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Gianpiero Petriglieri: el liderazgo como experiencia conmovedora

(Tiempo estimado: 4 - 8 minutos)
Gianpiero Petriglieri
Resumen en 2 minutos

El profesor de INSEAD Gianpiero Petriglieri cuestiona el modelo dominante de liderazgo, según el cual si una persona adquiere determinadas competencias (visión, integridad, trabajo en equipo, etc.), llegará a la cima y los demás la seguirán. Sin embargo, Petriglieri sostiene que este modelo en realidad describe dominación más que liderazgo, y no explica por qué algunos líderes realmente inspiran confianza y movilizan a otros.

Para entender el liderazgo real, propone cambiar la pregunta: en lugar de “¿qué es el liderazgo?”, preguntar “¿cuándo has experimentado buen liderazgo?”. Cuando las personas recuerdan esos momentos, casi nunca hablan de la posición del líder ni de una lista de competencias. Lo que describen es una experiencia emocional y práctica: alguien que les hizo sentir confianza, claridad o valentía y les impulsó a actuar.

En ese sentido, el liderazgo se reconoce porque conmueve y moviliza: algo cambia dentro de las personas (emocionalmente) y también en lo que hacen (prácticamente). Petriglieri compara este fenómeno con el amor: es difícil definirlo con precisión científica, pero sabemos que existe porque nos mueve a actuar y a hacer sacrificios por otros.

Así, el liderazgo puede entenderse como una experiencia humana que despierta compromiso y acción colectiva hacia algo valioso. No depende necesariamente de una jerarquía; un líder puede ser un jefe, un colega, un profesor o incluso alguien que inspira desde fuera. El liderazgo auténtico exige, además, una conexión emocional genuina. 


Durante las últimas dos décadas, Gianpiero Petriglieri, psiquiatra de formación, profesor del INSEAD y experto en liderazgo y aprendizaje en el lugar de trabajo, ha estado investigando lo que significa ser un buen líder. Esto le ha llevado a analizar y cuestionar los modelos dominantes de liderazgo y a promover una alternativa radicalmente humana. 

En presencia de un verdadero líder

news petri 400“El modelo dominante suele incluir una historia y una lista: la historia de una persona que está en la cima de una jerarquía o en el centro de un círculo informal, el tipo de persona que recibe mucha atención; y luego una lista de atributos, virtudes o habilidades que supuestamente ayudan a esa persona a llegar a ese lugar e influir en los demás. La promesa implícita del modelo dominante es que, si muestras esos atributos, adquieres esas virtudes y practicas esas habilidades, tú también llegarás allí y los demás te prestarán atención y te seguirán. Lo llamo el modelo dominante por tres razones. Primera, porque es extremadamente popular, hace que el liderazgo parezca fácil, al menos para algunos; segunda, porque informa la manera en que la mayoría de nosotros hablamos sobre liderazgo, la manera en que escribimos sobre él, la manera en que lo enseñamos, la manera en que seleccionamos líderes y, en última instancia, la manera en que lideramos. Y tercera, porque eso es lo que el modelo realmente describe: dominación. Te enseña que para convertirte en líder, necesitas llegar a la cima de una jerarquía o al centro de la atención y lograr que otros hagan lo que tú quieres.No encontraremos mejores líderes ni mejoraremos como líderes hasta que abandonemos el modelo dominante y encontremos una imagen mejor

news petriglieri lioPero seamos sinceros, el modelo dominante realmente no funciona (…). No encontraremos mejores líderes ni mejoraremos como líderes hasta que abandonemos el modelo dominante y encontremos una imagen mejor.

La buena noticia es he encontrado esa imagen, y la noticia aún mejor es que ya la conoces. He descubierto que, si dejas de preguntar qué es el liderazgo y en su lugar preguntas a las personas sobre su experiencia de liderazgo, encuentras una imagen que es más clara, más simple, más realista, más útil y, en última instancia, más humana. La pregunta que he comenzado a formular es: "¿Has experimentado un buen liderazgo?". No me refiero a haberlo escuchado o leído en un libro, o haberlo visto en la televisión o en YouTube. Me refiero a si alguna vez estuviste en una sala o en un espacio virtual y lo presenciaste personalmente. Viste a alguien hacer algo y supiste en ese momento que él o ella estaba liderando, liderándote a ti, y liderando bien. De hecho, me gustaría que hicieras ese ejercicio ahora. Cierra los ojos si quieres y regresa a ese momento en el que estuviste en presencia de un buen liderazgo (…).

Es probable que no pensaras: "Oh, me impresionó mucho la posición de esa persona", y lo más probable es que tampoco repasases una lista de virtudes y habilidades y comprobases si las tenía: "Sí, autoconsciencia, listo; trabajo en equipo, listo; integridad, listo; orientación a resultados, listo". No, probablemente no pensaste en su posición ni habilidades en absoluto. Cuando hago esa pregunta, la gente responde algo mucho más visceral. Me dicen: "¿Sabes qué, soy bastante escéptico. Por lo general, no creo en todo lo que la gente dice o promete, pero en este caso, con esta persona, sí lo hice. Sabía que era real. Sabía que podía confiar en él/ella".

Siento mucha curiosidad por lo que desencadena esos juicios, porque esos sentimientos de verdad y confianza son increíblemente importantes. “¿Cómo sabían que eran reales y buenos?”, les pregunto.

Lo sentí, ¿sabes? Sentí que algo cambió. Estaba confundido, y las cosas se aclararon. Era invisible, y me sentí visible. Estaba asustado, y me sentí tranquilo. Estaba aburrido, y me emocioné. Estaba atascado, y comenzamos a avanzar". En una palabra, se conmovieron, en ambos sentidos: conmovidos emocionalmente y prácticamente. Así es como la mayoría de la gente sabe que está en presencia de liderazgo. Sentimos algo, e hicimos algo, y eso fue bueno, o al menos se sintió como bueno”.

