataforma que tendrá cada vez más poder económico y más intensidad en datos.

Los sistemas operativos están en la cúspide de Exonomics y de su cadena de valor, que dará lugar a la existencia de una próxima versión de Internet a la que hemos denominado BLAIQ-NET, término resultante de la unión de las siglas de blockchain, Inteligencia Artificial y computación cuántica.

La accountability derivada de blockchain, la automatización de la IA, y la optimización de la computación cuántica, provocará el nacimiento de todo tipo de gemelos digitales y dará lugar a un cambio de paradigma masivo.

El origen de la economía de la atención

El impacto de las plataformas en nuestro día a día está adquiriendo tanto poder que, si lo permitimos, nos organizan la vida.

La compañía especializada en el análisis de datos, Domo, realiza en su informe anual, un interesante cálculo sobre todo lo que ocurre en el mundo en tan sólo un minuto (ver siguiente gráfico).

El brutal volumen de información está provocando un cambio de paradigma que ha comenzado a impactar en lo que denominamos “economía de la atención”, o el motor de atención por el cual compiten estas plataformas. Estamos empezando a comprender que, si somos capaces de captar la atención, podemos transformarla en cash.

El funcionamiento motor de la atención es tan poderoso que si antes solíamos hablar del valor de la vida de un cliente, hoy hablamos de la atención del cliente. Quien realmente se dio cuenta de la emergencia de este motor de la atención fue Alex Tew, un estudiante británico de Wiltshire cuya obsesión era ganar un millón de dólares. Alex creó el portal The million dollar homepage constituido por un bloque de 1.000x1.000 pixeles que consiguió vender en sólo cinco meses por más de un millón. Actualmente, Tew gestiona una empresa de meditación que se llama Calm, que hace pocos meses se transformó en una compañía de un billón de dólares.

El 90% de la información que circula a nivel global sólo tiene dos años. En Exonomics hemos constatado este crecimiento y hemos podido comprobar de primera mano cómo al repetir nuestras búsquedas, independientemente de lo pequeña y especializada que fuera la temática, el total de investigaciones realizadas había experimentado un brutal crecimiento.

Resulta tremendamente llamativo el volumen, la escala y la velocidad a la que todo se está transformando. De hecho, cuando cuantificamos la rapidez a la que la tecnología está creciendo observamos que ¡el conocimiento médico se duplica cada 80 días!

El incremento exponencial de la información ha provocado una tremenda demanda por los resúmenes. La información no equivale a conocimiento y, por ello, el “motor de resúmenes” convierte la abundancia de información en percepciones y revelaciones susceptibles de ser asimilados. Una de las plataformas que más me gusta en este ámbito es Getabstract, la mayor colección de resúmenes de libros a nivel mundial. Ninguno de nosotros tenemos tiempo para leer todos los libros que nos gustaría, pero si leemos un sumario y nos resulta interesante, al pedir el libro completo nuestro nivel de aciertos será mucho más elevado.

También es muy interesante Talk to books, un proyecto de Google liderado por Ray Kurzweil, que permite buscar en multitud de libros aquellas frases que a una persona le resultan interesantes, y enmarcarlas en su contexto. Con sólo escribir una pregunta o un enunciado, Talk to Books analiza las oraciones contenidas en más de 100.000 libros para encontrar las respuestas que, probablemente, mejor encajarían en una conversación.

¿Cuánto valor aporta Kim Kardashian?

La economía de la atención también está generando problemas: un científico americano gana de media 100.000 dólares, un ingeniero 89.000 y un profesor 52.000. En 2018 Kim Kardashian ganó 350 millones de dólares, una  cantidad equivalente al trabajo anual que realizan 1.500 científicos + 1.500 ingenieros + 1.500 profesores. ¿Realmente Kim Kardashian aporta un valor equivalente a 4.500 personas trabajando durante un año? Yo, honestamente, pienso que no. 

Si los Kardashian se están beneficiando de la economía de la atención, estos mismos mecanismos han comenzado a hacer algo maravilloso: modulan la realidad de los problemas sistémicos que tiene la sociedad y aportan cada vez más luz a los temas sociales realmente importantes que necesitamos solucionar.

Por eso estamos tan emocionados ante la inminente aparición del próximo modelo de negocio exponencial, el denominado gap minder model, que se preocupa por los retrasos y los problemas, se focaliza en la movilidad, los derechos y las libertades, la distribución de oportunidades, el bienestar del planeta y los animales. En definitiva: se focaliza en el espacio que existe entre el mundo que tenemos y el que deseamos. Empresas como Creative Commons, Freelancer, Open Source, o Singularity University, se encuentran centrados en estos temas que están adquiriendo cada vez más poder e inercia.

