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Los emprendedores sénior consolidan más sus empresas y tienen menor tasa de abandono

(Tiempo estimado: 5 - 9 minutos)
Estudio Fundación Mapfre

Estudio "El emprendimiento sénior en España", del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, junto con el Observatorio del Emprendimiento de España_

La experiencia profesional acumulada, los conocimientos adquiridos y la necesidad de seguir activos en el mercado laboral están impulsando cada vez más iniciativas emprendedoras lideradas por población mayor de 55 años. Sin embargo, esta realidad presenta dos caras: aunque los sénior emprenden menos que otros grupos de edad, cuando lo hacen, muestran una mayor capacidad para consolidar sus proyectos y sostenerlos en el tiempo.

Así se desprende del informe ‘El emprendimiento sénior en España’, elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, en colaboración con el Observatorio del Emprendimiento de España. El estudio analiza el papel del talento sénior en el ecosistema emprendedor español, identifica las principales barreras y oportunidades para emprender desde los 55 años a los 64 años -comparándolos con los menores de 50 y los presénior (entre 50 y 54 años)- y pone en valor el impacto económico y social de este colectivo, que supera ya los 16,9 millones de personas y representa el 34,76 % del total de la población. Concretamente, destaca que, entre los españoles mayores de 55 años, el 9,9% es emprendedor.

El 9,9% de los mayores de 55 años en España son emprendedoresEl informe destaca cómo, desde 2008, el paro de los mayores de 55 años en España casi se ha duplicado, alcanzando las 505.700 personas en 2024 (con una tasa del 10%, muy superior a la media europea del 4%). Además, el 62% de los desempleados sénior son parados de larga duración. Esta situación ha favorecido una tendencia a la salida anticipada del mercado laboral entre los trabajadores sénior, convirtiendo el trabajo por cuenta propia en una vía fundamental para permanecer activos, aprovechar la experiencia acumulada y dar continuidad a trayectorias profesionales que aún tienen mucho que aportar.
 
“El envejecimiento de la población es una realidad ineludible que, si se aborda con una mirada positiva y estratégica, puede transformarse en una poderosa fuente de crecimiento económico y desarrollo social. A pesar de los desafíos laborales y el edadismo, el colectivo sénior en España es un actor económico activo, con capacidad de consumo, ahorro y, fundamentalmente, un creciente espíritu emprendedor”, indica Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre.

Más experiencia y menor abandono empresarial

Uno de los principales datos que destaca el informe es la estabilidad de las iniciativas emprendedoras sénior. Mientras que la tasa de abandono empresarial entre los mayores de 55 años se sitúa en el 1,2%, entre los presénior se sitúa en el 4,5% y en el 4,1% entre los menores de 50.

Por otro lado, mientras que entre los menores 55 años el emprendimiento potencial (personas que han expresado su intención de emprender en los próximos 3 años) tiene más peso que las empresas consolidadas; en el caso de los sénior es todo lo contrario: el 7% lidera empresas consolidadas (con más de 3,5 años), frente al 2,3% del emprendimiento potencial y el 2,9% han emprendido recientemente.

Las empresas lideradas por mayores de 55 muestran una mayor capacidad de consolidación gracias a la experiencia acumulada (7%, frente al 2,3% de emprendimiento potencial y el 2,9% de emprendimiento reciente)

Emprender por necesidad laboral y disponer de capacidades

La principal motivación para emprender entre la población sénior es la necesidad de generar ingresos ante la escasez de oportunidades laborales. El 57% de los emprendedores de entre 55 y 64 años afirma que emprendió para “ganarse la vida”, una cifra que aumenta al 65% entre los sénior con empresas consolidadas.


Junto a esta motivación económica, el informe también identifica otros factores relevantes, como el deseo de generar una gran riqueza (32% entre los emprendedores recientes y 29% entre los que tienen una empresa consolidada), marcar una diferencia social (31% y 28%, respectivamente) o continuar con una tradición familiar (20% y 29%).

Casi 6 de cada 10 emprendedores sénior crean su negocio por necesidad laboral y el 82% afirma tener los conocimientos y habilidades necesarios para sacarlo adelante

Según el análisis, el 82% de los mayores de 55 años que emprenden considera que dispone de los conocimientos, experiencia y habilidades necesarias para desarrollar una iniciativa empresarial. Asimismo, el 39% de los emprendedores sénior afirma detectar oportunidades para emprender, porcentaje superior al registrado entre los menores de 50 años y los presénior (38% y 37%, respectivamente).

A esto se suma que solo el 35% de los sénior emprendedores tiene miedo al fracaso. No obstante, apenas un 33% considera fácil el proceso para emprender. Estos datos reflejan que, aunque se tengan conocimientos y habilidades para emprender, casi dos tercios de los emprendedores consideran que no es fácil el proceso de puesta en marcha de un negocio.

2026 presentacion informe Ageingnomics

De izda. a dcha.: Loreto Fernández, directora de GEM Galicia y coordinadora del informe; Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre; Carmen Olmedo, ganadora de la cuarta edición del Programa TaleS del Centro de Investigación Ageingnomics; Manuel de Timoteo, fundador de The Brubaker, e Iñaki Ortega, consejero asesor del Centro de Investigación Ageingnomics, en un momento de la presentación del informe.

