El rol de la energía nuclear para alcanzar Net Zero

El rol de la energía nuclear para alcanzar Net Zero

"La energía nuclear es indispensable cuando pensamos en cómo podemos garantizar un suministro de electricidad estable y asequible a la vez que abordamos el cambio climático", así lo afirmó Koichi Hagiuda, ministro de Economía, Comercio e Industria de Japón, y así lo corrobora William D. Magwood, IV, director general de la NEA (Nuclear Energy Agency).

Con él charlamos sobre la capacidad de la nuclear como complemento perfecto para la generación solar y eólica, y sobre los tres principales factores de disuasión de este tipo de energía, como son: los accidentes, la proliferación nuclear y los residuos nucleares.

LA NUCLEAR COMO PARTE DE LA SOLUCIÓN

F.F.S.: ¿Por qué ratifica la afirmación del ministro Koichi Hagiuda acerca de la energía nuclear 

179 magwood peqDG MAGWOOD: Esta afirmación es un hecho que está establecido de forma sólida dentro de la comunidad técnica en general. Si analizamos el trabajo realizado por el IPCC  (Intergovernmental Panel on Climate Change), vemos de manera sostenida este planteamiento. Si examinamos los 90 diferentes escenarios y proyecciones que ha estudiado el IPCC para alcanzar Net Zero (cero emisiones) y los promediamos, sería necesario triplicar la capacidad nuclear global para alcanzar Net Zero… ¡Y solo estamos hablando de un escenario promediado! 

¿Qué nos dice esto? Que cuando se mira el escenario con sensatez y pragmatismo uno se da cuenta de que la energía nuclear debe, sí o sí, ser parte de la solución. No es la única solución, pero sí puede ser una gran parte de ella. Eso no significa que cada país necesite construir energía nuclear, pero para que el mundo pueda enfrentarse al reto climático ha de jugar un rol relevante; algo que está avalado por muchos análisis, no solo los nuestros. 

F.F.S.: Algunos sostienen que el mejor argumento de la energía nuclear existente –aparte del hecho mismo de que ya existe– es su "factor de capacidad" real, comparado con el del siglo pasado. Si se añade a la ecuación una capacidad de producción variable inmediata (con las nuevas instalaciones de generación), ¿podría considerarse la energía nuclear como un sustituto indispensable de la generación eléctrica con gas? No solo tendría un tremendo impacto en las emisiones de CO2, sino que sería el complemento perfecto para la generación solar y eólica.

DG MAGWOOD: Si estudiamos algunos de los análisis desarrollados en los últimos años, ciertamente podemos observar que se necesita un equilibrio entre la variabilidad de las energías renovables y las fuentes de electricidad gestionables. Para tener un sistema de electricidad fiable y estable, hemos de conseguir la capacidad de generar electricidad cuando se necesite, y no solo cuando sople el viento o luzca el sol. Son muchos quienes tenían esperanzas en nuevas tecnologías de acumulación de diferentes tipos para alcanzar ese equilibrio con las renovables, pero comienza a imponerse la realidad. Almacenar energía es importante para respuestas a corto plazo (pocas horas), pero para alcanzar fiabilidad se necesitan otros recursos. En algunos países, la energía hidroeléctrica puede suplir esa necesidad, pero no todos poseen esta alternativa. En un futuro inmediato, la mayoría utilizará gas natural como recurso gestionable. 

Los múltiples análisis realizados revelan que operar una red con porcentajes superiores al 40-50% de energías renovables variables es entrar en territorio desconocido y se plantean dudas sobre la fiabilidad. Aun considerando ese porcentaje, que sigue siendo muy ambicioso, ¿de dónde viene el otro 50% de electricidad? Este será el gran reto al que se tengan que enfrentar los países en las próximas décadas en el proceso de alcanzar cero emisiones. Si un país tiene éxito siendo agresivo en su desarrollo de energías renovables, ¿de dónde obtiene el resto? Si la respuesta es el gas, no venceremos en el reto climático. Esto es lo que estamos viendo en entornos cuyas emisiones han aumentado al expandir rápidamente las energías renovables. Sin embargo, tener estas tecnologías renovables operando dentro de un sistema con energía nuclear parece, francamente, ser la respuesta.