También han empezado a surgir otro tipo de empresas que se focalizan en lo que somos y lo que nos gustaría ser. Uno de mis ejemplos favoritos es Doconomy, creadora de Do Black, la primera tarjeta de crédito que te ayuda a gastar menos, basándose en las emisiones de CO2 que genera tu consumo.

En el mundo hay extraordinarias oportunidades para innovar y, al mismo tiempo, crear nuevos modelos de negocio que generen retornos económicos, fomenten la sostenibilidad y limiten el impacto medio ambiental.

Ahora bien, ¿estamos explorando adecuadamente estas oportunidades? La inteligencia ya no es suficiente. En un mundo que se está transformando de forma exponencial, nuestra capacidad para responder al cambio es la predicción más fiable del éxito, pero carecíamos de un mecanismo capaz de cuantificar la adaptabilidad… ¡hasta hoy!

Desaprender, clave para el éxito

En TLabs hemos desarrollado el concepto “coeficiente de adaptabilidad” para denominar un sistema capaz de medir la adaptabilidad de los individuos y los equipos: el AQ (adaptability quotient). Estamos convencidos de que el AQ se puede entrenar. No nacemos con un AQ fijo, sino que podemos hacerlo evolucionar y que crezca tanto individual como colectivamente.

Aquello que nos hizo tener éxito en el pasado probablemente no será lo que nos permita tenerlo en el futuro. De hecho, lo opuesto es cada vez más frecuente y, por eso, la capacidad de desaprender está emergiendo como una competencia clave.

Otra iniciativa que hemos puesto en marcha en TLabs es ofrecer un “disruptor en alquiler”. Se trata de un servicio que permite comprobar la “dis-rupcionabilidad” de un modelo de negocio y ayuda a las compañías a encontrar los riesgos y las oportunidades disruptivas.

El gemelo digital es fundamental para poder iniciar el cambio hacia un modelo digital, pero antes de nada las empresas deben preguntarse: ¿las personas a las que alcanzamos con nuestro modelo de negocio y los procesos y propiedades que interactúan con nosotros podrían tener una representación digital? Un gemelo digital permite liberar el potencial que genera la conexión con las personas a las que sirve, así como aumentar la protección, el compromiso, la certeza, la responsabilidad, la atención y la agrupación del posible modelo de negocio digital que parte del gemelo digital.

Esto no había sido posible hasta ahora, que contamos con la ayuda de las tecnologías exponenciales. Todas aquellas compañías que sean capaces de comprender los gemelos digitales como un espejo inmenso y masivo en el cual reflejar nuestras sociedades y nuestras vidas, tendrán una gran oportunidad de cara al futuro.

El espejo como tal no se inventó hasta siglo XV, pero cuando empezó a popularizarse cambió los paradigmas de la sociedad. A partir de entonces comenzaron a generarse archivos con las fechas de nacimiento de los ciudadanos y las personas empezaron a demandar privacidad y a solicitar retratos. 

Un entorno de abundancia

Ahora nos enfrentamos a otro tipo de espejo: el gemelo digital. Pero, ¿cómo afectará este nuevo paradigma a nuestras vidas? Estoy convencido de que gracias al gemelo digital podremos alejarnos de sistemas democráticos ineficientes y caminar hacia unas democracias más vivas y efectivas. Espero que este sistema también nos aleje de guerras y nos ayude a vivir en paz, porque nos permitirá tomar conciencia de que las cosas que nos unen son más fuertes que las que nos separan. Creo que nos vamos a aproximar a la abundancia colectiva de forma más efectiva, pasando de un capitalismo disfuncional a un entorno de abundancia para todos, pero sin comprometer el emprendimiento.

Más aún, la emergencia de este espejo hará nacer un entorno con menos ego y un mejor entendimiento de la bondad.

Es llamativo pensar que un espejo puede reducir tu ego, pero al entender la inmensidad de la experiencia, la condición humana permitirá que nos desplacemos del desconocimiento y falta de entendimiento hacia la bondad, que es la fuerza más potente de nuestra conducta.

Llegados a este punto debo decir que me preocupa enormemente la crisis que está experimentando la imaginación.

Hoy, gracias a las tecnologías exponenciales, la capacidad de alcance excede nuestra imaginación. Podemos hacer mucho más de lo que creemos y no nos damos cuenta de ello. De hecho, considero que el mayor riesgo al que nos enfrentamos es no pensar suficientemente a lo grande. Cuando lo hagamos ocurrirán cosas mágicas.

Como decía Arthur Schopenhauer: “Talent hits a target no one else can hit; Genius hits a target no one else can see”.

Hay que pensar fuera de la caja cuando se intenta innovar. Si uno quiere transformarse en exponencial, debe ser consciente de que durante un tiempo la mayoría de las personas no van a entender nuestro objetivo; pero si permanecemos inamovibles, la genialidad será revelada.


Texto publicado en Executive Excellence nº162 nov2019