Persisten las diferencias de género y de nacionalidad

El estudio también pone de manifiesto importantes diferencias dentro del emprendimiento sénior, tanto por género como por nacionalidad. Así, el 9,1% de los hombres mayores de 55 años lidera empresas consolidadas, frente al 5% de las mujeres, y la tasa de emprendimiento reciente masculina (3,6%) supera a la femenina (2,2%).


Del mismo modo, los mayores de 55 años extranjeros tienen una mayor tasa de emprendimiento reciente (6,2%), siendo más del doble que la de los españoles de la misma edad (2,7%). Además, el porcentaje de empresas consolidadas lideradas por población extranjera sénior (9,1%) es superior al español (6,9%).La tasa de emprendimiento reciente de los extranjeros mayores de 55 años es más del doble que la de los españoles (6,2% frente al 2,7%)

El informe destaca diferencias significativas entre las distintas comunidades autónomas. En este sentido, La Rioja se presenta como el territorio con mayor porcentaje de emprendedores sénior (20,3%), seguida de Cantabria (16,7%) y Aragón (14,4%).

Concretamente, en relación a la tasa de actividad emprendedora reciente de los mayores de 55 años, Cataluña y la Comunidad de Madrid son las regiones que re­portan mayores porcentajes (3,7%). Después se encuentran Aragón (3,2%), y Galicia, Castilla y León, Islas Baleares y Cantabria (todas con un 3%). Por su parte, respecto a la intención de emprender de la población sénior (emprendimiento potencial), destacan Canarias (5%), Baleares (4,9%) y Cantabria (3,5%). Por último, es reseñable el nivel de consolidación empresarial sénior en La Rioja (18,3%), Cantabria (13,7%), Aragón (11,2%) y Galicia (9,6%).

La actividad emprendedora sénior presenta importantes diferencias territoriales: La Rioja, Cantabria y Aragón lideran el ranking nacionalEn solitario y fuerte inversión inicial

El 72% de los mayores de 55 años que emprenden tienden a iniciar sus proyectos en solitario, con una única persona socia promotora, apoyados en la experiencia vital y profesional acumulada y en redes profesionales ya consolidadas. Igualmente, práctica­mente la mitad de las iniciativas (49% en el caso de iniciativas recientes y 51% entre los negocios consolidados) no contribuyen a la creación de nuevos puestos de trabajo, más allá de los de las propias personas promotoras.

Casi la mitad de las iniciativas no contribuyen a la creación de nuevos puestos de trabajo, más allá de los de las propias personas promotorasLa mayoría de las iniciativas lideradas por personas sénior se concentra en el sector servicios, especialmente en actividades dirigidas al consumidor (42% en el caso de emprendedoras recientes y 37% en empresas consolidadas) y servicios a empresas (31% y 34%, respectivamente). El informe también destaca el creciente peso de la sostenibilidad en los proyectos sénior. De hecho, el 72% de los mayores de 55 años con una empresa consolidada prioriza el impacto social o ambiental del negocio (un 47% en el caso de las iniciativas recientes). Asimismo, el 65% toma medidas para minimizar el impacto ambiental y el 67% para maximizar el impacto social (48% y 38%, entre los emprendedores en fase inicial).

Sin embargo, solo el 10% de las iniciativas recientes de los sénior cuentan con un grado de innovación tecnológica medio-alto (el 11% en el caso de las consolidadas). A pesar de esto, las iniciativas emprendedoras recientes muestran un mayor nivel de innovación que las consolidadas, tanto en procesos (35% frente al 26%) como en productos (38% frente al 25%). Los datos evidencian que la orientación innovadora de los proyectos emprende­dores disminuye a medida que aumenta la edad de los emprendedores, especialmente a partir de los 55 años.

Con respecto al uso e impacto de la IA, su valoración como herramienta estratégica es más alta entre quienes se encuentran en fases iniciales del proceso emprendedor (17%) y tiende a disminuir con la edad. Sin embargo, a tres años vista, hay un aumento generalizado en la valoración de la IA en todos los grupos de edad y en ambas fases del proceso emprendedor (reciente y consolidado).

A tres años vista, hay un aumento generalizado en la valoración de la IA en todos los grupos de edad y en ambas fases del proceso emprendedor (reciente y consolidado)La mayor preocupación de los sénior en relación con el impacto negativo de la IA en el ámbito empresarial se centra en garantizar la seguridad y privacidad de los datos utilizados (39%), el coste asociado al desarrollo y la implementación (33%), y la resistencia a su uso entre el personal empleado y los dilemas éticos en la toma de decisiones (ambos con un 25%). Por su parte, respecto al impacto positivo de la IA, los mayores de 55 destacan la personalización mejorada (41%), la mejora de la productividad y eficiencia (40%) y la innovación en productos y servicios (39%).

En definitva, “el emprendimiento sénior puede y debe crecer en nuestro país –concluye Juan Fernández Palacios–. Actualmente, las personas mayores de 55 años representan más de un tercio de la población española y el desempleo sénior continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral. Por ello, es importante impulsar políticas públicas específicas y estrategias empresariales que favorezcan el emprendimiento sénior y garanticen que la longevidad sea sinónimo de oportuni­dades y calidad de vida para todos”.


Estudio "El emprendimiento sénior en España", del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, junto con el Observatorio del Emprendimiento de España.

Publicado en junio de 2026.