Un sacrificio con significado

Petriglieri expone que, científicamente hablando, esta representación del liderazgo supone un problema; pues, de acuerdo con la metodología de investigación, recurrir a descripciones subjetivas de un fenómeno en lugar de a sus propiedades objetivas, probablemente significa que el fenómeno no existe. Pero al mismo tiempo llama la atención sobre la existencia de otras cosas en la vida que no tienen una definición clara ni propiedades físicas concretas, pero sí es posible sentirlas, y conmueven: “Pueden ser cosas intangibles, pero son significativas. Como, por ejemplo, el amor. Si te preguntara: ¿Cómo sabes que el amor existe?, estoy seguro de que no propondrías un modelo ni pensarías en un rol ni una lista de habilidades que hacen que alguien sea adorable. No, inmediatamente imaginas a una persona: tu pareja, tu hijo, tu hermano, un amigo a quien amas. Y sabes que el amor existe porque amas a alguien y porque alguien te ama a ti”.Sabemos que el amor es real cuando nos conmueve a hacer algunos sacrificios

La cuestión radica entonces en asegurarse de que ese amor sea real. “¿Cómo? Porque hacen cosas por ti que no esperabas o tal vez ni siquiera merecías, a veces con un coste personal. Y tú por ellos. En una palabra, sabemos que el amor es real cuando nos conmueve a hacer algunos sacrificios. Así es como sabemos sin ninguna duda que el amor existe, porque algo nos mueve a actuar en ciertos casos, por ciertas personas, de maneras que trascienden los principios transaccionales, y a eso lo llamamos "amor" (…). Es a través del amor que aprendemos a actuar en beneficio de los demás, y esa es una de las cosas más nobles que podemos hacer. Lo mismo sucede con el liderazgo. Aceptamos la existencia del liderazgo porque hemos sido conmovidos por él, y hemos actuado debido a ello”.

Moverse contigo

news petriglieri conmoverVolviendo a la pregunta de “qué es el liderazgo", Petriglieri rehúye reducirlo poéticamente a “una forma de amor". En su lugar, apuesta por definirlo como “cualquier experiencia que te conmueve, emocionalmente y prácticamente, y que está orientada hacia la realización de algo bueno. Y no solo te mueve a ti, sino que mueve también a otros. A veces un buen líder es la persona que está en la cima de la jerarquía o en el centro de atención, pero no siempre ni necesariamente. Un buen líder podría ser la persona que trabaja a tu lado, tu colega, tu amigo, tu maestro, alguien que ni siquiera conoces pero que te inspira”.A veces un buen líder es la persona que está en la cima de la jerarquía o en el centro de atención, pero no siempre ni necesariamente

“El liderazgo no se trata de lo que piensas, lo que sabes o incluso lo que haces, sino de cómo haces sentir a las personas y cómo las mueves a actuar. Pero mover a las personas no es un sustituto de las habilidades técnicas y gerenciales. Si intentas que alguien haga algo que no sabe cómo hacer, simplemente moverlo emocionalmente no funcionará. De hecho, probablemente empeore las cosas. La gente podría intentarlo y fallar, o peor, perder la confianza en ti. Mover a las personas es un complemento de las habilidades técnicas. Incluso si saben lo que deben hacer, incluso si tienen las habilidades para hacerlo, no lo harán a no ser que las muevas emocionalmente (…).Si intentas que alguien haga algo que no sabe cómo hacer, simplemente moverlo emocionalmente no funcionará. De hecho, probablemente empeore las cosas

No puedes mover a las personas a menos que te hayas conmovido tú mismo. Si intentas mover a las personas a actuar utilizando habilidades superficiales, siendo manipulador o por tus propios fines egoístas, finalmente se darán cuenta. Se sentirán utilizados y dejarán de confiar en ti. Pero si las mueves a actuar porque sientes algo verdadero y significativo, entonces se moverán contigo”.

El profesor de Comportamiento Organizacional del INSEAD insta a los directivos a tener la valentía de conmoverse primero para poder mover a los demás, de mostrar su vulnerabilidad sin miedo a parecer débiles, porque “cuando eres auténtico, estás presente y abierto a las personas, estas se conectan contigo a un nivel más profundo y es más probable que confíen en ti y te sigan”. Petriglieri defiende que esa conexión emocional es la que crea espacios donde el verdadero liderazgo puede emerger. “Permítete ser conmovido para que puedas mover a los demás. Esa es la esencia del liderazgo”, asevera.

5 key takeaways

1. El liderazgo se reconoce por la experiencia, no por la teoría. Las personas identifican el buen liderazgo por cómo lo vivieron, no por listas de competencias.

2. El liderazgo conmueve emocionalmente y moviliza a actuar. Produce un doble efecto: cambia cómo nos sentimos y cómo actuamos.

3. No depende necesariamente de la jerarquía. Un líder puede ser un jefe, un colega, un profesor o cualquier persona que inspire acción colectiva.

4. La emoción complementa las habilidades técnicas. La competencia es necesaria, pero sin movilización emocional las personas no se comprometen.

5. Los líderes deben conmoverse primero. La autenticidad, la vulnerabilidad y la conexión genuina generan confianza y permiten mover a otros.


Gianpiero Petriglieri, profesor asociado de Comportamiento Organizacional de INSEAD y experto en liderazgo y aprendizaje en el lugar de trabajo.

Artículo del contenido original "Leadership is a Kind of Love", publicado en el verano de 2024 y revisado por última vez en 2026.