Davos 2026: cinco preguntas para el diálogo
Del 19 al 23 de enero, Davos-Klosters (Suiza) volverá a convertirse en el punto de encuentro más visible y observado de la agenda global. El World Economic Forum (WEF) celebrará su 56ª reunión anual bajo el lema “A Spirit of Dialogue”, reivindicando la necesidad de un espacio “imparcial” para hablar y, sobre todo, para acordar, en un contexto de tensiones geopolíticas, competencia tecnológica y presión social por resultados tangibles.
El lema “A Spirit of Dialogue”, reivindica la necesidad de un espacio “imparcial” para hablar y, sobre todo, para acordar
La cita llega con niveles históricos de participación: cerca de 3.000 asistentes de más de 130 países, con alrededor de 400 líderes políticos (incluidos cerca de 65 jefes de Estado y de Gobierno, y seis líderes del G7), junto a casi 850 CEO y presidentes de grandes compañías y casi 100 unicornios y pioneros tecnológicos. Pero, más allá de la cifra, el WEF quiere que la conversación se ordene alrededor de cinco preguntas guía que marcarán el guion de Davos 2026:
1) ¿Cómo cooperar en un mundo más conflictivo?
La primera pregunta apunta al núcleo del problema: normas discutidas, alianzas cambiantes y erosión de la confianza. El WEF asume que la fragmentación —dentro de las sociedades y entre bloques— está tensionando ideas que parecían estables (seguridad, soberanía, integración). Por eso, el debate se desplazará de los “grandes consensos” a mecanismos nuevos de cooperación: quién puede liderarlos, cómo se diseñan y qué incentivos los hacen viables.
El debate se desplazará de los “grandes consensos” a mecanismos nuevos de cooperación: quién puede liderarlos, cómo se diseñan y qué incentivos los hacen viables
En la práctica, cabe esperar conversaciones muy concretas sobre gestión del riesgo geopolítico, sobre cómo sostener cadenas de suministro y comercio cuando el marco se vuelve menos predecible, y sobre la dificultad de coordinar políticas (desde sanciones hasta estándares tecnológicos) sin agrandar las brechas.
2) ¿Cómo desbloquear nuevas fuentes de crecimiento?
La segunda cuestión es una advertencia: el crecimiento no está garantizado. Davos pondrá sobre la mesa el papel de la innovación, el capital humano y la integración global como motores, pero también el lastre de la fragmentación social y las instituciones débiles. E, inevitablemente, aparecerá la gran palanca (y gran incógnita) de 2026: la productividad asociada a la IA generativa, con la tensión entre promesa y burbuja.
Inevitablemente, aparecerá la gran palanca (y gran incógnita) de 2026: la productividad asociada a la IA generativa, con la tensión entre promesa y burbuja
Aquí el foco no será solo macroeconómico. La conversación suele aterrizar en decisiones empresariales: dónde invertir, cómo proteger márgenes con volatilidad y qué políticas públicas aceleran —o frenan— el salto de competitividad.
3) ¿Cómo invertir mejor en las personas?
El tercer eje coloca el componente social en primer plano: resiliencia de las plantillas, reskilling y upskilling, preparación para nuevos empleos y transición en un mercado laboral en transformación. El WEF cita su Future of Jobs Report 2025: uno de cada cuatro empleos podría cambiar de aquí a 2030 y un 39% de habilidades actuales podría quedar obsoleto, con la tecnología como motor principal, junto a demografía y transición verde. Invertir en el reciclaje y la mejora de las competencias será fundamental para lograr una mano de obra resiliente en este panorama económico, dado que el 22% de los puestos de trabajo actuales en todo el mundo cambiarán en los próximos cinco años, impulsados especialmente por la IA.
Invertir en el reciclaje y la mejora de las competencias será fundamental para lograr una mano de obra resiliente
En Davos 2026, esto se traducirá en debates sobre cómo repartir el “dividendo” de la automatización, cómo rediseñar políticas activas de empleo y, para las empresas, cómo convertir la capacitación en ventaja competitiva (no en un coste defensivo). También crecerá el debate sobre bienestar, propósito y cohesión social como variables económicas. Máxime cuando la necesidad de una resiliencia multidimensional también se refleja en la salud humana, ya que 4.500 millones de personas carecen actualmente de acceso a servicios sanitarios esenciales y el sector se enfrenta a un déficit de financiación estimado en 10.500 millones de dólares al año, lo que subraya la necesidad de invertir en resultados sanitarios.