Si examinamos los 90 diferentes escenarios y proyecciones que ha estudiado el IPCC para llegar a Net Zero y los promediamos, sería necesario triplicar la capacidad nuclear global para alcanzar cero emisiones… ¡Y solo estamos hablando de un escenario promediado!


MÁS PEDAGOGÍA SOBRE SEGURIDAD Y RESIDUOS 

F.F.S.: Los tres principales factores de disuasión de la energía nuclear son los accidentes, la proliferación nuclear y los residuos nucleares. Las nuevas generaciones han superado el primero. ¿Podría superarse el último utilizando como combustible parte de los residuos nucleares acumulados o utilizando tecnologías NRE para tratar el combustible desperdiciado? ¿Lo cree posible? 

DG MAGWOOD: Después de trabajar décadas en el sector, creo que entiendo estos temas tan bien como cualquiera. Cuando hablamos de seguridad nuclear, mi nivel de confianza en las plantas existentes es extremadamente alto. Tuvimos el accidente de Fukushima Daiichi hace una década, que fue un golpe tremendo para el sector y nos enseñó una lección colosal. También nos dimos cuenta, inmediatamente tras lo sucedido, de que las plantas nucleares en sí mismas no fueron el problema. El problema fue que el regulador de entonces y los operadores no tomaron las precauciones apropiadas, dada la localización de dichas plantas. De igual modo, nos percatamos de la necesidad de una mayor resiliencia de las plantas ante lo inesperado. 


Hemos hecho que las plantas nucleares sean mucho más resilientes, mucho más capaces de absorber estos impactos y de recuperarse frente a desastres imprevistos como el accidente de Fukushima Daiichi


Aunque somos muy buenos en anticipar lo que podría ocurrir en una determinada instalación, hemos de asegurarnos que, si sucede lo inesperado –como ese terremoto que se da una vez cada 10.000 años–, estemos preparados. Eso es lo que se ha venido realizando desde 2011. Hemos hecho que las plantas nucleares sean mucho más resilientes; mucho más capaces de absorber estos impactos y de recuperarse frente a semejantes desastres imprevistos. Ahora estoy seguro de que tienen un nivel de resiliencia aún mayor. Sin embargo, entiendo la aprehensión del público ante las consecuencias del accidente de Fukushima Daiichi.

179 piramide emisiones

Emisiones de CO2 del ciclo de vida de distintas tecnologías. La energía nuclear es una fuente libre de CO2. Una central nuclear produce energía eléctrica mediante el proceso físico de la fisión del átomo de uranio, sin emitir a la atmósfera gases de efecto invernadero ni otros productos de combustión. Según el IPCC, es una tecnología que en su operación no produce emisiones de CO2 y que en su ciclo completo de vida tiene unas emisiones medias de 12 g CO2/kWh, similares a las de la energía eólica e inferiores a las de otras tecnologías renovables. Infografía © Foro de la Industria Nuclear Española. Datos a partir de Infografía © Foro de la Industria Nuclear Española. Datos a partir de “Life Cycle Assessment of Electricity Generation Options”, UNECE, © 2021 United Nations, p.6., UNECE, © 2021 United Nations, p.6.

Las nuevas tecnologías aportan características que implican una mejora radical para la seguridad y muchas de las nuevas centrales no necesitarán planificación de emergencias e, independientemente de lo que pase en ellas, las personas que vivan cerca no tendrán ni que ser evacuadas ni preocuparse de emisiones radioactivas. No habrá refugios ni alarmas gracias a las nuevas tecnologías. Estos cambios son tremendos. 

La preocupación por la proliferación nuclear en relación a las centrales nucleares comerciales no es, en mi mente, un tema sustancial. Si los países, y Emiratos Árabes Unidos es un buen ejemplo, deciden renunciar al enriquecimiento y capacidad de reprocesamiento en sus propios territorios, no veo ningún problema de proliferación. El funcionamiento de las centrales nucleares comerciales no representa tal problema. 

179 posivaCon respecto a los residuos nucleares, algunos los califican como el pecado original de la energía nuclear. Las personas tienen la idea de que son peligrosos durante cientos de miles de años. Además son muchos los que piensan que no sabemos qué hacer con ellos, y esto no es cierto; sabemos exactamente qué hacer con ellos. Hay un consenso científico sólido en todo el mundo acerca de cómo disponer los residuos nucleares. Se pueden acumular en depósitos geológicos profundos. En Finlandia empezará a estar operativo el primero dentro de varios años, y será un ejemplo para el resto del mundo. 