4) ¿Cómo desplegar innovación a escala y de forma responsable?
El siguiente asunto actúa como puente entre ambición y gobernanza. El WEF anticipa un año marcado por la velocidad del avance tecnológico y el efecto combinado de varias olas: cuando la IA se conecta con computación cuántica o biología sintética, las ideas pasan del laboratorio al mercado con mayor rapidez.
La clave será el “cómo”: escalar sin romper la confianza
La clave será el “cómo”: escalar sin romper la confianza. En Davos se cruzarán agendas de productividad con agendas de ética, seguridad y regulación, y también con un reto físico: la infraestructura. El WEF apunta a la necesidad de modernizar redes eléctricas y ampliar el acceso a innovación para que el salto tecnológico no se concentre en pocos países o sectores.
Para aprovechar el potencial de la IA, no solo será necesario un despliegue y una gobernanza responsables, sino también una inversión sostenida en tecnologías de vanguardia, desde la biotecnología y la cuántica hasta la espacial, pasando por los semiconductores y los sensores. Mientras tanto, la necesidad de llevar a cabo la transición energética es mayor que nunca, y el reto ya no es la ambición, sino la ejecución.
5) ¿Cómo generar prosperidad respentando los límites del planeta?
El quinto eje reabre una discusión que ya no es “clima vs. economía”, sino economía con condiciones biofísicas. El WEF plantea que proteger el entorno y crecer pueden ir de la mano si se invierte en enfoques circulares, regenerativos e inclusivos. Y aporta un argumento económico: la pérdida de naturaleza tiene ya impacto sistémico, mientras que los modelos “nature-positive” podrían abrir nuevas oportunidades de valor.
La pérdida de naturaleza afecta al 75% de la superficie terrestre y plantea importantes riesgos económicos, pero la transición a modelos de negocio positivos para la naturaleza podría generar 10 billones de dólares anuales para 2030. La disyuntiva entre proteger el medio ambiente y perseguir el crecimiento económico no es inevitable, sino que los ecosistemas resilientes permiten oportunidades y estabilidad económicas y sociales a largo plazo. Invertir en sistemas de producción y consumo regenerativos, circulares e inclusivos puede garantizar que el crecimiento se mantenga dentro de los límites planetarios.
Invertir en sistemas de producción y consumo regenerativos, circulares e inclusivos puede garantizar que el crecimiento se mantenga dentro de los límites planetarios
En Davos 2026, este bloque conectará energía, agua, sistemas alimentarios, financiación de la transición y rediseño industrial. La pregunta política y empresarial será qué compromisos son realistas en un entorno de presiones de corto plazo (coste de vida, seguridad energética, competencia internacional) sin abandonar el rumbo.
Convocatoria récord
La edición 2026 aspira a ser una de las reuniones de más alto nivel de su historia por volumen y diversidad de líderes. La organización anticipa una presencia gubernamental sin precedentes: además de los jefes de Estado y de Gobierno, menciona decenas de ministros (economía/finanzas, exteriores, comercio) y gobernadores de Bancos Centrales, junto a máximos responsables de organismos internacionales.
En paralelo, se prevé una fuerte presencia corporativa y tecnológica, una asistencia fundamental cuando el WEF sitúa el foco en el “ritmo sin precedentes” de la innovación y en la necesidad de diálogo entre reguladores e industria. Ese énfasis se reflejará en los perfiles tecnológicos anunciados (líderes empresariales y académicos vinculados a IA, plataformas y frontier tech).
Si el foro cumple su ambición, las cinco preguntas no quedarán como un menú, sino como un marco para decisiones: cooperar sin ingenuidad, crecer sin burbujas, invertir en talento a escala, innovar con responsabilidad y hacer compatible prosperidad y límites planetarios. Ese es, al menos, el listón con el que Davos 2026 se presenta.
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