Recreación del depósito geológico profundo de Onkalo, en la isla de Olkiluoto (Finlandia). Actualmente en construcción, será el primero en almacenar residuos radiactivos durante 100.000 años. © Posiva. Recreación del diseño subterráneo de las instalaciones de Onkalo.

Técnicamente, la eliminación de residuos nucleares es un problema soluble, aunque políticamente represente un gran reto. Muchos países se han topado con la resistencia de la población cuando intentan encontrar lugares para el almacenamiento de residuos nucleares. Incluso en aquellos que, como los Estados Unidos, tienen infraestructura, tecnología y capacidad logística para gestionar todos sus residuos, se han producido arduas discusiones. Disponemos de la tecnología necesaria y la ciencia está ahí; es un problema que se puede solventar y no es tan difícil hacerlo desde la perspectiva técnica y científica. La dificultad radica en lograr la licencia social necesaria para establecer los emplazamientos. 


Vemos entornos cuyas emisiones han aumentado al expandir rápidamente las energías renovables. Sin embargo, tener estas tecnologías renovables operando dentro de un sistema con energía nuclear parece ser la respuesta


F.F.S.: Los residuos nucleares siguen siendo un problema en España. Es un país miembro de la UE que no está cumpliendo con la directiva comunitaria, y todavía tiene que aprobar y enviar a la UE su plan nacional de residuos radiactivos, mientras sigue manteniéndolos dentro de las instalaciones nucleares existentes, contraviniendo las directivas de la UE. ¿Por qué? ¿Qué puede hacer la NEA al respecto?

DG MAGWOOD: Sin entrar en la situación concreta de España respecto de las directivas sobre residuos radioactivos de la Unión Europea, sí puedo afirmar que los residuos nucleares se almacenan en las centrales de todo el mundo de una forma segura y económicamente eficiente, sobre todo en el caso de almacenamiento de fundición seca. Cuando se trasladan los residuos de almacenamiento húmedo al de fundición en seco, se pueden dejar así durante décadas con total seguridad. Es una forma muy práctica, económica y segura de almacenar los residuos nucleares.

Sí es importante que los países cuenten con planes a largo plazo para sus residuos, y eso nos devuelve a la pregunta anterior, pues también es algo que requiere de decisiones políticas y de la involucración de las personas afectadas. En el caso de Finlandia, igual que Francia o Suiza, vemos cómo estos países han dado grandes pasos con la población y la percepción de esta a la hora de tomar decisiones sobre las localizaciones para depositar los residuos. Hemos aprendido las lecciones y somos conscientes de que esto lleva tiempo, se necesita información y formación y, sobre todo, requiere del compromiso de todos los implicados. Los problemas provienen de los aspectos políticos, no de la tecnología. 


Existe un consenso científico sólido en todo el mundo acerca de cómo disponer los residuos nucleares. Se pueden acumular en depósitos geológicos profundos


Considero que el caso de Finlandia servirá para que otros países puedan aprender y enseñar a sus poblaciones que estas acciones no solo se pueden llevar a cabo sino que son seguras. En la NEA hemos podido observar el interés creciente por este tema en los últimos años. Cada vez más estados están trabajando para poner en marcha programas de almacenamiento de residuos nucleares.

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Imagen de apertura: Potencial total de la contribución de la energía nuclear para alcanzar Net Zero (o neutralidad de carbono). El uso continuado del parque actual, así como la construcción de nuevos reactores de gran tamaño y de pequeños reactores modulares, podrían evitar 87 gigatoneladas de emisiones acumuladas entre 2020 y 2050. “Climate Change Targets: The Role of Nuclear Energy”, © OECD 2021, p. 2, Figure 1: Full potential of nuclear contributions to net-zero., © OECD 2021, p. 2, Figure 1: Full potential of nuclear contributions to net-zero.

 Entrevista con William D. Magwood, IV, director general de OECD Nuclear Energy Agency (NEA), publicada en Executive Excellence n179, marzo 2022.

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